Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Plantas de celulosa y árboles transgénicos: de España a Finlandia, la oposición se manifiesta

El río suena, y en este caso es la ría. Hablamos de España, donde la empresa papelera ENCE tiene una planta de celulosa que durante largos años ha contaminado la Ría de Pontevedra. Si bien la empresa fue finalmente condenada y sus ejecutivos sentenciados a multas y penas de prisión, el “legado” ambiental continúa (ver Boletín Nº 75 del WRM). La gente del lugar pide “el cierre de la fábrica” para poder “recuperar el marisquero” y “la pesca”.

Pero lejos de eso, en los últimos meses Ence comenzó la tramitación para ampliar sus instalaciones con la construcción de una fábrica de papel tisú, lo que supondría la consolidación del complejo industrial en la zona. No obstante, la oposición ha hecho mella. La primera fase de la ampliación del complejo (las obras de la depuradora) fue paralizada judicialmente el pasado abril, a instancias del gobierno local y de la Asociación por la Defensa da Ría (APDR). A fines de junio pasado APDR convocó a la marcha que realiza todos los años en reclamo de la recuperación de la ría y el traslado inmediato de Ence. Más de tres mil personas –el doble de asistentes del año pasado, aunque la organización elevó la cifra hasta los seis mil– secundaron la manifestación que fue respaldada por numerosos colectivos, desde la Federación de Vecinos Castelao a la Asociación de Amas de Casa, pasando por la coalición BNG-PSOE (Bloque Nacionalista Galego-Partido Socialista Obrero Español), el alcalde y otros concejales.

En otras latitudes, 400 abedules transgénicos fueron destruidos en un campo de experimentación en Laukansaari (Punkaharju), Finlandia, en una acción de sabotaje que tuvo lugar en el correr del fin de semana del 19 y 20 de junio. La policía finlandesa declaró que todavía no sabía quién estaba detrás del ataque ni si estaban involucrados los opositores a la manipulación genética. Si bien un grupo anónimo se atribuyó el atentado (ver http://www.alasbarricadas.org/info/article.php3?id_article=172 ), y más allá de que lo hayan hecho realmente, lo cierto es que en Finlandia hay una creciente oposición a los transgénicos, como lo evidencia el respaldo masivo de personas y organizaciones finlandesas a la carta presentada en mayo de este año ante el Foro de las Naciones Unidas sobre los Bosques reclamando la prohibición de árboles transgénicos (ver http://elonmerkki.net/dyn/appeal/list ).

Los 400 árboles, que fueron cortados o sacados de raíz del predio alambrado pero sin guardias, formaban parte del único estudio de campo existente en Finlandia acerca de árboles transgénicos. Detrás de la investigación está el interés de la industria forestal de abaratar costos obteniendo árboles con características que mejor se adapten a sus necesidades de producción de celulosa.

¿Qué tienen ambos sucesos en común? Pues que constituyen una respuesta de rechazo a dos actividades que son engranajes de un mismo modelo productivo cuya finalidad es netamente empresarial. Tanto la planta de celulosa como los árboles transgénicos alimentan al mercado global del papel, convertido en otro producto más de la sociedad de consumo donde impera el derroche y todo se vuelve descartable, pues así sigue encendida la máquina del consumismo. Por el camino quedan las consideraciones sociales (en las cuales están incluidas las ambientales).

El “progreso” que se impone con la globalización del negocio papelero y la instalación de plantas de celulosa viene con mucho smog y polvo y tiene literalmente “olor a huevo podrido”. Los árboles transgénicos que se están urdiendo las más de las veces con desconocimiento de la mayor parte de la humanidad tal vez no tengan una contaminación directamente visible, pero pueden ser incluso más perversos en sus alcances (Ver Boletín Nº 83 del WRM), puesto que desgarran la delicada y compleja trama de la vida, y quizá no haya luego cómo repararla.

En medio de la creciente comercialización de la vida, quedan much@s que se resisten a que todo sea medido en términos de lucro. ¿Acaso se le puede poner precio a las aguas claras de un río? ¿al aire puro, a un cielo límpido?

Artículo basado en información obtenida de: “Protesters fell Finland’s only GM tree study”, June 24, 2004, Reuters, http://www.enn.com/news/2004-06-24/s_25187.asp ; “El gobierno de Pontevedra respaldó una nueva manifestación contra Ence”, Cristina Barral, 29 de Junio de 2004, La Voz de Galicia, correo electrónico: web@lavozdegalicia.es ; “Destruido campo de árboles transgénicos”, http://www.alasbarricadas.org/info/article.php3?id_article=172