Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Ghana: plantaciones de eucalipto para producir energía

La compañía noruega APSD viene estableciendo plantaciones de eucaliptos en Ghana para combustible de biomasa, que es considerado “neutro” en emisiones de carbono. La organización YVE de Ghana habló con comunidades directamente afectadas por estas plantaciones. Éstas son sus historias.

Foto: YVE, Ghana

La discusión en torno a la producción de energía de biomasa llamada “neutra” en emisiones de carbono, particularmente en África, ha ido en aumento en el contexto de los debates sobre el clima. Sin embargo, se ha documentado extensamente que para producir biomasa a escala industrial, se necesitan grandes extensiones de tierra. Asimismo, la combustión de biomasa es altamente contaminante. (1)

La compañía noruega African Plantations for Sustainable Development (APSD) está estableciendo plantaciones industriales de eucaliptos en zonas rurales de Ghana para quemar la madera con la finalidad de producir electricidad (combustible de biomasa). Desde 2009, la empresa ha logrado asegurar el acceso a cerca de 42.000 hectáreas de tierra con arrendamientos por 50 años (con posibilidades de renovación) cerca de la ciudad de Atebubu, provincia de Brong Ahafo, en Ghana central, en el lado occidental del lago Volta, a unos 400 km al norte de la capital, Accra.

Paralelamente, APSD está construyendo una central termoeléctrica de biomasa de 60 megavatios en la misma zona, que entrará en funcionamiento en 2021. Para que la central funcione se necesita un suministro anual de 600.000 m³ de troncos, lo que se traduce en 22.000 hectáreas de plantaciones de eucaliptos, de las cuales ya se plantaron 9.000 hectáreas. La empresa también está construyendo vías de acceso y líneas de transmisión.

En una presentación de la empresa de plantaciones (2) se muestran los planes a largo plazo del proyecto: suministro de combustible para la generación de 600 megavatios. Esto implicaría 180.000 hectáreas de plantaciones de eucaliptos. Según la presentación, la central termoeléctrica de 60 megavatios, actualmente en construcción, es solo la primera fase del proyecto.

APSD está financiado por la iniciativa del Banco Africano de Desarrollo: el Fondo de Energía Renovable de África (AREF, por su sigla en inglés), el cual es administrado por Berkeley Energy, un fondo de capital panafricano sobre infraestructura de energía renovable. (3) Este Fondo tiene otros inversores, entre ellos, CDC, la institución financiera de desarrollo del Reino Unido, y BIO, la compañía de inversión belga para países en desarrollo. (4) Además, el proyecto también es financiado por Erling Lorentzen, fundador de la empresa brasileña de papel y celulosa Aracruz Celulose, cuyas plantaciones hoy en día forman parte de la gigante de papel y celulosa Suzano. La presentación de APSD mencionada anteriormente dice: “Habiendo sido testigo de los beneficios en materia de empleo y desarrollo que ofrecen las plantaciones a gran escala gestionadas de manera sostenible en Brasil, el Sr. Lorentzen desea transferir los beneficios de su conocimiento a África”. (5) Sin embargo, tanto Aracruz como Suzano tienen un funesto historial de destrucción ambiental y violaciones de los derechos de las comunidades de Brasil. (6)

APSD es miembro de la plataforma Plantación de Nueva Generación (New Generation Plantation), creada por la ONG conservacionista WWF, con el objetivo de limpiar la imagen de las empresas de plantaciones de madera y celulosa y facilitar su expansión. (7)

Las historias de las comunidades

En las páginas web de la empresa y sus financiadores, el proyecto se presenta en buenos términos y sin conflictos con las comunidades. En diciembre de 2019, miembros de los Jóvenes Voluntarios para el Medio Ambiente (YVE, por su sigla en inglés) de Ghana fueron a las zonas de las plantaciones para hablar con tres de las comunidades que se han visto directamente afectadas por las plantaciones. Éstas son sus historias.

Las comunidades afectadas por las plantaciones establecidas en la zona son: Laylay, Bantama, Byebye, Nframamu y Galadiam. Cada comunidad tiene alrededor de ciento cuatro familias. Es importante resaltar que las personas con las que hablamos, incluidas los líderes de opinión, nunca han visto contratos ni ningún documento oficial sobre las plantaciones. Solo les dijeron que el arrendamiento de la tierra es por cincuenta años.

Todos los agricultores con los que hablamos fueron unánimes en denunciar que ya no tienen acceso a suficiente tierra como solían tenerla. La mayoría ve cómo sus hijos e hijas emigran a la ciudad, con todas las consecuencias que esto conlleva. En pocas palabras, la realidad es que las comunidades están molestas con el proyecto porque se ha convertido en una amenaza para sus vidas y medios de sustento.

Estas comunidades se especializan en el cultivo del tubérculo ñame (en sus variedades), el plátano, la yuca, el pimiento (en sus variedades) y el arroz (en sus variedades). Sin embargo, dos de las comunidades visitadas denunciaron que, en la mayoría de los cultivos, ahora solo pueden producir una única variedad, lo que también afecta directamente sus ingresos derivados de las ventas en el mercado local.

APSD también construyó un camino que cruza a través de una pequeña represa, que suministra agua potable a los comuneros mientras están en sus tierras de cosecha durante el día. Algunos también usan esa agua para uso doméstico. Miembros de la comunidad de Bantama nos dijeron que, en varias ocasiones, mientras sacaban agua de la represa, vieron al encargado de la compañía (“el hombre blanco”, como lo llaman en la comunidad) orinando en el agua, para que no la utilizaran más.

En las 3 comunidades que visitamos nos contaron que a algunos comuneros se les advirtió que no se acercaran a la concesión de APSD, lo que implica que no pueden cruzar a sus tierras de cultivo, ya que estas se encuentran detrás de las plantaciones de APSD.

Asimismo, los comuneros parecen no estar muy conscientes sobre los peligros de los agrotóxicos y declararon que APSD estaba rociando con algún producto. Esto ha afectado gravemente a los campos de pimientos que no están lejos de las plantaciones de eucaliptos. También denunciaron con amargura que a los trabajadores empleados para rociar, la única protección que les brindaban era un tapabocas.

Aunque la mayoría de los miembros de las comunidades han sido empleados, los trabajos son solo temporales. Los trabajadores reciben entre uno y dos dólares por día y denuncian que al final de cada mes casi siempre les hacen descuentos de los que no están al tanto.

Las mujeres se sienten muy inseguras y sus tareas diarias han aumentado. Ya no pueden obtener agua en algunas de las fuentes de agua que solían usar, porque está prohibido pasar por las plantaciones de la empresa.

Solo unos pocos hogares tienen un pozo en sus casas. La mayoría necesita contratar algún joven con motocicleta para que les traiga agua de lejos, lo que, por supuesto, aumenta los costos diarios y las restricciones económicas.

Los miembros de las comunidades tienen prohibido encender fuego para cocinar en sus tierras, porque APSD teme que esto pueda generar un incendio en sus plantaciones y arruine su negocio. Nos encontramos con mujeres que venían de cosechar su ñame, así que les pedimos ver cómo lo asaban – ya que esa es la forma tradicional en su cultura de cocinar el ñame. Pero nos respondieron enojadas que “por eso es que estamos llegando a casa tan temprano, porque oficialmente nos dijeron que nunca prendiéramos fuego en nuestras tierras de cultivo ni para cocinar ni para cualquier otra cosa”.

En este contexto, una mujer de la comunidad Laylay, vendedora de alimentos, tiene una supuesta audiencia judicial porque APSD argumenta que fue vista usando un tallo de eucalipto seco para leña, y eso estaría prohibido.

Los jefes de la comunidad que inicialmente apoyaron el proyecto, así como los líderes de opinión, el asambleísta del distrito (persona elegida por cada distrito que trabaja bajo la supervisión de los parlamentarios) y los miembros de la comunidad, están decididos a hacer todo lo posible para reclamar la devolución de sus tierras.

Mr. Wisdom Koffi Adjawlo,
Director Ejecutivo de YVE (Jóvenes Voluntarios por el Ambiente), Ghana

(1) Biofuel Watch, Biofuel Basics
(2) APSD, Forests for the Future, New Forests for Africa, marzo 2016
(3) Berkeley energy, Africa Renewable Energy Fund
(4) CDC, Africa Renewable Energy Fund; BIO, Africa Renewable Energy Fund
(5) Idem 2
(6) WRM, Suzano; WRM, Aracruz
(7) New Generation Plantation Platform, Participants