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Vietnam: biodiversidad única amenazada por fábrica de cemento financiada por el Banco Mundial

Los paisajes de karst (relieve en piedra caliza) de Vietnam son famosos en todo el mundo. El paisaje de piedra caliza seguramente más famoso del país se encuentra en la bahía de Ha Long, declarada Patrimonio de la Humanidad. En 1962, el paisaje de karst de Cuc Phuong, en el norte de Vietnam, se convirtió en el primer parque nacional del país.

Además de ofrecer un paisaje espectacular, la piedra caliza es la materia prima fundamental para la fabricación de cemento, y muchos paisajes de karst están en peligro. Vietnam no es la excepción.

En 1998, una nueva fábrica de cemento llamada Morning Star Cement, comenzó a operar en Hon Chong, en la provincia de Kien Giang, en el sudoeste de Vietnam, cerca de la frontera con Camboya. El proyecto es una joint venture entre la compañía de cemento suiza Holcim (65%), y Ha Tien I Cement Company de Vietnam (35%). Desde entonces, Morning Star cambió su nombre por Holcim (Vietnam) Ltd. La Corporación Financiera Internacional (IFC, por su sigla en inglés, el brazo del sector privado del Banco Mundial) otorgó un préstamo de US$ 30 millones para construir una fábrica de cemento con una capacidad de producción de 1,7 millones de toneladas al año.

Holcim explotará tres montañas de piedra caliza cerca de su fábrica de cemento para obtener la materia prima para su producción. Según el sitio web de la compañía, Holcim Vietnam apunta a “lograr un desempeño ambiental de primera clase de nuestras operaciones y activos. Holcim Vietnam reconoce que las materias primas, el suelo, el agua y el aire son recursos finitos que debemos manejar en forma cuidadosa y responsable”.

Sin embargo, la evaluación de impacto ambiental (EIA) del proyecto prácticamente no menciona el impacto que producen las canteras de piedra caliza de Holcim sobre la biodiversidad. La EIA, realizada en 1995 por el Centro de Protección Ambiental de la ciudad Ho Chi Minh, simplemente informa que “se ha detectado muy poca fauna en la zona -apenas unos pocos monos y una sorprendente ausencia de aves. La EIA no identificó ninguna especie animal protegida o en amenaza de extinción en la zona”.

Según el Karst Waters Institute, una organización sin fines de lucro con sede en EE.UU., el karst de Ha Tien-Hon Chong tiene una “compilación única de especies vegetales y animales debido en gran parte a su aislamiento geográfico”. La zona es hábitat de murciélagos, reptiles, pájaros y animales pequeños. También se ha informado de la presencia en el área de lagures (tipo de mono) en peligro de extinción.

En 1997, el Instituto informó que “las protestas de pobladores locales, autoridades provinciales y científicos de la Universidad de Ho Chi Minh han sido ignoradas hasta el momento por el gobierno de Hanoi” y añadió que Holcim “ha demostrado una actitud particularmente insensible a los temas ambientales relativos al karst”. El Instituto incluyó el paisaje de karst de Ha Tien – Hon Chong, donde opera Holcim, en su lista de 1998 de los diez paisajes de karst más amenazados del mundo.

En octubre de 1999, el Grupo de Trabajo de Cavernas y Karsts de la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN) informó en su boletín que a fines de la década de 1990, “el Banco Mundial se mostró preocupado por el impacto tanto sobre la biodiversidad como sobre la herencia cultural, que se estaba produciendo como resultado de la explotación de canteras de piedra caliza para la fabricación de cemento en la región de Asia Oriental”. El Banco contrató al Dr. Jaap Vermeulen del Museo de Historia Natural de Leiden, Holanda, para “establecer un proceso de consulta”.

En enero de 1999, el Banco Mundial y la UICN organizaron un taller sobre karst en Bangkok, y en setiembre el Banco publicó los resultados del trabajo de Vermeulen. Vermeulen y Tony Witten, coautor del trabajo (funcionario del Banco Mundial), confirmaron que la EIA de las operaciones de Holcim “no analizó en detalle la biodiversidad de las montañas de piedra caliza”.

Los autores comentaron con cautela que “se consideró prudente reconsiderar la cuestión de la diversidad biológica de estas montañas de piedra caliza para determinar si en este caso en particular son necesarias nuevas intervenciones en la gestión, y para examinar cómo la IFC y posibles auspiciantes futuros deberían abordar estos temas en forma más general”.

Usando fondos de fideicomiso australianos, la IFC contrató los servicios de Sinclair Knight Merz, una firma consultora con sede en Australia, para elaborar un “estudio de los recursos de piedra caliza en el sudoeste de Vietnam” que “delinearía su uso potencial en la producción de piedra caliza, la conservación de la biodiversidad, la producción forestal (tanto productos derivados de la madera como no derivados de la madera), el turismo, la recarga de aguas freáticas, y otros”, según Vermeulen y Witten.

Han pasado cuatro años y el estudio todavía no está disponible. En respuesta a una solicitud de marzo del año pasado, Richard Caines, Coordinador de la IFC para Asia Oriental y el Pacífico, contestó: “Acabamos de recibir apenas un borrador final. Una vez que el informe haya sido revisado y aprobado, nuestra intención es ponerlo a disposición de la opinión pública”.

En junio de 2003, Caines afirmó: “los distintos temas que retardaron su avance tienen que ver con la selección del equipo y la obtención de las autorizaciones adecuadas para la ejecución del estudio. Fue necesario asegurar estas autorizaciones de los financiadores, la gerencia de la IFC, la gerencia de Holcim y distintos departamentos y comités populares del gobierno vietnamita. Me temo que lograr decisiones de consenso entre estas instituciones no es un proceso rápido”. Agregó que “el informe no ha sido divulgado públicamente”.

Una fuente cercana al estudio informó que el ejército vietnamita ordenó que las montañas de piedra caliza a lo largo de la frontera con Camboya fueran excluidas del estudio de Sinclair Knight Merz. Poco después, el gobierno provincial de Kien Giang se negó a autorizar que se continuara con el estudio.

La IFC está trabajando actualmente con Holcim y la International Crane Foundation en un proyecto titulado “Desarrollo sustentable y conservación de la biodiversidad de los humedales de la llanura de Ha Tien”. En 1998, la grulla de cola blanca, especie amenazada, comenzó a usar zonas de pasturas cerca de Hon Chong como sitio de alimentación de inicio de temporada. El proyecto apunta a preservar estas zonas de pasturas.

Por supuesto este proyecto de biodiversidad no afecta de ninguna forma las actividades de explotación de las canteras de Holcim. La IFC y la International Crane Foundation están permitiendo que Holcim adorne sus actividades con cierta fachada verde y ecologista desviando la atención de las canteras de Holcim. Al no insistir en la realización de una EIA adecuada, la IFC está violando las políticas de salvaguarda del Banco Mundial. Mientras tanto, Holcim continua extrayendo 4.000 toneladas de piedra caliza por día de las montañas cercanas a Hon Chong.

Por: Chris Lang, correo electrónico: http://chrislang.org