Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

China: la locura de la modificación genética

Hace dos años, la Administración Forestal de China aprobó la plantación comercial de álamos modificados genéticamente (transgénicos). Actualmente se han plantado en China más de un millón de álamos transgénicos resistentes a insectos.

También hace dos años China inició el proyecto de plantación de árboles más grande del mundo. La meta del gobierno para 2012 es cubrir con árboles una superficie de 44 millones de hectáreas.

Décadas de deforestación han causado graves problemas ambientales en China, entre ellos sequías e inundaciones desastrosas que han cobrado numerosas víctimas. Las tormentas de arena provenientes del desierto de Gobi frecuentemente tiñen el aire de Beijing de un color marrón amarillento, reduciendo la visibilidad a unos pocos metros. El desierto avanza implacablemente sobre la capital de China.

Aunque el gobierno califica sus plantaciones de árboles como proyectos de reforestación, la mayoría de la superficie plantada serán monocultivos de árboles, que incluyen plantaciones de árboles transgénicos.

“El primer paso es establecer plantaciones utilizando especies de crecimiento rápido como álamos y alerces”, escribieron Wang Lida, Han Yifan y Hu Jianjun de la Academia de Manejo Forestal de China, en un libro recientemente publicado (“Molecular Genetics and Breeding of Forest Trees” editado por Sandeep Kumar y Matthias Fladung).

Sin embargo, el daño que producen los insectos en las plantaciones de China es un problema grave. En vez de sugerir la plantación de una combinación de árboles que no resulte tan susceptible al ataque de los insectos, los tres científicos chinos sugieren una solución técnica con árboles transgénicos. “Las recientes investigaciones sobre el cultivo de árboles resistentes a insectos son sumamente promisorias”, afirman.

Huoran Wang es catedrático investigador de la Academia de Manejo Forestal de Beijing y representa a China en el Grupo de expertos sobre recursos genéticos forestales de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). El año pasado, Wang afirmó en el Grupo de la FAO que en China se habían plantado un millón de álamos transgénicos (Populus nigra) resistentes a insectos, y añadió que también se han plantado otros 400.000 álamos híbridos transgénicos resistentes a insectos.

La reglamentación de los organismos modificados genéticamente (OMG) en China está contemplada en la Ley de Bioseguridad de los OMG en la Agricultura, aprobada por el Consejo de Estado en mayo de 2001. Antes de proceder a la plantación de árboles transgénicos, un grupo de expertos de la Administración de Manejo Forestal de China realiza una evaluación técnica. La Comisión Nacional de Bioseguridad de OMG en la Agricultura decide si se aprueba la plantación de los mismos, basándose en el informe del panel.

Sin embargo, China no tiene reglamentaciones específicas sobre árboles transgénicos. Según Huoran Wang, “se están preparando reglamentaciones especiales”.

Los científicos forestales de la Academia de Manejo Forestal de China comenzaron sus investigaciones sobre álamos transgénicos a fines de la década de 1980. De 1990 a 1995 fueron apoyados por un proyecto dirigido por la FAO que les asistió en materia de generación de capacidad, transferencia de tecnología y asistencia de laboratorio. El proyecto de US$ 1,8 millones fue financiado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).

Durante más de diez años, el Centro Federal de Investigación sobre Manejo Forestal y Productos Forestales, con sede en Waldsieversdorf, Alemania, ha mantenido un estrecho contacto con los científicos chinos que trabajan en árboles transgénicos. Hu Jianjun, miembro de la Academia de Manejo Forestal china, trabaja actualmente en el Centro de Investigación de Waldsieversdorf.

En mayo de 2004, Dietrich Ewald, un científico forestal de Waldsieversdorf, viajó a China para visitar algunas de las plantaciones de árboles transgénicos. Uno de sus destinos fue Huairou, un poblado ubicado a unos 60 kilómetros al norte de Beijing. Las fotografías tomadas por Ewald de la plantación de 33 hectáreas en Huairou muestran filas interminables de álamos transgénicos.

Ewald colocó como leyenda en dos de sus fotografías: “suelo sin vegetación”. Tiene razón. Allí no crece absolutamente nada salvo árboles. El suelo se ve duro, seco y estéril. Resulta difícil imaginar un ejemplo más extremo para demostrar la diferencia entre una plantación y un bosque.

Otra de las fotografías de Ewald muestra un puñado de semillas de álamos transgénicos. “Estas semillas no pueden diseminarse debido a la sequedad del suelo, el pastoreo (de ovejas) y la agricultura adyacente”, dice la leyenda de la fotografía.

Huoran Wang al parecer tiene otra opinión. “Hay tantos álamos plantados en el norte de China que no se puede evitar la dispersión de polen y semillas”, afirmó Wang en su presentación ante la reunión de la FAO el año pasado. Los intentos por evitar la contaminación genética manteniendo “distancias de aislamiento” entre los álamos transgénicos y los no transgénicos es ‘casi imposible’”, añadió Wang.

Los científicos forestales chinos, con la complicidad internacional, están llevando a cabo un experimento irreversible y sin control. Nadie sabe con exactitud cuál es la superficie plantada con árboles transgénicos en China. “Es muy difícil rastrearlos”, comentó Wang. Los álamos se pueden propagar con mucha facilidad y los árboles transgénicos se trasladan de un vivero a otro. Un álamo transgénico tiene el mismo aspecto que un álamo común.

Ni siquiera se ha implementado un sistema para controlar las plantaciones transgénicas que se han establecido hasta ahora. Wang sugiere crear un sistema para “controlar la situación de las plantaciones transgénicas” y su impacto sobre los ecosistemas circundantes. Una sugerencia mejor sería detener de inmediato este peligroso experimento que de científico no tiene nada.

Por Chris Lang, correo electrónico: http://chrislang.org

Firme la petición para prohibir los árboles modificados genéticamente: http://www.elonmerkki.net/dyn/appeal . Las fotografías de Dietrich Ewald de árboles modificados genéticamente en China se pueden obtener en
http://www.bfh-waldsieversdorf.de/DRChina2004.htm