Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

El tema plantaciones en el informe de la OED

El Banco Mundial aparentemente procura jugar un importante papel en la promoción de las plantaciones forestales. Esto puede ser una buena o una mala noticia, dependiendo del tipo de plantaciones que desee promover. Los estudios por país suministran una útil -aunque incompleta- información sobre el tema. Entendemos que el Banco debería utilizarla como punto de partida para llevar adelante sus propias investigaciones acerca de los impactos positivos y negativos de diferentes tipos de plantaciones. Resulta claro que los monocultivos forestales a gran escala no deberían ser promovidos, dados sus impactos ambientales negativos y sus escasos impactos sociales positivos. Llama la atención, sin embargo, que en tanto todos los estudios por país dan información sobre los aspectos tanto positivos como negativos de las plantaciones, el Informe Principal de la OED se focaliza solamente en los que aparecen como beneficiosos. Como muestra de lo anterior, hemos seleccionado algunas citas extraídas de los seis estudios por país, así como del Informe Principal.

– Informe Principal de la OED

“Un mayor énfasis en la plantación de árboles para la producción y el crecimiento productivo (incluyendo inversiones en investigación y extensión sobre tierras forestales públicas, cuencas, tierras comunitarias y fincas privadas) en las inversiones del Banco para los sectores agrícola y forestal habrá de incrementar los medios para satisfacer la creciente demanda a nivel local, urbano e internacional, a la vez que habrá de permitir alcanzar muchos de los objetivos ambientales vinculados con los bosques. Sólo así disminuirá el madereo ilegal de los bosques y se mejorará el manejo de los bosques.” (página 9)

– Brasil

“… el sector de plantaciones en Brasil es uno de los más fuertes del mundo y hay disponibilidad de enormes espacios para la instalación de nuevas plantaciones. Sin embargo, debe reconocerse la existencia de cuestiones sociales y ambientales vinculadas con las plantaciones industriales en gran escala”. (5.1)

“… las plantaciones han traído consigo una significativa concentración en la tenencia de la tierra, y reforestar mediante plantaciones en gran escala es más oneroso que utilizar plantaciones en pequeña escala (Bacha and Marchesini, 1999). Lo que es más, las plantaciones no pueden alcanzar los niveles de biodiversidad de los bosques.” (5.11)

“… algunos observadores están preocupados por la reforestación comercial en gran escala (plantaciones de eucaliptos y pinos) dados sus percibidos impactos negativos desde el punto de vista social y ambiental. Asimismo, existen dudas acerca de si las plantaciones comerciales han de significar un “incremento neto de secuestro de carbono … ” (5.12)

“Estos problemas podrían ser superados si la reforestación se limitara a plantaciones de pequeña escala o basadas en sistemas agroforestales altamente diversos, para los que también existe un alto potencial …” (5.12)

– Costa Rica

“Las áreas forestadas de Costa Rica aumentan año a año, más que nada debido a la reforestación y a la regeneración de bosques secundarios sobre praderas abandonadas. La calidad de la cubierta forestal y la situación de la biodiversidad (definida como el número de diferentes especies y su frecuencia relativa) son aspectos más controvertidos. La deforestación continúa y las áreas incrementadas de plantaciones y de bosques secundarios tienen un valor ambiental inferior al de los bosques” (página 6)

– Camerún

“En tanto la agricultura en pequeña escala determina una gradual transformación del paisaje a medida que los períodos de barbecho disminuyen de generación en generación, las plantaciones en gran escala implican la reconversión directa de las tierras forestales utilizando técnicas mecánicas y manuales de preparación del sitio para la remoción de la vegetación previamente existente. En las décadas de 1960, 1970 y parte de 1980, los proyectos financiados por el Banco en la región sudoeste del país se centraron en el desarrollo de plantaciones forestales. Entre 1967 y 1985 fueron aprobados nueve proyectos forestales industriales. A partir de 1985 no ha habido préstamos con ese fin. Todas estas empresas paraestatales están actualmente en proceso de privatización o ya han sido vendidas. Desagraciadamente estas transformaciones (que abarcaron 100.000 hectáreas) ocurrieron en los bosques de la costa atlántica, próximos al Monte Camerún y al sur de Douala, que hoy en día son considerados como uno de los bosques tropicales húmedos más biológicamente diversos del Planeta. Esta iniciativa merece críticas también desde el punto de vista de la justicia, en especial si se comparan sus resultados con los obtenidos por los agricultores de pequeña escala en el desarrollo de cultivos de exportación”. (página 4)

– China

“De acuerdo con los datos disponibles, la cubierta forestal en China aumentó un 15% entre 1980 y 1993, y el volumen de madera se ha recuperado notoriamente en la década pasada, tras una larga y sostenida caída. La mayor parte del área recientemente forestada se extiende sobre los que eran eriales o suelos altamente susceptibles a la erosión. Los datos más recientes sugieren que estas tendencias continúan. Sin embargo, no se debe ser demasiado optimistas, puesto que China enfrenta todavía una serie de desafíos. Dado que el incremento del área boscosa proviene de un aumento en las plantaciones para madera, cortinas de protección y plantaciones comerciales, ha habido un aumento mínimo de la diversidad forestal y de los servicios ambientales asociados a los bosques. Lo que es más, un análisis de las estadísticas del sector forestal de China sugiere que las prácticas de cosecha de las granjas y colectivos forestales han limitado la contribución de la expansión de las plantaciones al aumento de la cubierta forestal y puede incluso haber reducido los niveles de diversidad. Durante los primeros 15 años de la reforma, China aparentemente ha transformado la estructura de por lo menos el 30% de su área forestal. Por un lado, las plantaciones forestales aumentaron en algunas zonas; por otro lado, los bosques primarios y secundarios parecen estar disminuyendo en otras áreas. Mientras que una transformación de estas características puede determinar un aumento de las ganancias a nivel individual, a la vez que no afectar demasiado la capacidad de las áreas recientemente forestadas para ofrecer (o eventualmente ofrecer) servicios ambientales, tales como control de la erosión, otras contribuciones desde el punto de vista ambiental se verían limitadas. Por ejemplo, bosques conformados por un escaso número de especies no habrán de incrementar significativamente la flora naturalmente diversa y el hábitat para la fauna de los bosques, sino apenas en la medida en que indirectamente puedan disminuir la presión sobre los bosques naturales. Estos, al igual que otros impactos ambientales adversos, pueden tener efectos indirectos sobre los medios de vida de algunos grupos humanos que viven en los bosques, dado que algunos productos no madereros están también ligados a la diversidad de los bosques. La prohibición de corta decretada en 1998 podría debilitar esta tendencia, pero el eterno enfrentamiento entre los objetivos ambientales y los socioeconómicos en el corto y mediano plazo podrían hacer que los costos económicos y socioeconómicos de la veda fueran muy altos” (página 11)

“La expansión de las plantaciones comerciales (huertos y otras plantaciones de productos no madereros) representa uno de los cambios más significativos en el área forestal actual de la China rural. La superficie de plantaciones comerciales -conformadas por árboles oleaginosos, frutales, productores de nueces y otros cultivos forestales comerciales no madereros- ha aumentado en alrededor de un 40% durante la etapa de la reforma … ” (3.12)

“La mayor parte del área reforestada está constituida por monocultivos, y el descenso de la superficie de bosques primarios y secundarios puede estar señalando una declinación de la biodivesidad, los hábitats para la fauna y otros servicios ambientales que proveen los bosques” (4.3)

“La creación directa de un área forestada ha generado muchos beneficios y costos en términos de servicios ambientales y gastos (sin valor de mercado), que son difíciles de evaluar. Los proyectos más recientes tienden a centrarse en las áreas más pobres, con ambientes más frágiles y dando mayores opciones a los campesinos (que pueden elegir entre 18 en lugar de entre 4 especies), incluyendo árboles para horticultura y plantaciones de rápido crecimiento (cambio éste en parte producido debido a reclamos de los campesinos). Ello debería reducir el costo e incrementar los beneficios, a la vez que aumentar marginalmente la biodiversidad. Sin embargo, hasta los últimos préstamos, casi todos los proyectos han puesto énfasis en el desarrollo de plantaciones forestales y huertos frutales. Los proyectos con un alto componente de forestación social o de manejo de bosques resultan complicados de manejar a la escala de los proyectos del Banco. Esta puede ser una fuente de pesimismo acerca del futuro de sus préstamos en China” (9.44)

– India

“La industria necesita tierras forestales con una profundidad de suelo de por lo menos 1 metro. Estas tierras fértiles, aunque tengan una cubierta forestal escasa, se regenerarán por si mismas sin demasiado costo. De manera que la regeneración sería una opción más barata que las plantaciones desde el punto de vista económico. Sin embargo, la regeneración no produciría especies de interés para la industria. Además, la industria carece de un plan creíble para atender los reclamos que realizan las comunidades locales sobre esas tierras. Como tal, cualquier concesión en tierras forestales determinará privaciones y opresión en desmedro de las comunidades locales, que han dependido históricamente de esas tierras para satisfacer sus necesidades básicas” (páginas 104-105)

“En esos bosques la industria hará crecer especies de rápido crecimiento y turno corto en lugar de los bosques mixtos multiestratificados que se obtienen a través de la regeneración. Las consecuencias ecológicas y ambientales deben ser tenidas en cuenta. Utilizar los bosques para allí hacer crecer materia prima para la industria significaría hacer marchar el reloj hacia atrás, hasta la década de 1960, demostrando que no se ha aprendido nada de los errores cometidos intentando crear plantaciones durante los últimos 30 años, que fueron desastres ambientales, además de alienar completamente a la gente y de llevar a una más rápida degradación” (páginas 104-105)

– Indonesia

“Las plantaciones para madera y otros productos han aumentado rápidamente desde principios de la década de 1980. El gobierno ha promovido las concesiones para plantaciones para madera a través de subsidios y regulaciones preferenciales, previendo un aumento de la demanda de madera industrial, mayormente por parte de la industria de la pulpa y el papel. Sin embargo, debido a incentivos perversos (subsidios, permisos para talas totales en bosques secundarios y la falta de atractivo de las inversiones de largo plazo en el rubro madera por el bajo precio de los rollizos y lo extendido del madereo ilegal), los bosques han sido degradados, al tiempo que la superficie realmente plantada ha sido significativamente menor que la asignada. Al mismo tiempo, se han realizado importantes inversiones en la capacidad de producción de la industria de la pulpa y el papel, lo cual ha incrementado significativamente la demanda sobre los bosques naturales para abastecer sus crecientes necesidades de materia prima. El crecimiento de las plantaciones con otros fines también ha sido rápido, especialmente el de las plantaciones de palma aceitera, como respuesta a fuertes incentivos de carácter financiero. Las señaladas tendencias han aumentado notoriamente las presiones sobre los bosques y los incentivos se han incrementado a partir de la reciente crisis financiera” (página vii)

“El sector está severamente afectado por problemas de gobernabilidad, que han determinado que la política forestal oficial sea de hecho ineficaz. Ello quedó demostrado claramente por los sucesos que siguieron a los incendios forestales de 1997/98. 176 compañías fueron encontradas responsables de iniciar el fuego con el fin de limpiar tierras para plantaciones -entre ellas 133 empresas plantadoras de palma- pero en la práctica no se iniciaron acciones contra ninguna de ellas . . . Por irónico que resulte, el sistema de concesiones para plantaciones forestales está llevando a la degradación de las áreas boscosas más que a su regeneración, al tiempo que una delimitación poco clara y con superposición de áreas ha llevado al otorgamiento de concesiones y de derechos de reconversión en zonas forestales supuestamente destinadas a la protección y la conservación.” (página viii)