Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

ONG conservacionistas regalan a contaminadores un acaparamiento de tierras enorme bajo el nombre de “Soluciones basadas en la naturaleza”

Si bien el concepto de las “Soluciones basadas en la naturaleza” fue acogido con entusiasmo por industrias contaminantes, instituciones financieras y gobiernos, su origen está en otro lado. La idea fue concebida por grandes grupos conservacionistas internacionales como un mecanismo para aumentar los fondos disponibles para sus propios intereses comerciales.

Ilustración: Conservation magazine / Michael Gibbs

El concepto “Soluciones basadas en la naturaleza” (SbN) (también llamadas a menudo “Soluciones naturales para el clima”) fue tomado con entusiasmo por las industrias contaminantes para maquillar de verde las emisiones responsables del cambio climático, y por los gobiernos para evitar la adopción de decisiones políticas impopulares para reducir rápidamente el uso de combustibles fósiles. Las consecuencias de permitir que estas “distracciones basadas en la naturaleza” formen parte importante de alguna estrategia climática mundial podrían ser catastróficas. Pero la idea fue concebida y promovida originalmente por instituciones que afirman actuar en nombre del planeta: grandes grupos conservacionistas internacionales, para beneficio de sus propios intereses empresariales.

El origen: un plan para lucrar con las áreas protegidas

Los términos “Soluciones basadas en la naturaleza” y “Soluciones naturales para el clima” aparecieron por primera vez en diciembre de 2009. En un documento de posición para las negociaciones de la ONU sobre clima, celebradas en Copenhague (COP15), la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) declaró que “promueve soluciones al cambio climático basadas en la naturaleza como parte integral de planes y estrategias más amplios de adaptación y mitigación. REDD-plus es una opción de mitigación rápidamente implementable… ” (1) Al mismo tiempo, la UICN publicó un libro titulado “Soluciones Naturales: Las áreas protegidas ayudan a las personas a enfrentar el cambio climático”. (2) Allí se afirma (deshonestamente) que “las áreas protegidas juegan un papel importante en la reducción de las emisiones de dióxido de carbono de la atmósfera que cambian el clima”. (3) En el libro se señala cómo las áreas protegidas de Canadá secuestraron cuatro mil millones de toneladas de dióxido de carbono “estimado en $ 39mil-87mil millones en créditos de carbono”. La UICN se autoproclama como “la autoridad mundial sobre la situación del mundo natural y las medidas necesarias para salvaguardarlo”, entre cuyos miembros hay 91 gobiernos y casi 1.200 ONG.

Este primer reporte sobre las llamadas “Soluciones basadas en la naturaleza” fue el resultado de un pacto (“Pacto 2020”) (4) formado en el Congreso Mundial de la Conservación organizado por la UICN en octubre de 2008, que tenía como objetivo:

Asegurar que las áreas protegidas y los sistemas de áreas protegidas sean reconocidos como una contribución importante a las estrategias de adaptación/mitigación del cambio climático para la biodiversidad y los medios de sustento de humanos”.

El concepto de SbN fue ideado por el sector de la conservación y estuvo previsto que sirviera como mecanismo para aumentar la financiación disponible para las áreas protegidas, con el apoyo de los mercados de carbono y la inversión del sector privado. A pesar de los problemas a nivel mundial no resueltos y conocidos desde hace mucho tiempo en cuanto a los conflictos con comunidades desplazadas, la industria de la conservación ha buscado aumentar progresivamente la superficie de tierra bajo su exclusivo control, a expensas de las comunidades rurales.

Desde el principio, el tema central fueron los árboles y los bosques. Según estimaciones más recientes -y muy exageradas- (ver más abajo), el 75% del potencial de mitigación del clima aducido por las SbN se relaciona con plantaciones y manejo forestal. (5) Este concepto – que en gran medida es un cambio de imagen de REDD+- permite continuar con la contaminación, compensándola con plantaciones o con el secuestro de carbono en bosques.

Tras la adopción en diciembre de 2015 del Acuerdo de París de la ONU, los grupos conservacionistas internacionales comenzaron a aumentar la presión para obtener apoyo para las llamadas “Soluciones basadas en la naturaleza” o “Soluciones naturales para el clima.” A principios de 2016, la ONG estadounidense The Nature Conservancy (TNC, la empresa conservacionista más rica del mundo) inició una campaña en la que describía a las “Soluciones naturales para el clima” como “La solución olvidada”, poniendo énfasis en que su aducido potencial de mitigación debería atraer una cantidad de “atención” proporcional (léase, financiamiento). (6) En septiembre de 2016, la UICN adoptó una definición de las SbN en el Congreso Mundial de la Conservación (7) y a finales de ese año había publicado un “manifiesto de las SbN”. (8)

Desde un principio, los conservacionistas se vieron a sí mismos como intermediarios y proveedores fundamentales de las llamadas “Soluciones basadas en la naturaleza”, y las consideraron como un mecanismo para generar créditos de carbono para las industrias contaminantes, movilizando así dinero de las empresas. (9) El líder del trabajo en torno a las SbN en The Nature Conservancy, Justin Adams, declaró en 2015 que:

Necesitamos encontrar nuevas formas de incluir a los actores del sector privado… The Nature Conservancy tiene relaciones, tiene tierras, tiene programas de campo en todo el mundo. Si podemos aprovechar todo eso, entonces, The Nature Conservancy puede desempeñar un papel muy, muy importante en el abordaje del desafío climático”. (10)

La creación de una base pseudocientífica

Un impulso significativo para la idea fue la publicación en octubre de 2017 del documento “Soluciones naturales para el clima”. (11) El autor principal, Bronson Griscom, y más de un tercio de los 32 autores del artículo, trabajaron para The Nature Conservancy (TNC). La afirmación central y engañosa de este documento es que las “Soluciones naturales para el clima” “pueden generar hasta el 37% de la necesaria reducción de emisiones de CO2 para 2030, de manera rentable, para obtener una probabilidad >66% de mantener el calentamiento por debajo de 2° C.” Este argumento se ha citado muchísimas veces, incluso en las esferas políticas más altas, ganando verosimilitud gracias a su repetición. La afirmación que ha adoptando diversas formas (“37%”, “un tercio”, “más de un tercio”, etc.), se deriva en última instancia del documento de TNC, y a menudo va acompañada de la demanda de que un tercio de los fondos climáticos debe ir a los programas de las SbN (es decir, a los grupos conservacionistas).

Organizaciones como el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y la UICN han repetido estas afirmaciones como si fueran objetivos políticos reales y alcanzables. Sin embargo, el documento en realidad consiste en cálculos completamente hipotéticos de la absorción potencial de carbono por ecosistemas “naturales”, que se basan en una amplia gama de suposiciones altamente inverosímiles o absolutamente imposibles enterradas en el extenso anexo técnico del documento. Por ejemplo, aproximadamente la mitad del potencial de mitigación declarado proviene de la forestación o la reforestación. Resulta que la tierra requerida para esto sería de casi 800 millones de hectáreas, o aproximadamente el tamaño de Australia, cuya mayor parte -sugiere el documento- estaría evidentemente en América Latina. Se ignoran por completo las dificultades y los problemas políticos, económicos, sociales, ecológicos y logísticos que acarrearía tal cambio de uso de la tierra a escala continental. El documento asume que la mayor parte de la forestación tendría que ser realizada en primer lugar por empresas privadas para la obtención de cultivos comerciales, es decir, plantaciones de monocultivos industriales.

Atribuyéndole otra cuarta parte del potencial de mitigación declarado, el documento asume de manera similar que toda la deforestación se puede detener a nivel mundial y que toda la producción de madera puede volverse sostenible casi instantáneamente. Por más deseables que sean estos resultados, décadas de experiencia demuestran que esto simplemente no es factible. Asimismo, el documento sostiene que gran parte de la producción de madera tendría que cambiarse a plantaciones, que de alguna manera almacenarían simultáneamente más carbono. Y gran parte del 25% restante del potencial de mitigación provendría de cambios globales en las prácticas agrícolas, ignorando nuevamente las enormes dificultades que esto supondría.

Las llamadas “Soluciones basadas en la naturaleza” en gran medida no son ni “soluciones” ni “naturales”.

¿Tendrán las SbN un papel protagónico en 2021?

Existen esfuerzos claros que vienen impulsando a las SbN en la corriente oficial de las próximas negociaciones de la ONU sobre el clima, la COP-26 de la ONU organizada por el Reino Unido, ahora programada para noviembre de 2021. El gobierno del Reino Unido ha declarado que las SbN son uno de sus cinco sectores prioritarios en las negociaciones. (12) El importante Comité Permanente de Finanzas de la ONU dedicará su reunión anual del “Foro” de 2021 enteramente a las SbN. (13) No parece preocuparle al Comité que estarán debatiendo en detalle un concepto que está aún totalmente sin definir dentro del sistema de las Naciones Unidas y que en otros lados está apenas vagamente definido. El Comité ha recibido gran apoyo de la industria de la conservación, así como de numerosos gobiernos, incluidos los de Francia y Alemania.

Las SbN han sido presentadas recientemente como una solución unificadora para los problemas del cambio climático y la pérdida de biodiversidad, y se ha hecho un esfuerzo en paralelo para introducirlas en la Convención sobre la Diversidad Biológica (CDB). Por lo pronto, el término ya está incluido en un borrador del nuevo plan llamado “Marco global para la biodiversidad post-2020”, que establecerá los objetivos de la CDB para la próxima década y está programado para ser adoptado por la CDB en octubre de 2021.

Dados los orígenes de las SbN, existe la preocupación de que éstas puedan financiar el plan de la UICN y otros grupos conservacionistas importantes (es decir, empresas), como WWF, para aumentar la cobertura de áreas protegidas al 30% del planeta para 2030. Esta “meta”, que también es un objetivo clave para la industria de la conservación dentro de las negociaciones climáticas de la CDB y la ONU, podría representar un masivo acaparamiento de tierras indígenas y comunitarias.

Mientras tanto, en 2020 los grupos conservacionistas comenzaron a ganar los premios gordos del financiamiento corporativo que tanto anhelaban. TNC, WWF, Environmental Defense Fund (EDF) y otros grupos a favor de las SbN y las compensaciones, recibieron cada uno 100 millones de dólares del fundador de Amazon, Jeff Bezos. (14)

Las ropas de las SbN del Emperador …

Por supuesto, en los cuatro años desde que se publicó el artículo de Griscom/TNC, se ha logrado poca o ninguna mitigación de las SbN. El mundo real ha sido testigo de los peores incendios forestales en numerosas regiones, se han asignado nuevas enormes áreas de turberas densas en carbono para la exploración de petróleo en África, y en cambio sumideros naturales ya existentes, como la selva amazónica, se han convertido en fuentes de carbono. A pesar de que sus descabelladas afirmaciones son totalmente inalcanzables, The Nature Conservancy no ha vuelto a evaluar ni retractarse de su altamente influyente documento de 2017, que sigue engañando a los responsables políticos y al público. (15)
Las SbN representan un grave peligro al perpetuar el cambio climático, un monstruo del maquillaje verde que ha sido desatado y alimentado por grupos conservacionistas preocupados exclusivamente por sus propios intereses. Habría que enfrentarlos implacablemente por el daño que han hecho a los esfuerzos por proteger el planeta.

Simon Counsell,
Marzo 2021

(1) UICN, 2009a. No time to lose – make full use of nature-based solutions in the post-2012 climate change regime.
(2) UICN, 2009b. Natural Solutions: protected areas helping people cope with climate change. IUCN-WCPA.
(3) UICN, 2009b. Ibid (2)
(4) Según UICN, 2009b, “PACT 2020 incluye a una asociación liderada por la Comisión Mundial por las Áreas Protegidas de la UICN, junto al secretariado de la UICN, los miembros de la UICN y organizaciones internacionales, entre ellas The Nature Conservancy, WWF Internacional, Wildlife Conservation Society, Conservación Internacional, Wild Foundation, Fauna y Flora Internacional, Climate, Community and Biodiversity Alliance, el Banco Mundial, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y el Centro Mundial de Monitoreo de Conservación de la PNUMA.”
(5) Lang and Counsell, 2019, Offsetting fossil fuel emissions with tree planting and “natural climate solutions”: science, magical thinking, or pure PR?
(6) TNC, 2016. The Forgotten Climate Solution, página web de TNC. 17 de febrero de 2016.
(7) UICN, 2016a. Resolución del Congreso Mundial de la Conservación, 2016. WCC-2016-Res-069-EN, Defining Nature-based Solutions.
(8) UICN, 2016b. Nature-based solutions to address climate change. UICN French Committee.
(9) TNC, 2016, ibid. (6)
(10) TNC, 2016, ibid. (6)
(11) Griscom et al. 2017. Natural Climate Solutions, PNAS.
(12) UNFCCC, 2020a. UNFCCC, 2020. COP Presidencies Speak at Launch of Race to Zero Campaign. 05 June 2020.
(13) UNFCCC, 2020b.
(14) Ecosystem Marketplace, 2020. Natural Climate Solutions Win Big in First Bezos Grants,
(15) Elgin, B. These Trees Are Not What They Seem, Bloomberg Green.