Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Tailandia: una fábrica de celulosa con una larga historia

Fundada en 1989, Advance Agro está ubicada en la provincia de Prachinburi. Su actividad principal es la producción y venta de celulosa y papel para impresión y escritura. Su capacidad de producción de celulosa kraft blanqueada es de 175.000 toneladas al año. También produce celulosa de fibra corta blanqueada para dos fábricas que opera Advance Agro Pulp, con una capacidad conjunta de 427.000 toneladas, así como papel para impresión y escritura, con una capacidad anual de 250.000 toneladas. En conjunto con sus subsidiarias (High Tech Paper y Advance Paper), la capacidad de producción de Advance Agro asciende a 500.000 toneladas. Aproximadamente el 70% de su producción se exporta a China, EE.UU., Hong Kong y Japón.

Advance Agro (PLC) es una subsidiaria del Grupo Kaset Rung Ruang (Soon Hua Seng -SHS). Hace más de 10 años, la policía arrestó a unos empleados de Suan Kitti, subsidiaria de SHS por desmontar bosque para ceder paso a plantaciones de eucalipto. La controversia se convirtió en un tema público tan candente que el Consejo de Ministros de ese momento tuvo que prohibir las plantaciones comerciales de árboles en gran escala a cargo del sector privado en los bosques de las reservas nacionales.

Originalmente, la fábrica se iba a llamar “Suan Kitti Pulp Mill” (Fábrica de celulosa Suan Kitti), pero para distanciarse de la crítica pública asociada a Suan Kitti, SHS rápidamente cambio el nombre de la fábrica a Advance Agro y contrató a la firma de relaciones públicas de propiedad finlandesa Presko, para asesorarse sobre cómo minimizar cualquier crítica ambiental posterior. CIDA, el organismo de asistencia canadiense, financió posteriormente a la empresa consultora canadiense H.A. Simmons para que prestara sus servicios a SHS, y la Commonwealth Development Corporation (CDC) del Reino Unido proporcionó préstamos y financiación de deuda a la fábrica.

Los accionistas principales de la compañía son el Grupo Soon Hua Seng (56%), StoraEnso, la productora de celulosa y papel más grande de Europa (19%), New Oji Paper, la productora de papel más grande de Japón (5,5%) y CDC (1%).

Actualmente los suministros de materia prima de la fábrica provienen de 32.000 hectáreas de plantaciones de eucalipto y 57.000 hectáreas adicionales de eucalipto plantadas por 6.000 agricultores contratados por Agro Lines.

Advance Agro comercializa su marca de papel “Doble A” como “ecológica”. La publicidad de la compañía explica que la materia prima proviene de plantaciones y que de esta forma se mitiga la presión sobre las áreas de bosques remanentes. Pero en realidad, las plantaciones de Advance Agro han desplazado comunidades locales y constituyen la etapa final de la deforestación de la región oriental de Tailandia.

El poblado de Laem Khao chan tiene aproximadamente 100 años de antigüedad y está cerca de una de las fábricas de Advance Agro. En el pasado, los pobladores plantaban arroz, mandioca y calabaza. Cuando SHS comenzó a buscar tierras para plantar eucalipto, muchos pobladores vendieron a la compañía las tierras que usaban para plantar mandioca. Pero después descubrieron que las plantaciones de eucalipto comenzaron a afectar también sus campos de arroz.

Suwan Kaewchan, miembro de la Organización de Administración del poblado de Laem Khao chan explicó: “Cuando la compañía llegó y comenzó a plantar eucalipto cerca de los campos de arroz, comenzó a secarse el agua y los pobladores se encontraron con que ya no podían plantar arroz. Uno por uno fueron vendiendo sus tierras y se fueron yendo. Se fueron a trabajar como mano de obra contratada en otras zonas o entraron a trabajar en la compañía”.

Los pobladores que conservaron sus tierras pero plantaron eucalipto bajo contrato con la compañía se vieron enfrentados a otro problema, como señalara Kasem Pet-natee del Proyecto de desarrollo Khwae Rabom-Siyad: “Después de la primera cosecha, el suelo queda tan degradado que los agricultores deben invertir dinero en mejorar el suelo. Eliminar los árboles es difícil. Los pobladores deben alquilar maquinaria cara para extraer los tocones y raíces de los árboles. Las comunidades agrícolas se están endeudando con los bancos y los prestamistas. Cuando no pueden pagar, los bancos se quedan con sus tierras”.

El agua residual de la fábrica de Advance Agro se vierte en las plantaciones de eucalipto. El agua sucia se acumula en los canales entre las filas de eucaliptos. Según los pobladores, si bien el agua es tratada en la fábrica de celulosa, esto no significa que esté limpia. Recientemente el agua vertida por la fábrica destruyó los cultivos de arroz de los pobladores. El polvo proveniente de la fábrica también se propaga hasta las viviendas de los pobladores y produce erupciones cutáneas.

Varias empresas transnacionales se han beneficiado con contratos de las fábricas de Advance Agro. Jaakko Poyry, la compañía finlandesa consultora de ingeniería forestal más grande del mundo, ganó un contrato (de no más de 3 años, que se firmó el 15 de diciembre de 1993) con Advance Agro consistente en la realización del diseño de ingeniería, el proyecto y la dirección de la construcción de la fábrica. La corporación cobró US$ 15.250 por semana, sin incluir honorarios de US$ 60 por hora por ejecutar órdenes adicionales. Otro contrato (firmado el 5 de setiembre de 1995) fue concedido a la Ahlstrom Corporation de Finlandia para el suministro de servicios técnicos por un plazo de 10 años. El pago del primer año ascendió a US$ 350.000 y en función de la deuda pendiente Advance Agro debió pagar anualmente a Ahlstrom el 3% de los ingresos netos.

Cuando StoraEnso adquirió acciones de Advance Agro en 1998, se firmaron varios contratos de cooperación entre las dos compañías. Por ejemplo, Advance Agro debió pagar a StoraEnso US$ 100.000 por año a cambio de cooperación para el desarrollo e investigación sobre celulosa y papel. Para obtener asistencia técnica de StoraEnso, Advance Agro debía pagar salarios, otros beneficios y costos de asistencia técnica a StoraEnso durante 12 meses. StoraEnso aseguraba un mínimo de 12.000 toneladas de celulosa de fibra larga europea por año así como el cobro de comisiones como distribuidor y representante de ventas de Advance Agro en el exterior (excepto en Tailandia y Japón) durante siete años. La celulosa de fibra larga que aseguraba StoraEnso se esperaba proviniera de sus fábricas en Europa.

Fuente: Seleccionado de “Commercial Tree Plantations in Thailand: Flawed Science, Dubious Politics and Vested Interests”, de Pornpana Kuaycharoen y Noel Rajesh