Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

El Congreso Forestal Mundial 2015 en África: ¿Más monocultivos de árboles o más conservación de bosques en África?

FAO_WFC

 

En setiembre de este año, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO) organizará su XIV Congreso Forestal Mundial, esta vez en el continente africano, en Durban, África del Sur. Se trata del más importante evento relacionado con los bosques que la FAO organiza y se realiza una vez cada seis años. Pero, ¿de qué “bosques” estamos hablando? ¿Qué es lo que pretende lograr este Congreso y qué podría provocar en el continente africano, sobre todo pensando en las comunidades y pueblos que dependen de los bosques?

En inglés, la silvicultura es llamada de “forestry”, un verbo casi igual al sustantivo “forests” (bosques). En inglés, los dos términos son muy parecidos, casi que se confunden. Sin embargo, la silvicultura – “forestry” – significa algo muy diferente que los bosques. Según los diccionarios de inglés, “forestry” o silvicultura significa por un lado “la ciencia de plantar y cuidar de los bosques” y por otro lado “el manejo de madera en fase de crecimiento”. Esto demuestra que al hablar de silvicultura predomina una visión donde la madera es una función importante de los bosques, de los árboles, por eso la afirmación de que la silvicultura trata de “plantar bosques” cuando, en realidad, tod@s sabemos que solo es posible plantar árboles.

Cuando el Congreso más importante de la FAO relacionado al tema de bosques se centra en la silvicultura, se demuestra el peso que esto tiene dentro de la institución. La visión de que un bosque en resumen es un “gran depósito de madera”, sin gente, sin otras plantas, insectos, animales, sin toda esa cantidad de telas de vidas presentes en los bosques. Esto también se refleja en la definición de bosques que la FAO sigue defendiendo, básicamente un conjunto de árboles, sin mencionar todos los otros elementos que conforman aquello que se entiende como bosque en el sentido común: algo donde predomina la diversidad y no el monocultivo industrial, algo que muchas veces es llamado de “sagrado” por las poblaciones locales.

Aunque la FAO tiene un documento de “estrategia” que sería para “bosques y silvicultura”, este documento continúa orientando el trabajo de un departamento que se llama “Departamento de Silvicultura” (1). Esta es otra indicación de dónde está el enfoque para la FAO. Además, dicho Departamento está asesorado por una relevante comisión llamada “Comisión Consultora sobre Productos de Papel y Madera”, que se reúne anualmente con el objetivo principal de ofrecer dirección a las actividades y a los programas de trabajo del Departamento de Silvicultura de la FAO sobre asuntos relevantes para la industria del papel y productos forestales”. (2)

La Finlandesa Tiina Vahanen, Secretaria General Adjunta del Congreso Forestal Mundial, afirma que “Cuando los ingenieros forestales y los defensores de los bosques se reúnan para el XIV Congreso Forestal Mundial en Durban en setiembre, ellos tendrán una oportunidad única para destacar la urgente necesidad de darles crédito a los bosques por el verdadero valor que ofrecen” (3) De hecho, es una cuestión fundamental para que la FAO reflexione bien. ¿Por qué?

La FAO desde su fundación en 1945 se dedicó a los siguientes objetivos fundamentales: erradicar el hambre y la pobreza. En esta perspectiva, invirtió en programas que en su visión pudieran desarrollar la producción de alimentos en los países para garantizar la seguridad alimentaria de la población. Basada en su definición de bosques, por la cual  los bosques pueden “plantarse”, la FAO incentivó la expansión de las plantaciones a gran escala de monocultivos de árboles de eucalipto, pinos, acacia, caucho, etc. Considerando también las plantaciones de palma aceitera, con muchas de las características de los otros monocultivos de árboles ya mencionados, estamos hablando de decenas de millones de hectáreas de monocultivos a gran escala plantadas en los países del Sur, principalmente en América Latina y Asia, en los últimos 20-30 años.

Estos proyectos de plantaciones, sin excepción, fueron impuestos sobre la población local y presentados como programas que “desarrollarían” la región y “combatirían” la pobreza. Hoy, encontramos que, en las regiones que concentran grandes monocultivos de árboles, la población es más pobre que antes, en función del desalojo de sus viviendas y de su territorio, sin hablar de las pérdidas que implicaron la destrucción de los bosques. Ya existen cuantiosos estudios que muestran que las plantaciones de árboles a gran escala aceleran el hambre y la pobreza en lugar de erradicarlas (4).

Es simbólico que este año el Congreso Forestal Mundial sea organizado en África. Según afirma la empresa de consultoría Poyry, también de Finlandia como la Sra. Vahanen, “hay un creciente interés en África como destino para los inversionistas en bosques, atraídos por la disponibilidad de tierras, tasas de crecimiento de árboles competitivos y bajos costos de mano de obra” (5). De hecho, el continente africano ya confronta una ofensiva de empresas y fondos de inversión apropiándose de tierras para promocionar la palma africana, sobretodo en África del Oeste y en África Central, y plantaciones de eucalipto, caucho y pino, mayormente en el este y sur del continente. Los impactos negativos en África tal vez sean hasta más devastadores que en otros continentes debido a la gran importancia que tiene la tierra para el pueblo, en su mayoría rural, para producir alimentos. Al sustituir huertos por monocultivos de árboles, como sucede en varios países, viene la pobreza y el hambre. Muchas personas pierden su fuente de alimentos con la pérdida de bosques, los cuales son destruidos para dar lugar a “bosques plantados”, además de otros lugares extremadamente biodiversos y por lo tanto valiosos para las comunidades, como los pastos naturales y las sabanas.

África incluso se transformó en el lugar preferido para implementar plantaciones de árboles para “almacenar” carbono según el mecanismo REDD (6). Coincidencia o no, la Sra. Vahanen ha coordinado los trabajos de promoción de REDD dentro de la FAO. Sospechamos que cuando la Sra. Vahanen afirma que es hora de visualizar los bosques y el “verdadero valor que suministran”, ella está pensando primero en el valor económico del carbono almacenado en los bosques, cuando éste se comercializa para “compensar” por las emisiones de los contaminadores, principalmente de países industrializados. De cualquier forma, el hecho de que esta vez el Congreso sea en África, podría abrir una excelente oportunidad para que la FAO aprenda de los pueblos africanos que dependen de los bosques, cómo ellos ven el “verdadero valor que los bosques suministran”.

En ese sentido, la Sra. Vahanen afirmó “Estamos trabajando para garantizar que las voces de los jóvenes, mujeres y comunidades locales sean oídos” (7). Falta saber si eso realmente ocurrirá de una manera significativa y verdadera y si la FAO y sus funcionarios se abrirán de hecho para aprender de los jóvenes, mujeres y comunidades locales africanas que dependen de los bosques para su sobrevivencia. Son ellas quienes han defendido los bosques de las amenazas promovidas por la propia FAO, como los monocultivos de árboles. Si la FAO no escucha a esas poblaciones de forma significativa y verdadera, la tendencia es que el órgano continúe siendo una “presa” de los intereses de las grandes empresas de madera y de otros interesados en la promoción de los monocultivos de los árboles, concentrados en los países del Norte global, inclusive en Finlandia.

Winnie Overbeek  (email: winnie@wrm.org.uy)
Secretariado Internacional del Movimiento Mundial por los Bosques (WRM)

(1) http://www.fao.org/docrep/012/al043s/al043s00.pdf
(2) http://wrm.org.uy/es/libros-e-informes/la-definicion-de-bosques/
(3) http://forestry.fao.msgfocus.com/files/amf_fao/project_59/February_2015/WFC_InFO_News.pdf
(4) http://wrm.org.uy/es/libros-e-informes/una-panoramica-de-las-plantaciones-industriales-
de-arboles-en-paises-del-sur-conflictos-tendencias-y-luchas-de-resistencia/

(5) http://www.poyry.com/sites/default/files/imce/files/africanplantationforestry_-_june2011-lfwp-br.pdf
(6) vea la publicación “REDD: una colección de conflictos, contradicciones y mentiras” en,http://wrm.org.uy/es/libros-e-informes/redd-una-coleccion-de-conflictos-contradicciones-y-mentiras/
(7) Ver referencia (3)