Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Las luchas por los bosques de la India – la búsqueda de alternativas

India

En todo el mundo, los movimientos sociales que resisten la agresión neoliberal a la naturaleza y a las diversas formas de regímenes de propiedad común, tienen que lidiar con la espinosa cuestión de las “alternativas”. El reclamo de “alternativas” proviene generalmente de quienes defienden la economía de libre mercado, e incluso de un sector de la izquierda oficialista. Se parte de la base de que el modelo neoliberal de desarrollo económico es un hecho único e inevitable, que transmite la idea de que la naturaleza – incluidos los bosques – está ahí para ser usada y para apropiarse de ella. Este breve artículo se centra en el tema de las “alternativas” restringido al contexto de los bosques de la India, para comprender mejor tres cosas: 1. ¿Qué significado(s) se le podría atribuir razonablemente al término/concepto de “alternativas”? 2. Si la resistencia popular aprecia e internaliza esas alternativas como “alternativas”, y 3. Si tales alternativas, por separado o en conjunto, brindan algún tipo de política para la transformación social, que prevalezca sobre las relaciones de producción capitalistas en el lugar donde se practican esas alternativas, y también, en un nivel más general, planteen una transición a una economía, sociedad y orden político post-capitalistas más igualitarios.

¿Qué es una alternativa?

En el contexto de la India, el significado que prevalece es el de una “economía aldeana independiente”, que se deriva principalmente del concepto de Gandhi de Gram Swaraj. Esto, en esencia, implica un retorno a las formaciones sociales pre-capitalistas (y también pre-coloniales), donde por lo general no se tienen derechos de propiedad privada ni sobre los bosques ni sobre la tierra. Esto también significa, en el caso de los pueblos indígenas Adivasi (1), un retorno a un estado de sociedad más “natural”, donde los ciclos de la naturaleza dan forma al sistema de producción, y por lo tanto al orden social y económico. Casi siempre este retorno está intrínsecamente relacionado con los sistemas de creencias religiosas de las comunidades.

Retornando a la “Economía Aldeana Independiente” o la propiedad comunitaria de los bosques

Ambos conceptos tienen raíces históricas. Sin embargo, existen dudas sobre si los bosques y espacios no cultivados, como las pasturas y los matorrales, eran “bienes de propiedad comunitaria” en la India pre-colonial, que Marx calificó de propiedades comunales, sobre las cuales había una “posesión en común”. No eran propiedades privadas en el sentido de que nadie que utilizaba esos bienes comunales tenía derechos exclusivos o privados, codificados o no, sobre ellos (2). Esto es importante, porque hay una tendencia entre académicos y activistas a ver todos los bosques de la era pre-colonial como propiedades comunales o comunes, de las que el Estado colonial se apropió y comercializó (3). Sin embargo, en los últimos años esta noción de regímenes comunales inmutables en los bosques se ha visto seriamente cuestionado, en especial por una serie de evidencias históricas que demuestran de manera concluyente que la comercialización de los bosques y la generación de excedentes estuvieron presentes en las sociedades pre-coloniales (4).

Tal vez sería prudente decir que debido a que la India pre-colonial era un espacio geoecológico vasto y escasamente poblado, es posible que coexistieran diversas variantes sociales y ecológicas, sin ser aniquiladas unas por las otras o extinguirse enteramente por la presión.

Defendiendo/Reinventando la propiedad comunitaria de los bosques

Otro significado popular de “alternativas” surge de las luchas que continúan defendiendo los bosques/la naturaleza como propiedades comunitarias de facto, independientemente de su propiedad/estado de tenencia actual. Las diversas luchas por los bosques que se libran en el centro y este de la India contra los proyectos a gran escala (principalmente minería y proyectos hidroeléctricos, pero también “la conservación del bosque” en su versión oficial, que abre cada vez más estas zonas al turismo y a otras formas del comercio de servicios de los ecosistemas) creen en ese significado de “alternativas”, sobre todo porque esos proyectos amenazan a los bosques, los cuales sustentan sus medios de vida y subsistencia. Esta alternativa es ‘in-situ’ o ya está allí: si la comunidad tiene éxito en defender los bosques de la invasión exterior, plantea una “alternativa”: bosques vivos en lugar de bosques muertos o destruidos.

Reinventar bosques comunitarios en el marco del Estado es un fenómeno relativamente más reciente. Se deriva principalmente de los planes patrocinados por el Estado, tales como la “gestión conjunta de los bosques”, y más recientemente, la “Ley de Derechos Forestales”, que legitima la noción de la propiedad comunal sobre los bosques comunitarios. En teoría, la existencia de propiedades comunes reconocidas por el Estado es una paradoja, ya que es el mismo Estado que sistemáticamente otorga grandes áreas de los bosques a las empresas, el que también concede a las instituciones comunitarias la libertad (jurídicamente hablando, la realidad en el terreno es diferente) de rechazar esa transferencia de zonas boscosas.

En los últimos años, aprovechando la “Ley de Derechos Forestales” (popularmente conocida como FRA, por su sigla en inglés), varios movimientos sociales de la India se centraron en crear/reinventar nuevos bosques comunitarios, que, según esperan, además de asegurar los medios de vida y sustento existentes, ofrecerán nueva oportunidades económicas para las personas. En cierto modo, esto también es un llamado a crear “economías aldeanas independientes”. Sin embargo, la mayoría de estas nuevas iniciativas dependen demasiado de las instituciones y los procesos estatales. La experiencia de las aldeas Menda-Lekha en Maharashtra (ver más adelante) brinda un buen ejemplo.

Alternativas a qué: cómo las perciben los movimientos

Estos significados de las “alternativas” son en gran medida hipotéticos. Es incierto cuántas de las luchas contemporáneas por los bosques en la India se ven a sí mismas como ofreciendo “alternativas”. Mientras que para la mayoría se trata de una lucha por la supervivencia (comunidades amenazadas de ser desplazadas por grandes proyectos) o para obtener ganancias económicas inmediatas y alcanzables (recursos forestales comunitarios reconocidos por el Estado), para otros es una cuestión tanto de supervivencia biológica como de integridad espiritual y cultural (la lucha Niyamagiri en Odisha) (5). A pesar de esto, aunque a menudo no articulado adecuadamente y todavía de manera muy limitada, los movimientos por los bosques también están siendo vistos como luchas contra un Estado coercitivo y diversas fuerzas feudales y capitalistas.

Las luchas populares por la propiedad comunitaria: Medha-Lekha, Niyamagiri y otros

No está claro cuántos movimientos sociales están activos actualmente en los bosques de la India: además de algunos grupos y procesos que ya forman parte de las diversas alianzas conocidas, hay muchos movimientos locales que a veces se limitan incluso a una sola aldea. Las aldeas gemelas de Menda y Lekha en Maharashtra ofrecen el ejemplo más famoso de la lucha por la propiedad comunal. Un trabajador Sarvodaya (Gandhite) (6) y su equipo trabajaron durante años con los aldeanos para crear un régimen funcional de propiedad comunal, una práctica de funcionamiento y toma de decisiones colectiva, que se tomó prestada del pasado de los Adivasi y que continúa fuertemente arraigada en el presente. Esto creó (o restauró) los bosques comunitarios y utilizaron estratégicamente el FRA para obtener el reconocimiento del Estado para esta práctica. Éste fue el primer caso de propiedad comunal reconocida por el Estado en los bosques de la India. Una de las razones para dar este permiso fue la presencia de guerrilleros maoístas en los bosques Gadchiroli, donde se ubican Menda y Lekha: el Estado tiene una política declarada de utilizar legislaciones favorables a los pobres, como el FRA, para contener lo que considera como insurgencia maoísta.

 

La cuestión del excedente

Los aldeanos de Menda-Lekha tendrán que enfrentar una importante oposición de parte de un sector de funcionarios del Estado (del Departamento Forestal); de la poderosa papelera Ballarpur Paper Mills, que tenía derechos monopólicos sobre los bosques de bambú locales; e incluso de los maoístas, quienes amenazaron a los aldeanos y a otros Gram Sabhas (7) vecinos con graves consecuencias si no le daban el bambú a la fábrica de papel, a la que solían extorsionar para recaudar cuantiosos impuestos (8). Pero la ironía de la situación radica en el hecho de que los bienes comunales de Menda-Lekha funcionaron y sobrevivieron debido al excedente (en forma de ingresos) proveniente de la venta de bambú en el mercado. Sólo una pequeña fracción de los ingresos de las ventas es utilizada por el Gram Sabha para el pago de los salarios de sus miembros que trabajan como guardias forestales o desempeñan otras tareas. El resto queda en el fondo general para obras de desarrollo y otros fines, según lo decidido por el Gram Sabha. Los aldeanos decidieron terminar con la propiedad privada de la tierra – donaron todas sus tierras al Gram Sabha, para fortalecer el régimen de propiedad común.

Situaciones similares son ahora comunes en Maharashtra, Orissa y Bengala Occidental. Las comunidades se están dando cuenta del potencial monetario (en otras palabras, la generación de excedentes) de su propiedad comunal. En algunos lugares es a través de las hojas de tendu, mientras que en otros incluso de la arena y grava de los ríos locales, muy demandas como material de construcción.

Dondequiera que haya un excedente que puede ser vendido como mercancía comercializable, tiene que haber un dueño que controla la producción de la plusvalía, ¿cómo puede toda una comunidad ser la dueña, sobre todo en una economía de mercado? La propiedad sobre los excedentes y el control de las relaciones de producción ¿no se convertirán con el tiempo en importantes temas discordantes y profundizarán (o crearán) nuevas desigualdades y disparidades, incluso en una situación de “propiedad comunal”, cuando hay grandes sumas de dinero en juego? ¿No será que el mercado terminará por asumir el control y creará una nueva clase de privilegiados? (9) Estas preguntas se vuelven muy pertinentes cuando se mira el amplio espectro de propiedades comunales que existen en la actualidad. En los estados del nordeste de la India, por ejemplo, los derechos y la propiedad comunales a menudo permiten la venta de los recursos de la comunidad en el mercado. El mercado ha encontrado un aliado en la élite financiera de las comunidades (líderes de los clanes, jefes de aldea) y el resultado no es solamente degradación ambiental sino también crecientes diferencias de clases dentro de la antigua “comunidad”.

Una forma de prevenir esto podría ser desarrollando los mercados locales o participando en mercados más grandes bajo supervisión comunitaria. Otra respuesta podría ser el rechazo de plano de los mercados foráneos para evitar posibles males. La “lucha Niyamagiri” da una respuesta de ese tipo cuando los Dongria Kondhs, una comunidad Adivasi, evitó un asalto concertado por parte del poder estatal y empresarial en su tierra de cultivo comunal de roza y quema y en sus bosques (y también en su colina sagrada llamada Niyamagiri) en la cordillera oriental de los Ghats a lo largo de la costa este de la India (10).

Tal vez no hay una sola respuesta a las preguntas, dudas y paradojas que siguen aflorando a la par que surgen nuevas luchas y nuevas formas de movimientos. Sólo se puede esperar, pero no pasivamente. A pesar de las confusiones ideológicas y los peligros tanto de la cooptación como de la represión, el movimiento por la propiedad comunal como “alternativa” al capitalismo y la opresión de clase está ganando terreno en la India.

Los bosques comunitarios como alternativa política al capitalismo: ¿la aparición de una nueva práctica de “izquierda”?

A pesar de numerosas contradicciones y problemas sin resolver, la tarea de restablecer o recuperar los “bienes comunales” está ganando peso en los movimientos de los bosques de la India.

El llamado a la Revolución: un Nuevo Camino

En algún momento de principios de 2013, cuatro grupos constituyentes de la alianza de movimientos sociales “Campaña por la Sobrevivencia y Dignidad” (CSD, por su sigla en inglés), que hizo campaña por la Ley de Derechos Forestales, emitieron el “manifiesto” de una nueva organización llamada “Nuevo Camino”, con el objetivo de profundizar el proceso revolucionario en la India (11). El “manifiesto” puso de relieve la necesidad de vincular la lucha popular y la transformación revolucionaria en el contexto de la India. Afirma que “Nuevo Camino no es y no pretende ser un partido revolucionario tradicional. Más bien es una formación política que busca oportunidades, a través de la lucha, para debilitar la hegemonía burguesa en este país”.

Aunque ya antes el Foro Nacional de Pueblos de los Bosques y Trabajadores Forestales (NFFPFW, por su sigla en inglés), una alianza abiertamente de izquierda que ahora está difunta, había interpretado las luchas por los bosques como una lucha de clases de los productores primarios contra del capitalismo, las castas y la opresión étnica, y contra la hegemonía del Estado sobre los recursos naturales, el “manifiesto” de Nuevo Camino es, por lejos, el mensaje político más directo y de “izquierda” salido de un movimiento social en la India. El “manifiesto” hace un llamamiento genérico para crear “una sociedad de productores libremente asociados”: “La revolución … debe transformar a toda la sociedad, así como a los propios productores … el proceso revolucionario debe centrarse en desmantelar el poder de la clase dominante, incluido el Estado, pero no sólo el Estado formal … buscaría aplastar el poder de la clase dominante y construir el poder colectivo de los productores”. Esto hace eco de los objetivos políticos (aunque más centrado en los bosques) del NFFPFW (12): “A través de las luchas, el NFFPFW tratará de establecer el control social de los productores primarios en los bosques y otros recursos naturales del país. Por control social el NFFPFW entiende una gestión equitativa y totalmente descentralizada de los recursos por todos los productores primarios … El control social equitativo de los recursos también terminará con las explotaciones de clase, disolverá definitivamente el sistema de castas y pondrá fin a la discriminación de género contra las mujeres …”. A pesar de que dejó muchas cosas sin decir, el “manifiesto” es verdaderamente un documento histórico. Al cuestionar la lógica de la toma del poder del Estado en un régimen capitalista, también cuestiona indirectamente la guerra maoísta para establecer un nuevo estado en el lugar del antiguo.

Enmarcando la problemática: las cuestiones políticas cruciales

Sin embargo, el manifiesto de Nuevo Camino contiene poco en materia de estrategias de acción y programáticas: guarda silencio acerca de cómo los movimientos diversos y muy localizados se reorientarán como catalizadores del cambio social y político más allá de su enfoque restringido y fronteras geográficas, y también, más importante aún, si tales movimientos tienen alguna perspectiva sobre el Estado y el capital. Además, deja sin resolver los aspectos relativos al desarrollo de la organización y la toma de decisiones. ¿Cómo podrán las luchas locales por los bienes comunales juntarse y unirse políticamente? ¿Cuál será el proceso organizacional seguido que mantendrá el carácter local de estas luchas y sin embargo podrá ser eficaz más allá del ámbito local?

Tratando de identificar los principales temas organizacionales y políticos, otra alianza llamada Foro de los Movimientos por los Bosques de Toda la India (AIFFM, por su sigla en inglés), que acaba de surgir del NFFPFW, argumenta que todos los compromisos (incluso probables negociaciones) con el Estado sobre cualquier tema, deben ser política y estratégicamente evaluados antes de que el movimiento se comprometa. Un proyecto de documento político que circula dentro de la alianza hace hincapié en la interrelación entre el proceso organizacional de cualquier movimiento de masas y su política, y plantea preguntas pertinentes: si los movimientos de los bosques intentan hacer una interpretación marxista del proceso productivo en los bosques ¿acaso discuten cómo utilizar esta interpretación en la batalla por una mayor transformación social? ¿O cómo pueden los grupos de base prepararse para una batalla más grande y unificada contra el capital? (el resaltado es nuestro). El documento señala que esos temas rara vez están en las agendas y que las alianzas no podrían comunicar con éxito las ideas políticas más allá de quienes comparten un pasado marxista/socialista. Comentando el proceso NFFPFW/AIFFM, el documento expresa que recién después de una década de lucha, la gente ha comenzado a tomar una posición: ahora hay una conciencia cada vez más compartida de que la batalla por los bosques es de carácter político y que es necesario construir poder popular a través de una prolongada y feroz batalla contra el Estado, el capital y otras fuerzas. El documento concluye: “Ahora estamos en una posición más coherente para decir que ésta no es una posición compartida sólo por algunos de nosotros, sino también por los movimientos de base … se torna importante decidir cómo vemos este foro: una amplia alianza democrática, organizativamente anárquica, no nos acercará a nuestra visión política. Por el contrario, nos retrasará (el subrayado es nuestro) … nos damos cuenta de que en el futuro próximo podría haber incertidumbres en cuestiones organizativas y políticas … en un país tan complejo y plural como el nuestro, las percepciones y prácticas de la gente y por lo tanto de los grupos de los movimientos sociales, varían ampliamente. Intentaremos organizar estas percepciones y prácticas plurales a la vez que intentaremos llegar a cierto entendimiento político amplio”.

Soumitra Ghosh está asociado a los grupos North Bengal Forum of Forest People and Forest Workers (NBFFPFW) y All India Forum of Forest Movements (AIFFM).
Correo electrónico: soumitrag@gmail.com

(1) Adivasi es un término genérico aplicable a los pueblos indígenas heterogéneos de la India

(2) Habib. I, Marx’s Perception of India in Essays In Indian History, Delhi, 1995.

(3) Ibid, también Rangarajan. M y Sivaramakrishnan. K, Introduction to India’s Environmental History,, nota 2 supra. Véase también Guha.S, Claims on the Commons: Political Power and Natural Resources in Pre-Colonial India, ibid. En un estudio reflexivo sobre las culturas locales asociadas a los bosques sagrados de Kerala: Folk Models of the Forest Environment in Highland Malabar en el Volumen 2 de India’s Environmental History, Rich Freeman sugiere que las comunidades indígenas de las montañas de Malabar no percibían su ambiente de bosques como paraísos ecológicos – las profundas divisiones de casta y de clase dentro de la sociedad guiaron tanto el uso real como la percepción de los bosques.

(4) Habib, ibid y también Ecological History of India. Singh. C: Forests, Pastoralists and Agrarian Society in Mughal India, en Nature, Culture, Imperialism: Essays on the Environmental History of South Asia, Editado por David Arnold y Ramchandra Guha, Delhi 1999

(5) http://wrm.org.uy/es/articulos-del-boletin-wrm/seccion1/india-la-lucha-por-los-bosques-en-la-encrucijada/

(6) Seguidores de Gandhi en la India post-independencia que luchan por garantizar que la autodeterminación y la igualdad lleguen a todos los estratos de la sociedad india.

(7) Según se define en la “Ley de Derechos Forestales”, Gram Sabha es la asamblea general de todos los adultos residentes en una “gram” o aldea. Aunque teóricamente es convocada por el Gram Panchayat, una institución del gobierno local autónomo a escala de aldea o ciudad pequeña en la India, para la “Ley de Derechos Forestales” el Gram Sabha es un órgano independiente. Puede surgir en cualquier zona de bosques que tenga una población de Tribus Registradas y/u otros habitantes tradicionales de los bosques, independientemente de que tales asentamientos forestales sean o no reconocidos oficialmente como aldeas.

(8) Pallavi. A, Don’t Say Bamboo, en Down to Earth, 24 de mayo de 2012, http://www.downtoearth.org.in/content/don-t-say-bamboo . Ver también, Pallavi. A, Mendha Lekha Residents Gift all their Land to Gram Sabha, en Down to Earth, 7 de septiembre de 2013. http://www.downtoearth.org.in/content/mendha-lekha-residents-gift-all-their-farms-gram-sabha

(9) Por ejemplo, Gram Sabhas en Orissa encuentran que manejar el mercado sobre el cual no tienen control eficaz resulta una tarea extremadamente difícil. Ver Mahapatra. R y KumarSambhab. S, Bamboo Rising, Down to Earth, 31 de enero de 2013. http://www.downtoearth.org.in/content/bamboo-rising

(10) http://wrm.org.uy/es/articulos-del-boletin-wrm/seccion1/india-la-lucha-por-los-bosques-en-la-encrucijada/

(11) http://kafila.org/2013/05/24/new-path-manifesto-of-a-new-initiative/

(12) NFFPFW, The struggle of Forest Workers, Nagpur, 2002