Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

El glifosato utilizado en las plantaciones forestales es inofensivo. ¿Verdadero o falso?

“El glifosato es menos dañino que la sal de mesa” afirmó uno de los gerentes de Aracruz Celulose durante una reunión pública en Brasil. Artur Duarte Branco, líder de SINTICEL –sindicato de trabajadores de la compañía- en el acto se ofreció a beber allí mismo un vaso grande de agua con sal de mesa, siempre que el gerente bebiera un pequeño vaso de glifosato. La lealtad del hombre hacia la compañía no fue tan lejos y simplemente optó por reirse del desafío planteado. Fue una inteligente movida de su parte.

El herbicida glifosato (contenido en el herbicida Roundup) es ampliamente usado en las plantaciones forestales, tanto para el control de malezas durante el período inicial, como para eliminar los propios árboles (en el caso de plantaciones de eucaliptos) tras la segunda cosecha. El argumento de la “sal de mesa” viene siendo usado con el fin de neutralizar las crecientes preocupaciones ambientalistas a raíz del extendido uso de Roundup en regiones enteras que han sido convertidas en monocultivos forestales. Sin embargo, estudios independientes han demostrado que esa publicidad es falsa. Sus conclusiones son que:

1. El glifosato es persistente. Pruebas llevadas a cabo por Monsanto, empresa que produce herbicidas conteniendo glifosato, resultaron en que se necesitaban hasta 140 días para que la mitad del producto aplicado en suelos agrícolas se descompusiera o desapareciera. Fueron encontrados residuos de glifosato en la cosecha de lechuga, zanahoria y centeno plantado un año después del tratamiento con el producto.

2. El glifosato puede ser dispersado por el viento. Pruebas realizadas por la Universidad de California, Davis, demostraron que el glifosato puede dispersarse en un área de hasta 400 metros durante las aplicaciones terrestres y de hasta 800 metros en las aplicaciones aéreas.

3. El glifosato es muy tóxico para el ser humano. La ingestión de un volumen de ¾ de taza puede ser letal. Entre los síntomas se registran irritación de los ojos y la piel, congestión pulmonar y erosión del tracto intestinal. Entre 1984 y 1990, el glifosato fue la tercera causa en importancia entre los casos reportados como enfermedades relacionadas con el uso de pesticidas.

4. El glifosato presenta un amplio espectro de toxicidad crónica en tests de laboratorio. El Programa Toxicológico Nacional de los EE.UU. determinó que la ingestión de glifosato provoca lesiones en las glándulas salivares, reduce el volumen de esperma y prolonga el ciclo estral (frecuencia con que un animal entra en celo). Otros efectos crónicos resultantes de tests de laboratorio incluyen: aumento en la frecuencia de mutaciones letales en mosca de la fruta, aumento en la frecuencia de tumores de páncreas e hígado en ratas macho y aumento en la frecuencia de tumores tiroidales en individuos hembras, además de cataratas. En el estudio con la mosca de la fruta se utilizó Roundup; en los otros, glifosato.

5. El Roundup contiene ingredientes tóxicos no develados. Entre ellos aminas polietoxiladas, que provocan náuseas y diarrea, e isopropilamina, responsable de pneumonia, laringitis, dolores de cabeza y aparición de protuberancias.

6. El Roundup mata insectos benéficos. Pruebas realizadas por la Organización Internacional para el Control Biológico demostraron que el Roundup provoca mortalidad de especies benéficas, como el Thrichgramma, un ácaro depredador, una mariquita y un escarabajo depredador.

7. El glifosato es peligroso para las lombrices. En pruebas que utilizaron como testigo las lombrices más comunes en Nueva Zelanda, se vio que el glifosato, aún en proporciones bajas, como del 1/20 de sus aplicaciones estándar, reduce el crecimiento y disminuye el desarrollo de las mismas.

8. El Roundup inhibe a los hongos micorríticos. Estudios realizados en Canadá demostraron que el Roundup –en una concentración de tan sólo 1 p.p.m.- es capaz de reducir el crecimiento o la colonización de los hongos micorríticos.

9. El glifosato reduce la fijación de nitrógeno. Bajas proporciones del producto –del orden de 2 p.p.m.- tuvieron efectos significativos en este sentido, que se extendieron hasta 120 días después del tratamiento. Varias especies de bacterias fijadoras de nitrógeno –incluyendo algunas encontradas en soja y trébol- mostraron alta susceptibilidad al glifosato.

10. El Roundup puede incrementar la severidad de fitopatologías. El tratamiento con este producto incrementó la severidad de la pudredumbre radicular del centeno causada por Rhizoctonia; aumentó la cantidad de individuos y fomentó el crecimiento de un hongo que ataca al trigo; redujo la capacidad de plantas de poroto para resistir la antracnosis.

Fuente: Compilación de Caroline Cox, Northwest Coalition for Alternatives to Pesticides- (NCAP), a partir de un artículo publicado en NCAP’s Journal of Pesticide Reform. Copias del artículo, con referencias completas a toda la información presentada se encuentran disponibles en NCAP a un costo de U$S 2.00.