Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Detrás del entusiasmo empresarial por la protección de los bosques y la plantación de árboles está la determinación de proteger las ganancias de la extracción de combustibles fósiles

Las compañías de petróleo, carbón y gas han destruido y contaminado grandes extensiones de bosques, y la devastación que acompaña esta extracción continúa. Esas mismas compañías ahora presentan estrategias climáticas centradas en la protección de los bosques y la plantación de árboles – una estrategia más para proteger las ganancias empresariales.

Ilustración: DesmogUK

A lo largo de los años, las compañías de petróleo, carbón y gas han destruido grandes extensiones de bosques y han contaminado muchas más. Sin embargo, de pronto, proclaman haber descubierto el amor por los bosques. Además, los ponen al centro de las nuevas estrategias climáticas que están promoviendo después de haber destinado décadas y miles de millones de dólares a poner en duda cualquier conexión entre los combustibles fósiles y el calentamiento global. (1)

¿Por qué ese gran cambio? Probablemente inciden varios factores. En primer lugar, los gobiernos se inclinan cada vez más por una legislación que controle las emisiones de gases de efecto invernadero derivadas de la quema de combustibles fósiles. En segundo lugar, se están entablando más y más juicios a las compañías de petróleo y carbón por su papel tanto en el cambio climático como en la negación de que el cambio climático está sucediendo. Y los eventos climáticos extremos están ocurriendo con mucha mayor frecuencia y de una manera tal que ya resultan difícil de ignorar.

En consecuencia, la industria petrolera ha comenzado a modificar su estrategia de negación al cambio climático. Su nueva línea es que el cambio climático es real, pero que los bosques se encargarán de gran parte del problema. No es necesario tanto apuro por eliminar la combustión de petróleo o gas, dicen. ¿Por qué no, en cambio, tan solo evitar que los bosques liberen carbono? ¿O plantar nuevos árboles para que absorban algo del dióxido de carbono que se acumula en la atmósfera?

Hablan de protección de la naturaleza mientras se llenan los bolsillos con la destrucción de la naturaleza.

Tomemos el caso de la empresa italiana de petróleo y gas Eni. Su página web ahora incluye una gran sección que describe su “compromiso con la protección de los bosques”, y que muestra fotos de bosques exuberantes así como urgentes llamados a tomar medidas sobre la deforestación. Mientras tanto, la estrategia a largo plazo de Eni prevé que para 2050, el 90 por ciento de su producción de energía será a partir de la combustión de gas fósil.

La compañía petrolera anglo-holandesa Shell también proclama su entusiasmo por la naturaleza, y en particular por los bosques. En la sección “Soluciones basadas en la naturaleza” está colgado el video “Nature-Based Solutions and Shell” (Las soluciones basadas en la naturaleza y Shell), donde se dice cómo Shell está “aprovechando la naturaleza”, “apoyando proyectos de reforestación” y “protegiendo bosques amenazados”. Estas actividades, argumenta el video, “facilitan a nuestros clientes el abordaje de sus emisiones”. Un mapa del mundo presenta los proyectos que han recibido financiación de Shell o de sus clientes, quienes pagan un poco más para utilizar un “combustible neutro con el clima”. La compañía dice que su producción de energía a base de petróleo ya alcanzó su punto máximo, pero al igual que Eni, Shell planea aumentar su negocio de gas fósil. Más de la mitad de sus ventas de energía para 2030 se derivarán de gas fósil.

La compañía petrolera francesa Total quiere extraer y transportar petróleo y gas cerca de un sitio en el Rift Albertine de África oriental que es Patrimonio de la Humanidad, destruyendo así bosques de turba ricos en carbono (a lo que se suma el carbono fósil de los depósitos de petróleo y gas que están debajo de estos bosques) en la región de Cuvette de la República de Congo. (2) En 2019 creó la unidad “Total Nature Based Solutions” (las “Soluciones totales basadas en la naturaleza”. Con un presupuesto de 100 millones de dólares (en 2019 hubo un gasto total de 1.550 millones de dólares en la exploración de combustibles fósiles), la nueva unidad “se encarga de financiar, desarrollar y administrar proyectos de secuestro de carbono y reducción de emisiones de gases de efecto invernadero”. Y la Fundación Total “ha hecho de la preservación y la restauración de bosques un enfoque clave de su programa”, mientras que la empresa Total planea que el 85 por ciento de sus ventas de energía en 2030 provengan o bien de combustible fósil o bien de gas fósil.

Documentos obtenidos por la organización Culture Unstained, con sede en el Reino Unido, revelan que la compañía noruega de petróleo y gas Equinor (antes llamada Statoil) ha estado ofreciendo financiar proyectos de plantación de árboles y protección de bosques en la medida que eso abra la puerta al patrocinio de la próxima conferencia de la ONU sobre clima en Escocia, planeada para noviembre de 2021. (3) En 2018, Equinor escribió que estaría dispuesta a invertir en proyectos de carbono forestal “cuando haya más claridad en el desarrollo del mercado”. Parece que el gobierno del Reino Unido se prepara para brindar esa claridad. Las notas de una reunión de mayo de 2020 entre funcionarios gubernamentales del Reino Unido y representantes de Equinor confirman que el gobierno del Reino Unido quiere usar su posición de anfitrión de la reunión de la ONU sobre clima para impulsar la decisión de crear “mercados de carbono sólidos que desbloqueen la financiación privada para la mitigación, en especial a través de soluciones basadas en la naturaleza”.

Los documentos obtenidos por Culture Unstained muestran que los funcionarios de gobierno del Reino Unido también se reunieron con representantes de BP y Shell. (3) Y BP se ha estado preparando para el surgimiento de dicho mercado de carbono: en diciembre de 2020 su subsidiaria BP Ventures compró una participación mayoritaria de la mayor compañía de desarrollo de compensaciones de carbono forestal de Estados Unidos, Finite Carbon. (4)

Las no-soluciones de las empresas causarán un masivo acaparamiento de tierras y mayor caos climático

Debido a que las compañías petroleras no tienen la intención de reducir drásticamente la extracción de carbono fósil en un futuro cercano, sus no-soluciones basadas en la naturaleza requerirán – si se implementan – de enormes superficies de bosques y tierras plantadas con árboles que funcionarán como centros de almacenamiento de carbono empresarial. La unidad de Soluciones Basadas en la Naturaleza de la empresa Total estará a la búsqueda de proyectos para almacenar como mínimo cinco millones de toneladas de las emisiones anuales de CO2 de la compañía a partir de 2030. Shell anunció que aumentará la compra de compensaciones de carbono, en especial de proyectos de plantación de árboles y conservación de bosques, a 120 millones de toneladas por año para 2030; Eni espera que áreas de bosque almacenen 40 millones de toneladas de sus emisiones anuales de dióxido de carbono a partir de 2050 (y seis millones de toneladas anuales a partir de 2024). Y ésa es solo la demanda de tierras de apenas un puñado de compañías petroleras para usarlas como compensación de carbono. Mientras, más de 1.500 grandes empresas prometieron convertirse en “neutrales en emisiones de carbono”, y empresas como Nestlé y Unilever o compañías tecnológicas como Microsoft y Google y otros contaminadores empresariales, como los de la industria de la aviación, también demandan tierras para el almacenamiento de carbono sobre la superficie del suelo.

Por lo tanto, los números sugieren que estas no-soluciones empresariales de acaparamiento de la naturaleza, se convertirán en una grave amenaza para la soberanía alimentaria y el control de las comunidades sobre sus territorios en el Sur Global, porque cercarán los bosques y la tierra para plantar árboles a una escala masiva.

La industria de la conservación presenta a la naturaleza como una solución para los contaminadores empresariales

Las empresas han recibido mucha ayuda de grandes grupos conservacionistas para formular esta última no-solución empresarial para el cambio climático. Ya en 2009, algunos grupos conservacionistas, entre ellos Nature Conservancy, Conservación Internacional y la UICN, debatían sobre cómo convertir el carbono almacenado en áreas de bosque protegidas que están bajo su administración, en dinero para sus organizaciones. A partir de estas discusiones creció la idea de las “Soluciones basadas en la naturaleza” (ver artículo en este mismo boletín).

Su propuesta implica cercar bosques y tierras plantadas con árboles, declarándolos centros de almacenamiento de carbono empresarial sobre la superficie terrestre y comercializando el carbono almacenado en ellos como compensación por excavar más carbono fósil de los depósitos subterráneos de petróleo, gas y carbón.

Por lo tanto, no olvidemos el razonamiento falso que está detrás del concepto de compensación, que parte de la idea de que los daños causados ​​por la contaminación o la destrucción en un lugar pueden deshacerse al prevenir la contaminación o la destrucción que iba a ocurrir en otro lugar.

Tomemos el ejemplo de los proyectos de carbono forestal, a los que también llaman compensaciones REDD. Una compañía conservacionista con fines de lucro con sede en un país industrializado, como Wildlife Works Carbon, o un grupo conservacionista como Nature Conservancy, afirman que, de no haber sido por su intervención, se habría destruido un bosque. Vale la pena señalar que ningún sitio de ningún proyecto REDD incluye un bosque realmente amenazado, por ejemplo, por la expansión de plantaciones de palma aceitera o de soja, o por la tala industrial. Tampoco ocurre que los proyectos REDD estén ubicados donde una compañía de combustible fósil planeaba extraer petróleo, carbón o gas de depósitos subterráneos de carbono. Casi sin excepción, los propietarios de proyectos de compensación ​​identifican la agricultura campesina, la “presión de la población” y el cultivo itinerante como presuntos agentes de deforestación. La amenaza de deforestación identificada debe entonces ser prevenida por el proyecto REDD. En realidad, esto ha implicado socavar y controlar las prácticas de la agricultura campesina y difamar y restringir el cultivo itinerante. (6)

La historia a partir de la cual un proyecto de compensación calcula las emisiones evitadas (la supuesta amenaza de deforestación que se impidió) siempre es hipotética, ya que no es posible saber qué le habría ocurrido al bosque sin el proyecto de compensación. Los estudios sugieren que muchos, si no la mayoría de los proyectos de compensación REDD y de plantaciones de árboles, exageran las emisiones que supuestamente previnieron. (7)

Las emisiones de una compañía petrolera, por el contrario, son reales. Se trata de una combinación arriesgada para el clima. El resultado es que se siguen acumulando emisiones derivadas de la quema de combustibles fósiles, y se sigue calentando el planeta. Sin embargo, los grupos de presión de la industria petrolera le hacen creer a sus clientes y a los gobiernos que el daño al clima provocado por estas emisiones ha sido resuelto.

Caos en el ciclo del carbono

Las compensaciones que involucran la conservación de bosques y la plantación de árboles también confunden dos ciclos del carbono que tienen impactos muy diferentes sobre el clima. El carbono presente en los árboles forma parte de un ciclo que tiene un movimiento mucho más rápido que el carbono almacenado en los depósitos subterráneos de petróleo, gas o carbón. Estos depósitos subterráneos de carbono están formados por carbono fósil, carbono que se ha almacenado allí a lo largo de millones de años. Por el contrario, incluso los bosques antiguos almacenan carbono solo durante unos pocos cientos a miles de años antes de liberarse nuevamente a la atmósfera, cuando los árboles se descomponen. En las plantaciones de árboles industriales, los árboles a menudo se cortan tan solo a los siete años.

Desde la perspectiva del clima, el carbono subterráneo y el carbono sobre la superficie del suelo no son lo mismo. Uno (el carbono fósil) queda encerrado de manera segura durante milenios, a menos que las empresas perforen los pozos de petróleo y abran minas de carbón. El otro (el carbono presente en la vegetación) siempre ha sido parte del ciclo que configura el clima, pero nunca en la medida de provocar el caos climático que actualmente causan las emisiones de carbono fósil.

REDD como precursor

Fue en la conferencia climática de la ONU de 2019 que Shell, BP y otros se unieron al grupo de lobby para mercados de carbono y a la industria de la conservación para lanzar un mercado de lo que entonces llamaron las “soluciones naturales para el clima” (actualmente llamadas “soluciones basadas en la naturaleza”). (5)

Sin embargo, independientemente de las palabras que se utilicen (otros términos populares que se utilizan en relación con las soluciones empresariales basadas en la naturaleza son “descarbonización hacia cero emisiones netas”, “climáticamente neutro”, “carbono neutro”), estas iniciativas tienen algo en común: la determinación de la industria petrolera de seguir destruyendo los depósitos subterráneos de carbono durante las próximas décadas.

Sus planes de extracción a largo plazo muestran que para Shell, Eni, Equinor, Total, Exxon, BP y esta industria, la “descarbonización” significa que continuarán extrayendo y quemando carbono fósil para producir energía y liberar más dióxido de carbono a la atmósfera, lo que está provocando que el clima cambie rápidamente. El acaparamiento de bosques y tierras con el argumento de que es una solución basada ​​en la naturaleza no es más que un peligroso disfraz para esta destrucción (Boletín 247)

Al igual que el cercamiento de bosques para utilizarlos como centros de almacenamiento de carbono a través de REDD, este último maquillaje verde a la extracción de carbono fósil también amenaza con privar a innumerables comunidades campesinas y pueblos de los bosques de sus medios de vida. (6) Aunque REDD significa Reducción de Emisiones derivadas de la Deforestación y Degradación de los bosques, los proyectos y programas REDD ni siquiera intentaron reducir la deforestación a gran escala provocada por la actividad de las empresas, que en gran medida ha continuado a pesar de las iniciativas REDD. Por el contrario, REDD dio lugar a opresivas restricciones a las prácticas agrícolas campesinas y, en particular, a la agricultura migratoria.

Lo que comenzó como REDD hace 15 años ahora se ha ampliado en las no-soluciones empresariales basadas en la naturaleza que pretenden utilizar no solo bosques sino también manglares, pastizales y suelos como unidades de almacenamiento de carbono para las empresas. Por el momento, las compañías petroleras que afirman apoyar esta última idea están financiando principalmente proyectos REDD: Shell está comprando créditos de carbono, entre otros, del proyecto Katingan REDD en Indonesia y de tres proyectos REDD en Perú; Eni participa en el proyecto REDD de Luangwa en Zambia; Total ha comprado créditos de carbono del proyecto Kariba REDD Forest Protection en Zimbabwe para su primer envío de gas fósil líquido “neutro en carbono” en 2020. BP se ha centrado en proyectos de carbono forestal gestionados por la empresa estadounidense de compensaciones de carbono Finite Carbon, a la que recientemente adquirió. Durante su primera incursión en las compensaciones de carbono forestal, BP invirtió en el proyecto de conservación de carbono forestal Noel Kempff en Bolivia, que ha sido gestionado por The Nature Conservancy.

Ha quedado demostrado que estos proyectos de compensación de carbono o bien exageran las emisiones que han evitado y que venden como créditos de carbono o bien causan conflictos y restringen las prácticas agrícolas campesinas así como el uso comunitario del bosque – o ambos. (8) Al apoyar proyectos REDD como éstos, los grupos conservacionistas ayudaron a poner el foco del discurso de la deforestación en la agricultura campesina, y a alejarlo de la destrucción de los bosques impulsada por las empresas que les dan donativos tan generosos a sus organizaciones. (9) A través de su apoyo a las compensaciones empresariales de las “soluciones basadas en la naturaleza”, estos mismos grupos están ahora mano a mano con la industria petrolera para retrasar la interrupción de la quema de combustibles fósiles.

En resumen, estas no-soluciones empresariales basadas en la naturaleza son una estrategia de relaciones públicas por excelencia para las compañías petroleras que tienen una limitada intención de renunciar a las ganancias del extractivismo de carbono fósil a la escala y con la velocidad necesaria como para reducir el riesgo de un caos climático. No nos dejemos engañar por la última estafa de las industrias petrolera y de la conservación. Inevitablemente, apoyarán algunas iniciativas de conservación de bosques genuinamente gestionadas por la comunidad. Harán las mismas promesas incansables que hicieron con REDD: que cualquier “problema” se puede resolver con una mejor supervisión, normas de certificación, un seguimiento más estricto de las políticas de salvaguardia y una mayor participación de la comunidad. Tales esfuerzos confunden la raíz del problema: el peligro de las soluciones empresariales basadas en la naturaleza no surge de una mala implementación (aunque eso también sucederá); el peligro radica en que esta no-solución desencadene un acaparamiento masivo de tierras y distraiga de la urgente necesidad de poner fin a la destrucción empresarial de los depósitos subterráneos de petróleo, gas y carbón.

Jutta Kill
Integrante del Secretariado del WRM

(1) Se cree que tan solo en los últimos cinco años, Exxon Mobil, Shell, BP, Total y Chevron gastaron más de mil millones de dólares en cabildeo contra la legislación sobre el clima que pondría en peligro sus ganancias derivadas de la quema de combustibles fósiles. La página web del grupo Climate Investigation Center, con sede en Estados Unidos, contiene una gran colección de documentos que muestran la historia de la financiación de la negación del cambio climático por parte de las compañías petroleras: https://climateinvestigations.org/category/climate-deniers/ . Ver también The Problem with Big Oil”s Forest Fever, por Phoebe Cooke. e InfluenceMap report 2019: How the oil majors have spent $1Bn since Paris on narrative capture and lobbying on climate.
(2) Anatomy of a “Nature-Based Solution”: Total oil, 40,000 hectares of disappearing African savannah, Emmanuel Macron, Norwegian and French “aid” to an election-rigging dictator, trees to burn, secret contacts, and dumbstruck conservationists, by Simon Counsell. Abril de 2021.
(3) Docs Show Equinor Pushing “False Solutions” to Climate Change While Lobbying UK Government on COP26, by Phoebe Cooke, DESMOG UK. Octubre de 2020. Los documentos obtenidos a través de las reclamaciones de Freedom of Information, presentadas por la organización Culture Unstained, están disponibles en: https://cultureunstained.org/bigoilpushtosponsorcop/
(4) Pueden encontrar las declaraciones de la compañía en: Eni; Shel; Total; Equinor; BP; la ONG Client Earth ha recopilado publicidad engañosa de empresas de energía en .
(5) Launched at COP25, IETA”s Markets for Natural Climate Solutions is greenwash for the oil industry. REDD-Monitor, 11 Diciembre de 2019.
(6) Para ampliar: 10 Things Communities Should Know About REDD; REDD: A Collection of Conflicts, Contradictions and Lies; How REDD+ projects undermine peasant farming and real solutions to climate change
(7) Ver por ejemplo: West, T. et al. 2020. Overstated carbon emission reductions from voluntary REDD+ projects in the Brazilian Amazon; Scott, D.F.et al. 2016. The virtual economy of REDD+ projects: does private certification of REDD+ projects ensure their environmental integrity? International Forestry Review, 18(2):261-263; SSNC 2013. REDD Plus or REDD “Light”? Biodiversity, communities and forest carbon certification. Ver también ReCommon 2016: The Kasigau Corridor REDD Project in Kenya. A Crash Dive for Althelia Climate Fund and https://projects.worldbank.org/en/projects-operations/project-detail/P160320?lang=en&tab=overview;
(8) Por informes de esos proyectos REDD pueden ver redd-monitor.org
(9) Ver, por ejemplo: How big donors and corporations shape conservation goals, por Jeremy Hance. Mongabay 03 de mayo de 2016 y A Challenge to Conservationists, por M. Chapin.