Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Brasil: el monocultivo de eucalipto en el sudoeste bahiano – conflictos y enfrentamientos

Brasil_Bahia

 

El campo brasileño, desde la época da la colonización, siempre fue un espacio de apropiación del capital, a partir de una lógica de acumulación de riqueza y beneficios, y con el Estado brasileño como mediador del mantenimiento del orden capitalista mundial. Dicha lógica – incentivada por las Empresas de Asistencia Técnica y Créditos Bancarios o por la participación activa de empresas multinacionales – se manifiesta en la apropiación de la naturaleza que es transformada en mercadería y que concentra cada vez más el espacio rural, principalmente.

Más recientemente en el estado de Bahía, con la creación de Odebrecht Perfurações Ltda. en 1979 y del Polo Petroquímico de Camaçari, se hicieron abultadas inversiones en la producción de papel y celulosa en áreas del litoral del norte bahiano. En este mercado industrial interno, el estado brasileño construye las bases para la expansión del cultivo de eucalipto, ampliando esta producción hacia el sur y el extremo sur bahiano. Éste es el marco en el que se construye la BR 101 que une dos metrópolis, Vitória en el estado de Espírito Santo y Salvador en el estado de Bahía, para facilitar y viabilizar el proceso de ocupación y explotación de plantíos de eucalipto en la región. Con esta estrategia de expansión, la región del sudoeste bahiano es la “protagonista del momento”.

El interés por el agronegocio forestal en la región del sudoeste de Bahía data del período de la crisis del monocultivo de café, que comenzó en los últimos años de la década de los 80 y se profundizó en los años 90 con la caída del precio del costal y la disminución de la superficie plantada en la región “Planalto da Conquista”. Es importante observar que es en este período que se registra el mayor número de ocupaciones de tierra, más de 20 solo entre los años 1986 y 2000, siendo la primera en la hacienda del ex Instituto Brasileño del Café (IBC), hoy Asentamiento União.

De esta forma, después de la fase ganadera y cafetera surge una nueva etapa de inversiones del capital agrario en el sudoeste de Bahía, en el cultivo de eucalipto. Importa destacar, que a diferencia del sur y el extremo sur de Bahia, en el “Planalto da Conquista” el eucalipto se usa principalmente para abastecer de carbón al polo siderúrgico del norte de Minas Gerais, y además suministra leña para la producción de cerámicas y madera tratada para diversas actividades agrícolas, industriales y de la construcción civil.

En este contexto, productores rurales y empresarios del sector forestal, apoyados por instituciones públicas de enseñanza, investigación y extensión como EMBRAPA Florestas y la UESB, buscan en el agronegocio forestal oportunidades de inversión y de ganancias rápidas. Importa destacar en este período el papel fundamental que tuvo la UESB (Universidad Estadual de Bahía) al fortalecer la concepción del agronegocio forestal que, como consecuencia, incentivó el monocultivo de eucalipto. A partir de dos simposios realizados en 1992 y 2005, estas discusiones se extendieron a varias intendencias municipales y productores de la región.

En dirección contraria, movimientos sociales, organizaciones no gubernamentales, ambientalistas y sectores de la sociedad civil comenzaron a movilizarse bajo un lema colectivo de enfrentamiento al plantío extensivo de eucalipto, de protección al medio ambiente y de búsqueda de alternativas sustentables.

En este marco surgen el Movimiento de los Pequeños Agricultores (MPA), la Cooperativa Mixta Agropecuaria de Pequeños Agricultores del Sudoeste de Bahía (COOPASUB), el Centro de Convivencia y Desarrollo Agroecológico del Sudoeste de Bahía (CEDASB), el Instituto “Mata de Cipó” y, más recientemente, el Foro de Entidades y Movimientos Sociales del Sudoeste de Bahía. Todos ellos comparten la búsqueda de alternativas socioambientales sustentables para la región y, para muchos, esto se traduce en la lucha explícita contra el agronegocio forestal.

De esta forma, al barullo de las cadenas de los tractores que derriban lo que queda del bosque de lianas, se contrapone el grito “¡No comemos papel, ni carbón!”. Un grito de alerta y de lucha que promovió la unión, simbólica y real, de las banderas del Movimiento de los Trabajadores y Trabajadoras Rurales Sin Tierra (MST), el Movimiento de los Pequeños Agricultores (MPA), el Movimiento de los Trabajadores Desempleados (MTD), el Movimiento de los Afectados por Represas (MAB), la Comisión Pastoral de la Tierra (CPT), el Centro de Estudios y Acción Social (CEAS), además de los ya citados movimientos y entidades, en el I Seminario Regional contra el Monocultivo de Eucalipto en el año 2001.

En dicho seminario se trazó la estrategia de anticiparse al agronegocio forestal, con la ocupación de latifundios que servirían a nuevos plantíos de eucaliptos, y además se realizaron seminarios locales para discutir, con las comunidades afectadas, el tema del monocultivo de eucalipto y sus consecuencias para la salud y el medio ambiente. Otro evento importante fue el intercambio realizado en la comunidad “geraiseira” en la localidad de Rio Pardo de Minas, al norte de Minas Gerais, en 2002, cuando la comunidad trababa una férrea lucha contra la empresa Minas Floresta para la reconquista y la demarcación de sus territorios ancestrales. En 2004, otro intercambio con el Centro de Agricultura Alternativa del Norte de Minas (CAA) y con los Pueblos del Cerrado estrechaba la unión entre el Norte de Minas Gerais y el Sudoeste de Bahía en el enfrentamiento al eucalipto y en la búsqueda de alternativas sustentables desde la perspectiva social, cultural, económica y ambiental.

La ciudad de Vitória da Conquista, polo de la región sudoeste, afectada directa e indirectamente por la expansión de Veracel, ya está fuertemente afectada por la expansión del monocultivo de eucalipto, estimulada por el polo siderúrgico de Betim (MG), que a su vez está interesado en la madera para la producción de carbón. En dicha localidad ya llegan a cerca de 35 mil hectáreas de eucaliptos plantados, y se estima que existan otras 15 mil en Encruzilhada, y más de 20 mil en las localidades de Barra do Choça, Cordeiros, Piripá, Cândido Sales, Planalto y Poções, localizados todos en el Planalto da Conquista. Se calcula que en todo el estado de Bahía hay unas 658 mil há de plantaciones, caracterizándose así como el 3er mayor productor de superficies plantadas de eucalipto del país. De ese total, se estima que el 70% se encuentra en el sur y el extremo sur de Bahía.

Estos seminarios y la trayectoria colectiva de las entidades y movimientos sociales relacionados con esta problemática provocaron la creación en 2011 de un ambiente de discusión y reacción frente a estos proyectos del agronegocio, denominado Foro de Entidades y Movimientos Sociales del Sudoeste Bahiano.

La aproximación del Foro de Entidades y Movimientos Sociales del Sudoeste con otros grupos de amplia trayectoria de enfrentamiento al monocultivo de eucalipto en el sur y extremo sur del estado – como el Foro Socioambiental del Extremo Sur y el Foro por Trabajo, Tierra, Empleo y Ciudadanía del Sur de Bahía – tuvo inicio en 2011, con la preparación conjunta y actuación coordinada en las Audiencias Públicas del Proceso de Licencias Ambientales del proyecto de expansión de Veracel, que prevé un total de 50.900 hectáreas para plantación y 101.800 ha para adquisición (ver cuadro abajo). Ello contribuyó a acumular fuerzas y a aportar un cambio cualitativo en el enfrentamiento de los grupos ante estos proyectos en la región Sudoeste.

 

ÁREA PRETENDIDA POR VERACEL (hectáreas)

 

MUNICIPIO

 

PARA PLANTÍO (ha)

PARA ADQUISICIÓN*(ha)

Encruzilhada

4.000

8.000

Itapetinga

10.000

20.000

Macarani

10.000

20.000

Maiquinique

4.000

8.000

Itarantim

17.900

35.800

Potiraguá

5.000

10.000

TOTAL

50.900

101.800

(*) Veracel solo informa el área pretendida para plantío efectivo. El área de adquisición es una estimativa a partir de datos del EIA-RIMA.

Frente a esta amenaza, se hace necesaria la movilización de la sociedad civil para imponer límites a las acciones de las corporaciones, resguardar los intereses colectivos y la defensa del medio ambiente. En este sentido, el CEAS y la CPT, junto a grupos y entidades de las localidades de Maiquinice, Itarantim, Barra do Choça y Cordeiros, elaboraron Leyes de Iniciativa Popular, para no solo restringir los plantíos de plantas exóticas sino también para crear códigos municipales ambientales que regulen todas las acciones ambientales en dichas localidades.

En 2012 se realizó el I Seminario Regional del Monocultivo de Eucalipto, en la localidad de Vitória da Conquista, que contó con relatos de las experiencias de enfrentamiento de las organizaciones del sur y extremo sur del Estado de Bahía, como CEPEDES (Centro de Estudios e Investigaciones para el Desarrollo del Extremo Sur de Bahía) y de las organizaciones del norte de Minas, como el MAB (Movimiento de los Afectados por las Represas); con las experiencias de la elaboración de las Leyes de Iniciativa Popular en el sudoeste Bahiano y también con sectores importantes de la Universidad, como el Proyecto Geografar/ UFBA y los estudiantes de la UESB, con Promotores Públicos federales y estaduales y con diversas organizaciones sociales del Planalto da Conquista, que fortalecieron las articulaciones y desarrollaron una agenda común de enfrentamiento.

Actualmente, las localidades de Itarantim, Maiquinique y Barra do Choça ya aprobaron sus leyes y están en la fase de consolidación y fortalecimiento de los Consejos de Defensa del Medio Ambiente, para que sea posible realizar el control popular y evaluar sus propuestas en relación a la gestión ambiental y territorial.

Estas iniciativas se presentaron como alternativas contra la expansión del eucalipto en la región, además de originar beneficios como el involucramiento popular y el fortalecimiento y en otros casos la creación de consejos de defensa del medio ambiente para que se hagan efectivos los derechos individuales y colectivos de las poblaciones locales.

Estas experiencias en el sudoeste bahiano hacen nacer otras plantas además de los eucaliptos, alimentando a los grupos con conocimiento y con un proceso organizado de lucha, desorganizando el orden del agronegocio en la región.

Por: Maicon Leopoldino de Andrade, cursando Master en Geografía (POSGEO/UFBA); Daniel Piccoli, Colaborador del Centro de Estudios e Acción Social (CEAS) y Miembro del Fórum de Entidades y Movimientos Sociales del Sudoeste Bahiano; Gilca Garcia de Oliveira, Doctora en Economía Rural y Profesora del Programa de Posgrado en Geografía y de la Maestría en Economía (UFBA); Guiomar Inez Germani, Doctora en Geografía y Profesora del Programa de Posgrado en Geografía (POSGEO/UFBA).