Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Por que decir no al comercio de servicios ambientales?

Los defensores de la idea del comercio de servicios ambientales afirman que es una excelente alternativa para los pueblos del bosque porque lo dejaría ‘de pie’ y lo preservaría. Pero hay una serie de argumentos para decir no a los servicios ambientales y al comercio de servicios ambientales:

– El comercio de servicios ambientales no pretende modificar el modelo actual de producción y consumo, que está en la base de la crisis ambiental, incluso de la destrucción gradual de los bosques del mundo. Este modelo que beneficia a una minoría de la humanidad ocurre a expensas de innumerables injusticias sociales y ambientales. Para cambiar este modelo es urgente, iniciar la transición hacia otras formas de producción y consumo, con justicia social y ambiental. Es urgente, como la red Oilwatch (Observatorio del Petróleo) viene defendiendo mundialmente, dejar el petróleo y el gas en el subsuelo.

– La mercantilización y la financierización de la naturaleza a través del comercio deservicios ambientales exige un control del territorio, una privatización para que el ‘dueño’ e inclusive el comprador del ‘servicio’ pueda controlar lo que se está ‘comercializando’, con la garantía de que el ‘servicio ambiental’ sea entregado según estipula el contrato. En la práctica, esto va en contra de las luchas por el reconocimiento y garantía de los derechos territoriales de los pueblos del bosque y/o de otros ecosistemas. Porque un contrato de servicios ambientales estipula, en todos los casos,  que haya un ‘dueño’ del área, o sea, muchas comunidades con derechos no regulados sobre su territorio sufrirán aún más presión para dejar sus tierras o serán expulsadas. Y aunque consiguieran quedarse y ser beneficiadas de alguna forma, el ‘comprador’ del servicio ambiental tendrá el derecho a acceder al área para las debidas inspecciones y monitoreos para verificar si el servicio en cuestión se está preservando y manteniendo debidamente, violando así el derecho de las comunidades sobre sus territorios e inclusive el derecho a mantener su modo de vida.

– A pesar de que el discurso de las ONGs conservacionistas de que los pueblos del bosque se beneficiarían del comercio de servicios ambientales, en la práctica poco se beneficiarán. Por el contrario, la tendencia es que haya empobrecimiento y expulsión de los pueblos de sus territorios. La experiencia de uno de los países internacionalmente conocido por su esquema de PSA, Costa Rica, muestra, según Amigos de la Tierra Costa Rica, que no se ha reducido la pobreza en las zonas rurales y que ha consumido el 25% del presupuesto del Ministerio del Medio Ambiente. Además, la reducción de la tala constatada en el país se debe mucho más a la reducción de la rentabilidad de la cría de ganado que al programa PSA (38).

– Los conocimientos tradicionales no pueden tratarse como servicios ambientales y ser comercializados. Ya existe una reglamentación propia a nivel internacional: el Protocolo de Nagoya de la Convención por la Diversidad Biológica (CDB) (39).

– El ‘servicio ambiental’ de bosques más ‘comercializado’ hasta el momento es el carbono. La experiencia con este servicio ambiental a través del ‘mercado de carbono’ muestra que se trata de una solución falsa a la crisis climática, y que, por si fuera poco, causa la violación de derechos de pueblos indígenas y no indígenas, tanto en el Sur como en el entorno de las empresas contaminadoras en el Norte (40).

– La expansión y la adopción global del pago por y comercio de servicios ambientalesprofundiza el proceso de mercantilización y financierización de la naturaleza.

– El PSA, con un discurso de preservación, tiende a profundizar la explotación de las riquezas naturales y la consecuente degradación ambiental, que sería ‘compensada’ con la generación de servicios ambientales comerciables en el área preservada. Y aunque parezca increíble, cuanto más escaso es el ‘servicio ambiental’, mayor tiende a ser el precio y el lucro.

– La financierización de la naturaleza que permite ‘vender’ y lucrar con ‘activos’ y ‘certificados’ de servicios ambientales es ilegal e inmoral porque se basa en la idea inventada de que la naturaleza estaría ‘prestando servicios ambientales’.Lo que no se inventa es la importancia del bosque para innumerables pueblos, por ejemplo, la diversidad de animales, de plantas, el agua, la regulación del clima, la fertilidad del suelo para plantar alimentos, etc. La importancia que esto tiene es imposible de ser asginada un precio.

– El hecho de medir, monitorear y asignar un precio a los servicios ambientales y hacer las transacciones comerciales resultantes involucra conocimiento específico y la tendencia es de que bancos, empresas y corporaciones privadas se apoderen y lucren con el comercio de servicios ambientales, sin que las comunidades tengan conocimiento de los contratos y de los negocios. Un gran incentivo para esos grupos es que, debido a la crisis económico- financiera, ya están buscando nuevas formas de obtener lucros, preferiblemente, ‘sin hacer nada’.

– La lógica y el funcionamiento de los servicios ambientales han sido pensados por científicos provenientes de la cultura occidental, que continúanfragmentando y separando al ser humano de la naturaleza, en relación a los beneficios de esos ‘servicios’ sobre todo para la vida humana. Sin embargo, los pueblos del bosque tienen visiones y experiencias de convivencia e integración con la naturaleza que garantizan el bien estar de ambos, muy diferentes; así surgen otras visiones sobre la naturaleza, como el ‘buen vivir’, los derechos de la Madre- Naturaleza y su no-mercantilización y no- financierización. Al ponerles un precio como forma de valorar los servicios ambientales, son descartadas otras formas, otros lenguajes, principalmente de los pueblos del bosque, de valorizar y conservar la naturaleza.

– El comercio de servicios ambientales tiende a ser un estímulo más para la expansión de las plantaciones de monocultivos de árboles, consideradas ‘bosques plantados’ por la FAO y otras instituciones internacionales y gobiernos nacionales.

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38 –  Amigos de la Tierra Internacional. REDD: la verdad en blanco y negro. 2010

39 – Terra de Direitos, ´Pagamento por “Serviços Ambientais” e Flexibilização do Código Florestal para um capitalismo “Verde”, www.terradedireitos.org.br, agosto de 2011

40 – Ver www.wrm.org.uy. Informaciones sobre los temas REDD, Carbon Trade and Carbon Plantations