Mouvement mondial pour les forêts tropicales

Brasil: los “nuevos” proyectos de eucaliptos de Plantar avanzan hacia la validación del MDL

A mediados de julio, el Consejo Directivo del Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL) aceptó una nueva metodología propuesta como parte del controvertido proyecto de Plantar en Minas Gerais, Brasil (ver información sobre Plantar en los boletines nº 84,http://www.wrm.org.uy/bulletin/84/Plantar.html, 70 y 72 del WRM).

Plantar S.A. es una compañía siderúrgica y de plantación de eucaliptos cuyo proyecto MDL en el estado de Minas Gerais fue uno de los primeros que financió el Fondo Prototipo del Carbono del Banco Mundial. El Fondo previó la generación de más de un millón y medio de Certificados de Reducción de Emisiones (CER – Certified Emission Reductions) para el 2012 (1). Suponiendo que los créditos se vendieran a 15 dólares cada uno, ello implicaría un valor de alrededor de 25 millones de dólares.

Plantar y el Banco Mundial promovieron el proyecto como modelo. Sin embargo, las actividades de la compañía en la zona despojaron ilegalmente de sus tierras a numerosas personas, eliminaron empleos y medios de vida, secaron y contaminaron las reservas locales de agua, agotaron los suelos y la biodiversidad del cerrado (el bioma indígena), pusieron en peligro la salud de la población y explotaron a los trabajadores sometiéndolos a condiciones laborales espantosas.

La compañía planta árboles de una sola especie no indígena en forma industrial, con el solo fin de quemarlos, liberando así CO2 y otros contaminantes. Los árboles se queman en pequeños hornos para hacer carbón y luego utilizarlo en las actividades de fundición de la empresa. Pero esta industria se abrió camino a costa de una destrucción considerable.
La propuesta original, presentada como un proyecto de compensación de carbono por actividades forestales, fue rechazada por el Consejo Directivo del MDL. Al principio, Plantar afirmó que habría una “reducción acelerada de la base de plantación forestal en el estado de Minas Gerais”. Presentó sus plantaciones como bosques y argumentó que, luego de cortar y quemar los árboles para fabricar hierro en lingotes, no volvería a plantar árboles a menos que recibiera financiación a través de los créditos de carbono. Cuando se le recordó que las normas del MDL no permiten otorgar créditos por “deforestación evitada”, la compañía volvió a redactar los documentos del proyecto con el fin de enfatizar otras justificaciones. En su segundo intento, Plantar afirmaba su intención de evitar el reemplazo del carbón utilizado en sus actividades de fundición por combustibles más contaminantes, como el carbón mineral.

En otras palabras, la compañía afirmaba que la única manera de lograr la cantidad necesaria de carbón para su proyecto de 23.100 hectáreas eran los créditos de carbono, aun cuando el estado de Minas Gerais se jacta de tener 2 millones de hectáreas de plantaciones de eucalipto. La propia Plantar tiene propiedades rurales que abarcan más de 180.000 hectáreas, dedicadas principalmente al eucalipto para carbón y ubicadas casi todas en Minas Gerais, y administra más de 590.000 hectáreas de plantaciones, para sí misma y para otras empresas brasileñas.

El reiterado rechazo de este proyecto debió bastar para que se lo abandonara, como argumentaron 143 organizaciones y particulares locales en una carta dirigida al Consejo Directivo del MDL en junio de 2004: “es absurdo afirmar que, sin créditos de carbono, Plantar habría optado por el carbón mineral como fuente de energía”. Sin embargo, se cambió la presentación del proyecto y se volvió a presentarlo al MDL, esta vez separando sus diversos elementos: un proyecto de reducción del metano en la quema de árboles, un proyecto de reforestación revisado y otro asociado a éste, donde se introduce un nuevo sistema para la reducción del mineral de hierro en el proceso de fabricación.

En 2007, Plantar se las arregló para ingresar al MDL su proyecto de reducción de metano, del que espera generar 112.689 CER en un plazo de siete años, de 2004 a 2011.

La metodología del segundo proyecto, “Uso de carbón de biomasa renovable plantada en el proceso de reducción del mineral de hierro por medio de la introducción de un nuevo sistema de reducción”, fue aceptada por el Panel Metodológico de la ONU a mediados de julio de 2009. Plantar alega que el MDL debería crear una nueva metodología relacionado con lo que llama un método innovador para reducir las emisiones de CO2 de los altos hornos. Pero, de hecho, el proyecto está plagado de discrepancias. Por ejemplo, en el documento descriptivo se admite que el carbón supuestamente “sostenible” provendrá de múltiples fuentes, pero no hubo ninguna evaluación ambiental de las plantaciones que se usarían además de las de la propia Plantar (2).

La nueva versión del proyecto de reforestación asociado al método de procesamiento del mineral de hierro promete el establecimiento de “plantaciones específicas” para la producción de carbón, y llama a éstas, eufemísticamente, “biomasa renovable” (3). La compañía alega que el proyecto original no fue rechazado por contener fallas sino porque, cuando fue presentado, la reglamentación del MDL sobre el uso de la tierra, el cambio de uso de los suelos y la forestación no estaba aún terminada. Así, pretende retrotraer al año 2000 su solicitud de créditos de carbono. Sin embargo, las actividades descritas en el proyecto se desarrollan desde hace nueve años, lo cual es evidencia razonable de que éste no tiene nada de “adicional”.

Plantar prevé que el proyecto de reforestación reduciría en más de 3 millones de toneladas la emisión de CO2 en un plazo de 30 años, con lo cual la compañía obtendría unos 45 millones de dólares de su comprador, Netherlands CMD Facility, un programa del gobierno holandés administrado por el Banco Mundial. El proyecto de reducción del mineral de hierro aspira a generar 2.133.551 CER (unos 30 millones de dólares) en siete años.

Como todos los proyectos MDL, el proyecto de Plantar no reduce las emisiones. Cada proyecto desarrollado en el Sur permite que las centrales termoeléctricas a base de combustible fósil o la industria pesada de los países del Norte generen más contaminación. Los promotores de la compensación de emisiones se equivocan cuando pretenden diferenciar los “buenos” proyectos de los “malos”, y debilitan seriamente las luchas locales constructivas. Esos proyectos no están diseñados para lidiar con las complejidades y sutilezas propias de las comunidades y los medios de vida; requieren – sobre todo en el caso de las plantaciones de árboles – enormes cantidades de tierras, agua y maquinaria, y no están hechos para beneficio de las poblaciones locales o la ecología. En general se llevan a cabo en regiones donde la gente tiene poco poder, fortalecen un modelo de desarrollo insustentable y profundizan las diferencias entre el Norte y el Sur.

Por Tamra Gilbertson, Carbon Trade Watch, correo electrónico: tamra@tni.org

(1)       http://wbcarbonfinance.org/Router.cfm?Page=
PCF&FID=9707&ItemID=9707&ft=Projects&ProjID=9600 

Esto era parte de un mecanismo más amplio para generar créditos de carbono equivalentes a 13 millones de reducciones de emisiones de carbono, muchas de lasa cuales se venderían en el mercado de carbono “voluntario”.
(2)       https://cdm.unfccc.int/UserManagement/FileStorage/
FJZUI99VFCYK55BIM0FQ9X51SOB6S3

“Dentro de los Proyectos Plantar se planta una superficie adicional de aproximadamente la misma medida que la propuesta dentro de la actividad A/R en respuesta al MDL, para asegurar la provisión de carbón renovable para la producción de hierro del proyecto integrado”
(3)       PDD: Reforestación como Fuente Renovable de Suministros de Madera para Uso Industrial en Brasil, 4 de marzo de 2008.http://www.netinform.net/KE/files/pdf/PDD_AR_Plantar.pdf