Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Concesiones de palma aceitera para madereo: el caso de Herakles Farms en Camerún

Camerun

Con la predicción de que el consumo de aceite de palma se triplicará para el año 2050 – y con la producción actual mayormente concentrada en Indonesia y Malasia -, el capital extranjero en busca de tierras para expandir las plantaciones industriales de palma aceitera dirige sus ojos a la región de la Cuenca del Congo. Las empresas plantadoras de palma aceitera se enfocan en los bosques porque de ahí también pueden obtener ganancias vendiendo la madera a las fábricas y a la industria de celulosa y papel. Esto representa una amenaza aún mayor para los bosques tropicales y a las poblaciones que dependen de los bosques. En Camerún, la compañía financiera Herakles Farms ha sido el centro de una creciente oposición local e internacional por su intención de establecer plantaciones de palma aceitera en bosques y territorios habitados.

Una razón importante por la que muchos agentes del negocio del aceite de palma quieren obtener concesiones en zonas de bosque, es para sacar provecho de la extracción de madera, la cual a menudo es vendida ilegalmente. Las ganancias generalmente subsidian el desarrollo y la expansión del aceite de palma. En este contexto, la empresa inversionista estadounidense Herakles Farms, con su filial local SG Sustainable Oils Cameroon (SGSOC), firmó un contrato en 2009 con el Ministerio de Economía de Camerún para establecer una plantación de palma aceitera en la concesión Mundemba y Toko, situada a ambos lados del Parque Nacional Korup y de la reserva  forestal Rumpi Hills. Esta reserva de bosque es una compleja formación de cuencas que aporta su agua dulce al Parque Nacional Korup. El proyecto de palma aceitera ha sido muy cuestionado desde el principio.

A pesar de las declaraciones públicas de Herakles Farms alegando que no tenía la intención de beneficiarse de la venta de madera cortada en su concesión, ahora resulta evidente que esto fue desde el principio una parte integral de su plan de negocios. Para vender madera Herakles Farms necesitaba una “empresa de fachada”, ya que no está registrada como compañía maderera en Camerún. En marzo de 2013, su filial localSGSOC Cameroon adquirió Unic Province, una empresa que comenzó a transportar madera ilegal desde los viveros de palma aceitera de Herakles Farms hasta el puerto de Douala. SGSOC extrajo ilegalmente casi toda la madera entre 2010 y 2013, una parte sustancial de la cual se exportaba a China (1).

Una historia de abuso y engaños

En abril de 2015, el pueblo y el jefe de la aldea de Mokange, subdivisión Mundemba de Camerún, vieron a personas no identificadas que estaban realizando demarcaciones de tierras en su bosque y detectaron unas 30 personas que trabajan para Herakles Farmsen la zona de Talangaye. Los aldeanos se pusieron en contacto con el Oficial de División de Mundemba, quien dijo que su oficina no tenía conocimiento de las actividades de demarcación. Como la tensión fue en aumento, la empresa envió a su Gerente de Relaciones con la Comunidad, Daniel Agoons, para aplacar los ánimos. Visitó cuatro aldeas – Mokange, Lipenja II, Kuma y Esoki Bima – y se disculpó en nombre de Herakles Farms por la demarcación inconsulta de las tierras y por no haber informado previamente. También dio a conocer que Herakles Farms está casi al borde del colapso tras la retirada de los inversores y la falta de nuevos inversores para su proyecto de palma aceitera. Agregó que Herakles Farms ha sobrevivido únicamente gracias a su asociación con la compañía de explotación maderera Unic Province. Pero omitió informar que Unic Province es de propiedad exclusiva de Herakles y tiene la finalidad de extraer y exportar madera para recaudar fondos para su proyecto de palma aceitera.

Agoons y el empleado de Herakles, Mbange Lovett, llevaron ocho cajones de cerveza a cada aldea, que repartieron entre los pobladores antes de hablar con ellos. Agoons les dijo que Herakles Farms los ayudará a establecer por lo menos 5 hectáreas de plantaciones de palma aceitera, y que Unic Province podría talar los árboles para dejar lugar a las plantaciones. Anunció que Herakles Farms les brindaría las plántulas de palma, y que el pago de las mismas podrían efectivizarlo a través de préstamos que comenzarían a pagar seis años después del momento de la siembra. Previamente, Herakles Farms había prometido pagar a los aldeanos 50.000 francos por mes (alrededor de US$ 86), a partir de 2010, pero hasta ahora no ha pagado nada. Agoons dijo a los aldeanos que esa suma se pagaría en cuotas, pero no especificó cuándo.

No obstante, Agoons sorprendió a los aldeanos cuando anunció que en enero de 2015 Herakles Farms comenzó a depositar dinero en cuentas bancarias que abrieron para cada una de las aldeas de la zona de concesión. Luego mostró al jefe de la aldea Esoki una libreta de cheques del Ecobank diciendo que hay 150.000 francos en la cuenta, correspondientes a los pagos de 50.000 francos mensuales de enero, febrero y marzo de 2015. Sin embargo, los habitantes del pueblo dudaron de la autenticidad de las cuentas bancarias, ya que nunca se habían reunido con funcionarios de Herakles para discutir ese tema. También se preguntaron quiénes son los firmantes de esas cuentas bancarias y les preocupaba que pudieran haber falsificado las firmas. De igual forma, les causó desconfianza que la empresa pagara recién ahora que quiere extraer la madera, y después de las protestas de los aldeanos. Por otro lado, el hecho de que Herakles Farms entregara las libretas de cheques sólo a las cuatro aldeas donde quiere explotar la madera ha contribuido a aumentar aún más los temores y muchos lo consideran un acto de soborno.

Los aldeanos en Esoki se movilizaron e impidieron a los trabajadores de Herakles Farms continuar con la demarcación. Les disgustaba que no estuvieran identificados y que la tierra a demarcar llegara cerca de la aldea y superara el área que había sido asignada previamente a la empresa. No obstante, el 16 de abril los trabajadores de Herakles regresaron para continuar con la demarcación. Nuevamente, fueron detenidos por aldeanos furiosos que expresaron que no conocían a Unic Province ni a Herakles, y que necesitaban tiempo para saber más de las actividades de estas empresas, las cuales tendrán un impacto negativo en su bienestar. “Desde que la gente de Herakles empezóa venir a nuestro pueblo, nunca nos informó previamente de ninguna reunión. Parece que su plan es celebrar reuniones sin previo aviso para que tomemos decisiones tontas que los beneficien. Les hemos pedido reiteradamente que notifiquen a la aldea de cualquier reunión y orden del día como mínimo un mes antes, para que podamos consultar a expertos que nos asesoren, pero se han negado a responder a nuestro requerimiento”, se lamentó un joven de la aldea Esoki. Agregó que seguirán defendiendo su tierra y medios de vida a pesar de las dificultades.

El 20 de abril, y a raíz de la tensión creada con los trabajadores de Herakles que estaban demarcando las tierras, el jefe de la aldea Esoki visitó la oficina de la ONG SEFE (sigla de Struggle to Economise Future Environment) y denunció que Herakles estaba pidiendo ahora 3.000 hectáreas de tierra, por encima de las 620 hectáreas que recibió por decretos presidenciales en 2013. La compañía argumenta que las 620 hectáreas no son suficientes porque tendría que eliminar cursos de agua y colinas, y que las 3.000 hectáreas, excluyendo las zonas de alto valor de conservación, las colinas y los cursos de agua, les proporcionará suficiente tierra. Al jefe le sorprendió mucho que Herakles pidiera más tierra y que incluso hubiera ido hasta su aldea sin notificarle y que ya estuviera delimitando grandes extensiones de tierra. Manifestó que ahora se da cuenta de que el proyecto de plantación de Herakles nunca fue para beneficiar a la gente sino sólo para el propio beneficio de la empresa, y que de ninguna manera la empresa obtendrá las 3.000 hectáreas que está buscando.

Vale la pena señalar que los decretos presidenciales de 2013, que conceden tierras a Herakles, claramente establecieron que la empresa no puede renegociar para obtener más tierra fuera del límite asignado. El jefe reconoció que la aldea no tiene la capacidad de negociar con el personal de Herakles y por lo tanto solicitó la ayuda de SEFE y también le pidió apoyo para la creación de un mapa de la aldea Esoki.

La aldea Ndiba también tiene problemas con Herakles. El jefe Divine Moto (que alguna vez apoyó a Herakles) comentó a SEFE de la tensión que existe con las concesiones actuales de Herakles, debido a que la compañía ha invadido tierras pertenecientes a otras aldeas, tierras que no estaban establecidas en los decretos de 2013. Moto habló también de la necesidad de identificar los límites de cada aldea a fin de evitar una crisis. Expresó su consternación por la actitud de Herakles respecto a sus actividades unilaterales de demarcación, sin haber consultado a las aldeas interesadas.

La población de la aldea Lipenja II actualmente no tiene un jefe y está en el proceso de nombrar uno nuevo después de la muerte del Jefe Masumbe hace tres años. Mientras tanto, un partidario de Herakles está haciendo tratos con la empresa. Pero la aldea considera que tanto la entrega de la libreta de cheques del Ecobank como cualquier negociación entre Herakles y él, son ilegítimas y arriesgadas.

Una persona declaró a SEFE que la gente de la aldea Lipenja II se ha dado cuenta de que la persona que firma los documentos en su nombre es un impostor y que Herakles  Farms creaba confusión al darle respaldo y fortalecerlo en el actual proceso de sucesión de liderazgo. La decisión de dar tierra o no dar tierra es colectiva y Herakles no se ha acercado formalmente a la aldea para una negociación. Una mujer de esta aldea dijo a SEFE que lo que indigna es que Herakles Farms procure conseguir más tierras que las que le asignaron previamente, y que quiera meterse en las tierras de cultivo y los bosques donde las comunidades obtienen recursos no maderables. Manifestó que las mujeres están excluidas de las conversaciones con Herakles y por lo tanto lo único que saben las mujeres es que Herakles quiere instalar aquí plantaciones de palma aceitera, lo cual, añadió, terminará por destruir nuestros medios de vida.

Cabe mencionar que desde un principio Herakles se ha negado con vehemencia a observar mecanismos de consentimiento libre, previo e informado. Los jefes que hablaron con SEFE manifestaron que durante una reunión de la Junta Consultiva de la Tierra celebrada en Mundemba en junio de 2013, fueron engañados y terminaron firmando un informe y mapas elaborados por Herakles Farms, que tenían la finalidad de permitir a la empresa obtener primero la tierra en arriendo para luego continuar con más negociaciones. Les sorprende que la empresa comience la demarcación de la tierra sin haber informado previamente a los aldeanos. Algunos jefes se dieron cuenta de que Herakles utilizó la apertura de cuentas bancarias para las aldeas como un anzuelo durante la reunión del Consejo Consultivo sobre la Tierra, buscando atraerlos con engaños y que firmaran el informe y los mapas que permiten a la empresa solicitar contratos de arrendamiento de tierras.

Finalmente, en mayo de 2015, Herakles Farms anunció que abandonaba todas sus actividades en las Subdivisiones Mundemba y Toko y en la División Ndian. Los trabajadores dijeron que la razón esgrimida para la suspensión fue la de permitir a la empresa intensificar la plantación de palmeras en la zona Nguti antes de regresar a las concesiones Mundemba y Toko en 2017 o 2018. El portavoz de la compañía culpó a la gestión actual de priorizar la extracción de madera sobre la plantación de palmeras.

Este artículo se basa en dos publicaciones de Nasako Besingi, de la ONG Struggle to Economise Future Environment (SEFE), Camerún:
* SEFE, Unilateral Boundary Demarcation by Herakles Farms Causes Tensions in Mundemba Subdivision, Camerún, 22 de abril de 2015
* SEFE, Herakles abandons all operations in mundemba and toko concessions area, 31 de mayo de 2015

  1. http://www.greenpeace.org/international/Global/international
    /publications/forests/2014/Licence-to-Launder.pdf