Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

La OIMT delira acerca de las plantaciones

La Organización Internacional de las Maderas Tropicales (OIMT) ha dedicado una edición entera de su Boletín (Vol. 11 No.3, 2001) a las plantaciones de árboles. Desgraciadamente, la OIMT ha elegido publicitar los impactos supuestamente positivos, al tiempo que básicamente ignora las numerosas luchas contra las plantaciones originadas por el amplio espectro de impactos negativos sociales y ambientales que generan.

El párrafo que abre el primer artículo ya presenta el escenario: “Al decir de algunos, las plantaciones de árboles son la respuesta para muchos problemas mundiales. Reducen la deforestación, restauran tierras degradadas, combaten el cambio climático, mejoran las formas de sustento locales, generan importantes ganancias, crean empleo y respaldan las economías nacionales.”

Se podría asumir que el segundo párrafo añadiría algunos signos de interrogación a esas afirmaciones, o proporcionaría alguna evidencia que las apoye. Pero lamentablemente, no es el caso. Por lo tanto resulta necesario introducir algunos elementos de realidad a ese escenario.

Las plantaciones reducen la deforestación? La historia de las plantaciones a gran escala en el trópico demuestra lo contrario. Las plantaciones son causa directa o indirecta de deforestación, o ambas. Todos sabemos (y también la OIMT) que los famosos incendios en Indonesia fueron iniciados por compañías de plantación de árboles y que se han talado áreas forestales de muchos países para dar lugar a las plantaciones. Todos sabemos (y también la OIMT), que muchos miles de personas en todo el trópico han sido desplazadas para dar lugar a plantaciones y que, en consecuencia, esas personas debieron talar otras áreas de bosque para poder sobrevivir.

Las plantaciones restauran tierras degradadas? Nunca se instalan plantaciones comerciales en tierras realmente degradadas, por la simple razón de que los árboles no crecen lo suficientemente rápido en ese tipo de suelos y que son más propensos a presentar problemas sanitarios. Las plantaciones de árboles exigen suelos de buena calidad, y la mecanización creciente también implica la necesidad de tierras que permitan el uso de maquinaria, el mismo tipo de tierras que se utiliza para la agricultura. Por esta razón, las plantaciones se realizan en suelos de buena calidad o en áreas que han sido “declaradas” como degradadas (lo que a menudo significa deforestadas o con bosques secundarios), pero que no son consideradas degradadas por las comunidades locales que las utilizan.

Las plantaciones combaten el cambio climático? El hecho de que las plantaciones hayan sido incluidas en el Mecanismo de Desarrollo Limpio no se puede considerar como evidencia cientófica sobre ese supuesto papel. Por el contrario, existe cada vez más evidencia científica que sugiere que las plantaciones incluso pueden convertirse en fuentes de dióxido de carbono en vez de actuar como sumideros. Además, la deforestación vinculada directa e indirectamente a las plantaciones puede llegar a generar más dióxido de carbono que la cantidad supuestamente capturada por las plantaciones.

Las plantaciones mejoran las formas de sustento locales? Toda la evidencia disponible demuestra exactamente lo contrario, y la OIMT debería saber que en la situación “normal”, los pueblos locales terminan viviendo mucho peor que antes del establecimiento de las plantaciones. La oposición resultante es reprimida y los pobladores son asesinados, heridos, encarcelados y finalmente desalojados de sus tierras.

Las plantaciones generan importantes ganancias? Esta es la única afirmación absolutamente cierta en todo el párrafo, pero falta mencionar quiénes son los que obtienen esas grandes ganancias: las compañías plantadoras de árboles, la industria de la celulosa, los consultores, los bancos, los fabricantes de maquinaria. No los pobladores locales. Tampoco se menciona que la razón por la que se producen estas grandes ganancias es que en todos los casos las plantaciones están directa o indirectamente subsidiadas. En muchos casos las compañías plantadoras reciben subsidios directos, exoneraciones fiscales o préstamos blandos. En otros casos, los subsidios toman la forma de tierra barata, investigación gratuita, construcción de carreteras, infraestructura portuaria. Y en muchos casos, estas actividades son subsidiadas a través del uso de la policía o el ejército que protege los intereses empresariales contra la resistencia de los pobladores locales.

Las plantaciones crean empleo y apoyan las economías nacionales? Las plantaciones de árboles a gran escala son por cierto casi la peor opción posible para generar empleo en las regiones tropicales y la situación es cada vez peor debido al uso de maquinaria moderna que desplaza a los trabajadores, especialmente en las operaciones de cosecha. Para empeorar las cosas, se ha difundido mucho la subcontratación, y los subcontratistas compiten entre ellos rebajando las condiciones laborales (salarios bajos, inexistencia de cobertura de salud y de beneficios sociales, alimentación y vivienda de baja calidad, etc.). Desde el punto de vista de las economías nacionales, las plantaciones generan algunas divisas a través de las exportaciones, pero los precios internacionales, tanto de los troncos como de la celulosa, están sujetos a caídas importantes. Cabe esperar que esta tendencia se incremente a medida que mayor cantidad de plantaciones alcancen la etapa de cosecha.

En resumen, toda la edición del boletín de la OIMT es engañosa y no incorpora los diversos puntos de vista de la gran cantidad de personas que sufren debido a las plantaciones ni tampoco los numerosos estudios que registran los impactos sociales y ambientales de este tipo de plantaciones. Y todavía más engañoso es el párrafo que afirma: “Lo que es más cierto es que si los ambientalistas logran sus objetivos, un día toda la madera del mundo provendrá de plantaciones. ‘Planten los millones de hectáreas de tierras degradadas y dejen en paz a los bosques’, dicen ellos”. Lo que quisiéramos saber es quiénes son “ellos”, porque por cierto se no es el punto de vista de los cientos de organizaciones con las que trabaja el WRM, que se oponen activamente a ese modelo de plantación.

Artículo basado en información obtenida de: Plantations on the march, ITTO Newsletter 11 (3) 2001.