Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Bangladesh: Campaña por la implementación total del Acuerdo de Paz CHT, para ayudar a los pueblos Jumma a recuperar el control de sus bosques, su tierra y su destino

Los Chittagong Hill Tracts (CHT), ubicados en el sudeste de Bangladesh, en la frontera con Birmania, son una de las últimas regiones boscosas que quedan en el país y el dominio ancestral de una docena de comunidades indígenas conocidas colectivamente como los pueblos Jumma (de “jum” = cultivo rotativo). Estos pueblos tienen identidades religiosas, lingüísticas y étnicas totalmente diferentes de las de la mayoría de los bengalíes musulmanes. Durante la dominación británica, la región era autónoma, casi enteramente prohibida para los forasteros y habitada mayormente por indígenas. Esta situación especial se fue erosionando gradualmente luego de la anexión a Pakistán Oriental en 1947.

A comienzos de los años 60, la represa hidroeléctrica de Kaptai, financiada por USAID, inundó el 40% de la tierra cultivable y forzó la reubicación de un cuarto de la población. Cuando Bangladesh se independizó de Pakistán en 1971, el nuevo gobierno rechazó el pedido de autonomía y reconocimiento constitucional presentado por los líderes indígenas. Los gobiernos subsiguientes optaron por una escalada militar en el área que desencadenó un prolongado conflicto armado. El gobierno instaló en la región a más de 400.000 bengalíes sin tierra para sobrepasar en número a la población indígena y así aplastar la resistencia.

Una serie de masacres forzó a unos 90.000 indígenas a huir como refugiados hacia los países vecinos, India y Birmania, y desplazó internamente a muchos más. Miles fueron asesinados, vastas superficies de tierra fueron acaparadas por colonos e intereses creados, y el mapa demográfico cambió drásticamente.

Incluso en medio de la guerra, el Banco Asiático de Desarrollo financió plantaciones de caucho y otros árboles, que privaron a las poblaciones indígenas de su estilo de vida auto-subsistente, y la construcción de caminos para facilitar el acceso a los más de 500 campamentos militares de la región. La creciente tala ilegal y la reducción de los ciclos de barbecho provocaron una grave disminución de los bosques.

La preocupación internacional por las violaciones masivas de los derechos humanos y la situación apremiante de los refugiados llevaron a un alto el fuego y a negociaciones que culminaron en 1997 con el Acuerdo de Paz CHT entre el régimen secular de Awami League y el PCJSS/Shanti Bahini, frente político y ala armada de los pueblos indígenas. El acuerdo prometió el fin de las hostilidades, la autonomía regional mediante la devolución del poder a los consejos controlados por los indígenas, la restitución de tierras ocupadas, el retiro de la mayoría de las instalaciones del ejército, y la rehabilitación de los refugiados indígenas, las personas desplazadas internamente y los excombatientes.

Pero pocas de estas promesas fueron cumplidas en los años subsiguientes, sobre todo durante el gobierno de la alianza entre el Partido Nacionalista de Bangladesh y el Jamaat-i-Islam (2001-2006), que se había opuesto al acuerdo, y durante el posterior gobierno provisional. La situación se complicó todavía más por la sangrienta lucha interna entre el PCJSS y el UPDF, un partido político Jumma (formado en 1998) que rechazó el acuerdo a favor de la “total autonomía” dentro del estado de Bangladesh. Los ataques a las comunidades y la apropiación de tierras continuaron con igual intensidad.

En las elecciones de diciembre de 2008, la Liga Awami logró una victoria aplastante en base a una plataforma que incluía el compromiso de implementar en su totalidad el Acuerdo de Paz CHT. El nuevo gobierno ha dado una serie de pasos positivos como el (re-)establecimiento de comités relevantes, la cancelación de concesiones de plantación sin usar y el retiro de una brigada del ejército y de 35 campamentos militares temporarios. Pero los colonos han cuestionado la constitucionalidad del acuerdo en la corte y los intereses creados están luchando por mantener el statu quo. Los cuatro años que restan al gobierno en ejercicio del poder seguramente determinarán el destino del acuerdo.

Las organizaciones CHT Jumma Peoples Network of the Asia-Pacific (Australia), Indigenous Jumma People’s Network USA, Organizing Committee Chittagong Hill Tracts Campaign (Países Bajos), y Jumma Net (una ONG de apoyo ubicada en Japón) lanzaron una campaña conjunta de recolección de firmas para exhortar al gobierno a implementar el Acuerdo de Paz CHT, tal como se había prometido. El objetivo es recolectar 100.000 firmas para fines de enero de 2010, que serán presentadas al Primer Ministro Sheik Hasina. Por favor firme la petición (http://www.cht-global-voices.com) para ayudar a los Jumma a recuperar el control de sus bosques, sus tierras y su destino.

Global Voices for Peace in the Chittagong Hill Tracts, campaña de firmas para la implementación total del Acuerdo de Paz CHT, http://www.cht-global-voices.com. Contacto: Tom Eskildsen, Vicepresidente de Jumma Net (Japón), correo electrónico:tom@thirdculture.comhttp://www.jummanet.org/en/index.html,http://www.ijpnus.org/home