Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Vietnam: camarones, manglares y Banco Mundial

Los gobiernos del sudeste asiático han promovido la cría de camarones como una forma de obtener divisas. Los que se benefician con la expansión de esta actividad son empresas privadas como la compañía agroindustrial tailandesa Charoen Pokphand. En Tailandia, el Banco Mundial, el Banco Asiático de Desarrollo, la empresa Charoen Pokphand y el gobierno trabajaron juntos para crear las condiciones que permitieran la expansión de la industria camaronera. Se ofrecieron generosos subsidios a las empresas que realizaran actividades de cría industrial de camarones en Tailandia, en especial exenciones fiscales, importaciones libres de aranceles, franquicias impositivas y créditos a la exportación.

En la década del 90, Charoen Pokphand amplió sus actividades de cría de camarones a Vietnam. En 1993, la empresa llego a totalizar 96 millones de dólares por la exportación de camarones de Vietnam, representando aproximadamente el 40 por ciento de la venta nacional de ese rubro. Charoen Pokphand también tiene en el país fábricas de procesamiento de alimento para camarones.

En los últimos veinte años, la superficie de bosques de manglares de Vietnam se redujo drásticamente. Por ejemplo, en la provincia de Ca Mau, en el extremo más meridional del país, entre 1983 y 1992 se perdieron 60.000 hectáreas de bosques de manglares. Tierras que antes fueron bosques de manglar son ahora granjas camaroneras y quedan apenas unos pocos árboles. En varios lugares se han perdido los servicios que ofrecían los bosques de manglares, tales como material para techos, leña, carbón, plantas medicinales y miel.

La cría de camarones tiende a ser una actividad de corto plazo. A su vez, la cría industrial emplea antibióticos y agregados químicos para aumentar la producción, con lo cual las piscinas y los sistemas hídricos circundantes terminan finalmente tan contaminados que lo único que resta es abandonar la tierra. Otro peligro de la cría industrial de camarones son las enfermedades. En 1994, un virus destruyó casi la totalidad de la cosecha de camarones de Vietnam.

Hace dos años, el Banco Mundial y Dannida financiaron un proyecto para zonas de manglares de cuatro provincias en el Delta del Mekong. El proyecto de seis años, llamado Desarrollo y Protección de los Humedales Costeros, abarca una franja costera de 470 kilómetros. Los estudios que se llevaron a cabo para el proyecto explican que entre las causas de la degradación de los bosques de manglares figuran la defoliación provocada por la guerra de los Estados Unidos contra Vietnam, la tala de árboles llevada a cabo por las empresas forestales, la corta ilegal de árboles por gente de fuera de la región y la deforestación por la producción de camarones promovida por el gobierno.

Otro de los estudios del proyecto señala que “varios ocupantes parecen ser conscientes de la necesidad de reforestar, como lo evidencian las actividades individuales y voluntarias de plantación de árboles que es posible observar en diversos sitios”. Sin embargo, el proyecto implica el desalojo de más de 2.000 familias para poder plantar árboles de manglar. La gente a la que se desplazara no son solo criadores de camarón sino también agricultores, trabajadores forestales, productores de sal, sastres, mecánicos, artesanos, pequeños comerciantes, pescadores y obreros.

En lugar de analizar el papel de la política gubernamental en la promoción de la cría de camarones, Ronald Zweig, responsable del proyecto del Banco Mundial, culpa a los lugareños por la pérdida de manglares. “La gente pobre de la zona rural ha tenido pocas oportunidades en materia de actividades generadoras de ingresos más que la de explotar los recursos forestales costeros hasta el punto de deteriorar seriamente los beneficios que obtienen de ellos”.

Por supuesto, habrá que pagar los US$ 31,8 millones prestados por el Banco Mundial para la realización del proyecto. Y para ello, el gobierno vietnamita necesitara divisas. Para juntarlas, el gobierno promoverá la exportación de cultivos comerciales, tales como los camarones. En febrero de 2001, la industria de acuicultura de Vietnam anunció un plan quinquenal, uno de cuyos objetivos clave es aumentar la superficie dedicada a la cría de camarones de 226.000 a 330.000 hectáreas. El viceministro de Pesca, Nguyen Viet Thang, prometió apoyo financiero estatal para las granjas camaroneras mayores a 100 hectáreas.

La pérdida de los bosques de manglares en Vietnam para dar paso a las granjas camaroneras es un problema que seguramente no se resolverá con solo desplazar a los lugareños y plantar árboles, como parece sugerir el Banco Mundial.

Por: Chris Lang.