Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Indonesia: crecen tensiones por cría industrial del camarón

La cría del camarón se ha practicado en Indonesia durante cientos de años. Los camarones se cultivaban tradicionalmente en campos de arroz o en estanques en combinación con peces, sin que se alterara en forma significativa el bosque de manglares. Debido al aumento reciente de la demanda del mercado, el método se ha convertido en intensivo y semi-intensivo, respetando mucho menos los ecosistemas y las poblaciones locales.

La introducción de tecnología moderna comenzó en 1971, cuando el gobierno indonesio construyó el primer criadero en Sulawesi del Sur. Con el apoyo de la FAO y el PNUMA, el gobierno monto el Centro para el Desarrollo de Acuicultura de Agua Salobre (BPPP, por su sigla en inglés) en Jepara (Java Central) en 1974. A fines de 1989, se habían establecido más de cien criaderos en todo el país.

En 1984 el gobierno indonesio inicio un programa conocido como INTAM (Intensificación de tambak o estanques de camarón), para intensificar la producción de camarón y al mismo tiempo para expandir los estanques de camarones a localidades nuevas. Entre 1983 y 1984, el Banco Asiático de Desarrollo y el Banco Mundial brindaron apoyo financiero a varios proyectos importantes de producción de camarón. A fines de los años 80, se introdujo el Programa de Pequeños Propietarios de Fincas Núcleo (NESS, ver mas abajo) en la producción de camarón, y se comenzaron a planificar y desarrollar granjas camaroneras de producción a gran escala. El área cubierta por estanques aumentó de 174.600 hectáreas en 1977 a 231.460 en 1989 y a 305.500 en 1998.

En los últimos años, se han planificado granjas camaroneras individualmente que cubren hasta 170.000 hectáreas y el gobierno declaró que había 860.000 hectáreas de bosques de manglares disponibles para convertir en estaques de camarón (aproximadamente el 25% de los bosques de manglares de Indonesia). Según el programa gubernamental Protekan 2003 (programa para aumentar la exportación pesquera), el Departamento de Agricultura pretende obtener un volumen de exportación de aproximadamente 677.800 toneladas hacia fines del 2003 contra 97.228 toneladas de 1989 y 117.847 toneladas de 1998. Una de las razones de esta expansión es que las exportaciones de camarón han significado el ingreso de valiosa divisa extranjera para el país durante la crisis financiera de 1997-98, y este es el motivo por el que el gobierno quiere ahora explotar lo mas posible el potencial de generación de divisas de la producción de camarón, pero sin tomar en cuenta los graves impactos sobre el ambiente y los pobladores locales asociados a la producción industrial de camarón.

Si bien los estanques tradicionales estaban situados principalmente en la isla de Java, la mayoría de los nuevos emprendimientos comerciales se están desarrollando en las islas exteriores de Sumatra, Kalimantan, Sulawesi e Irian Jaya, con frecuencia asociados a muy discutibles programas de transmigración. Los mercados principales para el camarón indonesio han sido hasta ahora Hong Kong, Singapur, Malasia y EE.UU., pero podrían estar emergiendo nuevos mercados en Europa.

Si bien los estanques tradicionales eran de propiedad individual o comunal, las nuevas iniciativas comerciales tienden a concentrar la propiedad en manos de unas pocas compañías. Actualmente, las tres compañías mas grandes de cría de camarón que están operando con el modelo NESS son la PT Central Pertiwi Bratasena (PT.CPB), PT Dipasena Citra Darmaja (PT.DCD) y PT Wahyuni Mandira (PT.WM). La PT.CPB, con un 31% de propiedad de la multinacional del camarón Charoen Pokphand de Tailandia, posee un área de 10.500 hectáreas y tiene planes de expandirse a 15.000 hectáreas mas en la misma ubicación. La PT. DCD y la PT.WM son propiedad del Grupo Gajah Tunggal, ubicado en el sur de Sumatra y Lampung con un área de 16.500 ha y 30.000 ha (6.000 ha están en funcionamiento) respectivamente. En 1996, la PT.CPB exportó 17.000 toneladas de camarón por un valor de US$114 millones. Mientras tanto, en el mismo año, la PT.DCD produjo 19.853 toneladas, de las cuales 13.423 fueron exportadas. La PT.WM comenzó sus operaciones a fines de 1996 y recién ha iniciado su etapa de producción máxima. Cada una de estas tres grandes compañías aporta entre el 20 y 30% de la exportación indonesia de camarón. Se podría decir que casi el 70 u 80% de la exportación indonesia de camarón esta en manos de tres compañías (PT.DCD, PT.WM, PT.CPB)

La inversión extranjera esta presente pero no en la operación directa de las granjas camaroneras, salvo Charoen Pokphand en Bratasena y una compañía francesa en Sulawesi. La mayor parte de la inversión extranjera en la industria del camarón se destina a alimento de camarón, medicina y tecnología. Charoen Pokphand, Cargill, y Comfeed son las empresas de apoyo mas importantes.

A partir de 1992, la producción de camarón se vio afectada por ataques de virus en muchos países. Muchos estanques fueron abandonados en Java y Sulawesi del Sur, y los inversores camaroneros están buscando nuevos lugares para explotar. Como respuesta al ataque de los virus, el gobierno decidió importar la especie Penaeus vannamei desde América del Sur, una decisión controvertida, debido a que no se han realizado suficientes estudios sobre los impactos potenciales de la introducción de una especie nueva en el país.

En relación a los principales impactos ambientales generados por la producción de camarón, la documentación recolectada por las ONGs y los académicos identifican la producción descontrolada de camarón como una de las amenazas principales para los bosques de manglares (debido a la conversión en estanques) e incluso para los campos productivos de arroz y huertos frutales (debido a la salinización del agua dulce). La producción de camarón también ha causado erosión costera, sedimentación y contaminación del agua, afectando así los arrecifes de coral, los lechos de pasto marino y la productividad de las aguas costeras. La rehabilitación de los estanques abandonados debido a la acidificación del suelo es demasiado costosa para los pobladores locales y las unidades gubernamentales.

En cuando a los impactos sociales, la producción de camarón ha generado graves tensiones y conflictos entre los pobladores locales y trabajadores externos dentro de las comunidades, y entre los pobladores locales y las compañías e inversoras. Una de las razones principales de los conflictos ha sido la apropiación ilegal y el robo de tierras. Apoyadas por las agencies gubernamentales y la policía, las compañías obligan a los pobladores locales a ceder sus tierras a cambio de compensaciones inadecuadas o incluso sin ningún tipo de compensación.

Una de las características únicas de la producción de camarón de Indonesia es la aplicación del modelo ‘Inti-Plasma’ o NESS (Programa de Fincas Núcleo y Pequeños Propietarios). Una compañía convierte grandes parcelas de tierra (a menudo ecosistemas de manglares o humedales) en estanques de camarón y después realiza un acuerdo con pequeños propietarios que compran todos los insumos de la compañía para producir en uno o pocos estanques y que posteriormente venden la cosecha a la misma compañía. En teoría se espera que los pequeños propietarios paguen su deuda a la compañía en un lapso de 7-8 años y después se conviertan en dueños independientes del estanque y una casa pequeña. Pero en realidad, todas las condiciones y precios son fijados por la compañía, la contabilidad es llevada por la compañía y los pequeños propietarios son atrapados en un circulo vicioso de pobreza y deuda. Incluso la vida social de los pequeños propietarios pasa a estar totalmente controlada por la compañía: pueden dejar la “finca camaronera” sólo unos pocos días al año y sólo por ciertas razones aprobadas por la compañía, y son multados si demoran en volver. Cuando una cosecha de camarón falla, todo el peso de la perdida recae sobre los pequeños propietarios, que se hunden en una deuda todavía mayor. Los pequeños propietarios viven en un estado de dependencia total de las practicas injustas y turbias de las compañías y en condiciones de semi-esclavitud.

La aplicación del modelo NESS a la producción de camarón a gran escala ha causado graves conflictos sociales y numerosas violaciones de los derechos humanos. Una zona de concentración de los conflictos derivados de la producción de camarón es el sur de Sumatra. Tres de las operaciones de producción camaroneras mas grandes están ubicadas en zonas aledañas en Sumatera (Wahyuni Mandira en Sumatera del Sur, Dipasena y Bratasena en Lampung). Todas ellas se ven enfrentadas a fuertes protestas de los pobladores locales debido a los derechos sobre la tierra y violaciones de los derechos humanos.

La empresa Wahyuni Mandira Co. posee actualmente 30.500 hectáreas y esta planificando expandirse a 170.000 hectáreas. Antes de sus operaciones en 1997, parte de la tierra pertenecía a los pobladores locales y la otra era un área de conservación. Aproximadamente 2.200 productores fueron forzados a entregar sus tierras por compensaciones ínfimas, cuando el Gobierno provincial declaro que esas tierras eran de propiedad gubernamental y que los pobladores locales no tenían derechos sobre ellas. Sólo el 10% de esos productores fue invitado a convertirse en pequeños propietarios criadores de camarón y al resto se le exigió que emigrara. Mas de mil de ellos se resistieron y permanecieron en tierras vecinas y en áreas de manglares.

En noviembre de 1998, cerca de 1.600 campesinos (pequeños propietarios criadores de camarón) protestaron contra las condiciones impuestas por la compañía. Frustrados por la falta de respuesta de la compañía, del Parlamento Nacional de Yakarta, del Gobierno regional de Sumatera del Sur, y de la Comisión Nacional de Derechos Humanos, los campesinos comenzaron a manifestar frente a la oficina de administración de granjas y la situación se descontroló, convirtiéndose en un motón. Minutos después de iniciado el motón, la granja fue rodeada por el ejercito, y los campesinos quedaron atrapados dentro de la granja sin comida durante varios días. Al final, mas de 30 campesinos fueron arrestados, y 16 de ellos fueron condenados a periodos de prisión de entre 6 meses y 5 años. El tribunal nunca considero que había importante evidencia que señalaba que el motón fue iniciado por la compañía.

Para expandir las operaciones de producción a 170.000 hectáreas, durante el año 2000 la compañía construyo canales de agua a través de las tierras de los pobladores locales, creando mas tensiones y conflicto. Algunos de los pobladores se dedican a la cría tradicional de camarón. La compañía se instalo con protección del ejército y la policía.

Historias similares sucedieron en Dipasena Farming, una granja camaronera cercana operada por el mismo “holding”, donde mas de 1.700 campesinos (pequeños propietarios) protestaron por las mismas razones y las mismas demandas, y en la finca Shrimp Banggai Sulawesi, una “joint venture” de 100 hectáreas entre una compañía indonesia y otra francesa. Los pobladores locales presentaron una demanda contra las compañías pero todavía están esperando una respuesta del Tribunal de primera instancia. Otros casos similares bien documentados se produjeron en Maluku, Papua, y en otras localidades de Sumatra. Las comunidades no solo resisten por los derechos sobre la tierra sino también por los impactos ambientales. La comunidad de Bengkulu, en Sumatra, se opuso a la construcción de una granja camaronera en su zona debido a problemas ambientales.

Más recientemente, el 15 de agosto de 2001, la Central Pertiwi Bahari (CPB), también conocida como Bratasena Farming, en las provincias de Lampung fue demandada por 147 pobladores locales por conflictos de derechos sobre 347 hectáreas de tierras. Los pobladores locales afirmaron que sus tierras habían sido ocupadas por la compañía en 1995 sin ningún tipo de compensación. En aquel momento plantearon el caso a la compañía, al gobierno local y al Parlamento nacional, pero no lograron ninguna respuesta. La compañía ahora insiste en que responderá a la demanda si el gobierno le exige que lo haga.

El sistema NESS también es fuertemente discriminatorio contra las mujeres. En la producción de camarón a gran escala, sólo los hombres adultos y con educación pueden aspirar a conseguir trabajo. En caso de muerte o discapacidad de los pequeños propietarios varones, la mujer debe dejar la finca camaronera, dejando todo el patrimonio por el cual ha estado pagando en cuotas.

El impacto sobre la salud y la educación también se puede considerar grave, especialmente para los niños. Durante El Niño en 1999, la malaria se extendió por Sumatera del Sur en parte debido a los estanques de camarón abandonados, que se convirtieron en un ambiente óptimo para la larva del mosquito Anofeles. La falta de agua potable hizo que muchos pobladores de Wahyuni Mandira Farm, Sumatra, enfermaran de pulmonía por beber agua de lluvia.

En conclusión, el cambio de la cría tradicional a la cría industrial del camarón, que se está produciendo a ritmo veloz en Indonesia, podría a corto plazo beneficiar al gobierno y a los inversores camaroneros a gran escala, debido a la generación de divisa extranjera, pero los costos ambientales y sociales asociados a esta industria superarían por lejos los beneficios. Las comunidades locales son particularmente marginadas y explotadas en las granjas a gran escala del modelo NESS y las estructuras sociales locales se ven amenazadas por creciente tensiones y conflictos.

Por: P. Raja Siregar, correo electrónico, editado por Maurizio Farhan Ferrari, Forest Peoples Programme;