Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Ecuador: experiencias de la Federación Awá en el manejo y conservación de su territorio

Las 21 comunidades indígenas que conforman la Federación de Centros Awá del Ecuador (FCAE) tienen título legal sobre 120.000 hectáreas en el noroccidente del Ecuador, región de bosques húmedos y de gran diversidad biológica conocida como el Territorio Awá y que contiene la última extensión de bosques Chocoanos que quedan en Ecuador.

La lucha territorial de los Awá por defender sus bosques comunales de las presiones de la industria maderera y minera y de la colonización, se veía hasta hace unos años beneficiada por el difícil acceso al noroccidente del país. En los últimos años, la apertura y pavimentación de dos nuevas carreteras que atraviesan la región facilitaron las actividades de varias empresas madereras con la consecuente desaparición de los bosques.

A pesar de ser una actividad ilegal, las compañías madereras empezaron con ofrecimientos de comprar madera. Lograron realizar negocios con algunas familias Awá, lo que causó problemas organizativos en varias comunidades y dentro de la FCAE.

El Ministerio del Ambiente, encargado de vigilar el manejo y la extracción forestal, no ha demostrado tener un control eficiente de estas empresas ni tampoco de los compradores formales e informales. Durante los últimos dos años, la FCAE ha entablado varios juicios penales contra diferentes empresas madereras por haber entrado ilegalmente a su territorio para extraer madera. También se han denunciado actos ilegales de algunos funcionarios del Ministerio del Ambiente ante la Comisión Cívica de Control de la Corrupción.

A raíz de esto, la FCAE decidió iniciar su propio proyecto de manejo forestal comunitario, con el objetivo de proporcionar ingresos sostenibles a sus comunidades, conservar sus bosques y contrarrestar las presiones de las empresas. En el proceso de análisis de la situación forestal y de definición de propuestas, las comunidades Awá establecieron 3 puntos básicos que han servido para el desarrollo del proyecto forestal: tendría que ser administrado y dirigido por la FCAE; no se permitiría el uso de maquinaria pesada en la extracción de madera del Territorio Awá; los beneficios se repartirían equitativamente sobre la base de los acuerdos que establecieran las comunidades con la FCAE.

La primera tarea fue llegar a acuerdos y consensos para la delimitación de un área de 1980 hectáreas de bosque comunal en Mataje, de alta diversidad y endemismo de especies maderables. A base de los inventarios forestales, se elaboró un primer plan de manejo forestal para esta zona de bosque comunal. Se capacitó a un grupo de jóvenes Awá para formar un equipo forestal, esperando que a futuro sean ellos los gestores de su proprio desarrollo. Este equipo realizó una identificación de especímenes botánicos, para luego elaborar un Plan de Manejo Forestal Comunitario de acuerdo a las leyes forestales ecuatorianas. El Plan tendrá en cuenta los criterios para su certificación en el marco del esquema del FSC (Consejo de Manejo Forestal). Este proyecto ha sido visitado dos veces por la empresa certificadora Smartwood y está en vías de conseguir la certificación del FSC. También se elaboraron otros planes de manejo para zonas familiares de las comunidades de Guadualito, Balsareño y Pambilar.

Los Awá comenzaron con una extracción de baja intensidad de 5 a 7 árboles por mes, utilizando sistemas innovadores de extracción por cable aéreo y preparando y comercializando su madera directamente a una compañía de Quito, capital del Ecuador, sin intermediarios. Varias empresas madereras, con intenciones de entrar al Territorio Awá, han incrementado sus intentos ilegales de presionar a los Awá para que les vendan su madera.

Con el fin de agregar más valor a sus productos forestales, la FCAE está buscando un mercado en el exterior para algún producto elaborado por los Awá en Ecuador, y existen posibilidades para el año 2003. Con el mismo objetivo, a fines de 2002 la FCAE estará adquiriendo maquinaria de carpintería, para capacitar a su propia gente en este arte y construir muebles para el mercado nacional.

A través de las experiencias vividas por los Awá, se pueden rescatar las siguientes lecciones:

1. La necesidad desde el principio de formar representantes comunitarios en todos los aspectos de manejo forestal.

2. La importancia de una organización fuerte y representativa, capaz de administrar un proyecto forestal en todas sus etapas, y facilitar procesos de planificación y evaluación con los miembros de sus comunidades filiales.

3. Los límites de la comunidad y sus áreas de manejo forestal, ya sean familiares o comunales, deben ser bien consensuadas, y delimitadas físicamente en el bosque.

4. Las comunidades involucradas en el proyecto deben participar activamente en la programación y evaluación de actividades relacionadas con el manejo forestal.

5. Es necesario tener cuidado de no crear expectativas falsas en las comunidades, acerca de posibles precios para la madera que eventualmente se extraerá, y el tiempo y esfuerzo que se requiere para sacar adelante un buen plan de manejo forestal. Hay que ser transparente en cada momento.

6. Las actividades de manejo forestal y la comercialización de la madera, no deben ser consideradas como las únicas alternativas productivas de la comunidad, sino más bien como parte de un sistema integrado de sustento familiar y comunal, que incluyen la agroforestería, crianza de animales, producción de artesanías, etcétera.

7. El proceso de certificación forestal es costoso y complejo. Si bien la FCAE ha logrado encontrar recursos para financiar las visitas de los evaluadores, es necesario plantearse la pregunta de si todas las comunidades interesadas en certificar sus operaciones forestales podrán alcanzar a cubrir este costo.

De lo anterior surge claramente que el manejo comunitario de bosques no está exento de problemas, pero resulta igualmente claro que los mismos pueden ser sorteados. La experiencia de los Awá puede ser de gran ayuda para que otras comunidades puedan desarrollar procesos similares –adaptados a sus propias condiciones– apuntando a compatibilizar la conservación de los bosques con la mejora de las condiciones de vida de quienes allí habitan.

Artículo basado en información obtenida de: “Experiencias de la Federación Awá del Ecuador en el manejo y conservación de su territorio”, Ponencia preparada por: Hermes Cuasaluzán, Coordinador de Proyectos de la Federación de Centros Awá del Ecuador, y Jaime Levy, Director de ALTRÓPICO; enviado por Jaime Levy, correo electrónico: altropico@access.net.ec . La ponencia completa se puede ver en: http://www.wrm.org.uy/paises/Ecuador/Awa.html