Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Papúa Nueva Guinea: “joint venture” de palma aceitera beneficia a grandes empresas

La palma aceitera es actualmente la principal generadora de divisas de Papúa Nueva Guinea (PNG), habiéndose colocado por encima del café. En este momento existen cuatro grandes proyectos de palma aceitera, la mayoría pertenecientes al modelo de “fincas de núcleo” con una compañía de palma aceitera “matriz” mayoritariamente de propiedad extranjera. Según este modelo, los cultivadores se organizan como Poblados de Palma Aceitera (Village Oil Palm – VOP) y Arrendatarios. Las unidades VOP son operadas por propietarios en sus propias tierras tradicionales. Los arrendatarios arriendan tierras de otros propietarios para plantar. Pero la “joint venture” entre fincas de núcleo con pequeños propietarios es en realidad un ejercicio de “externalización” utilizado por las compañías de palma aceitera para aumentar su capacidad de suministro y la rentabilidad de sus fábricas, al mismo tiempo que comparten con los cultivadores los costos y riesgos asociados con este tipo de industria.

Las instituciones financieras internacionales y otras agencias de financiación proporcionan fondos a la compañía. La compañía suministra los plantines, conocimiento técnico, herramientas, fertilizantes y otros insumos, que después son reembolsados por los cultivadores. Los cultivadores aportan su trabajo y asumen todos los costos de desmontar el área y todas las etapas del establecimiento de la plantación de palma, incluso el mantenimiento regular y la cosecha. De esta forma el riesgo recae sobre los cultivadores, porque su ganancia depende fuertemente del nivel de precios mundial del aceite de palma y de la productividad de sus parcelas. Este modelo ofrece a las compañías una alternativa mucho más rentable que las plantaciones a gran escala tradicionales de propiedad de la compañía. A la inversa, los cultivadores no poseen acciones de las compañías.

En lo que respecta al gobierno, el Primer Ministro Michael Somare declaró que habría desgravación fiscal para las compañías interesadas en desarrollar esta industria. Altos funcionarios del gobierno anunciaron planes de expandir las plantaciones de palma aceitera en casi todas las provincias de PNG.

En cuanto a las instituciones financieras internacionales, “les gustan los proyectos de palma aceitera porque están entre los proyectos de desarrollo más viables que garantizan el reembolso de los préstamos”, señaló el Director Gerente de una compañía extranjera productora de palma en PNG. El Banco Asiático de Desarrollo (ADB, por sus siglas en inglés) afirma que el medio más efectivo para reducir la pobreza en PNG es un modelo de crecimiento económico de base amplia dirigido por el sector privado, y que es esencial impulsar el desarrollo de las fincas de núcleo hasta que atraiga la financiación del sector privado u otros financiadores, incluso el ADB. El argumento es que el desarrollo de iniciativas comerciales creará beneficios indirectos para la población rural pobre al posibilitar el desarrollo agrícola de los pequeños propietarios.

Pero la mayoría de las comunidades rurales de PNG no son en absoluto pobres. Salvo en las áreas degradadas o contaminadas por grandes proyectos pesqueros, agrícolas o mineros, el sistema de tenencia tradicional de la tierra ha permitido a las comunidades locales un acceso libre y sencillo a tierras, agua limpia y abundantes recursos naturales, y en consecuencia a una calidad de vida digna. Es un estilo de vida que valorarían y al que aspirarían muchos habitantes del occidente industrializado y de muchos lugares del mundo devastados por la pobreza.

En PNG las tierras son de propiedad comunitaria y se comparten dentro y entre los clanes. Pero una vez que una familia o un grupo de familias particulares dentro de un clan convierten la tierra en parcelas de plantación de cultivos comerciales, esta relación y este tipo de “propiedad” cambian en forma permanente. La sociedad civil teme que las plantaciones de palma aceitera y otros proyectos de agricultura en gran escala sean sólo otra forma usada por las instituciones financieras internacionales y las poderosas agencias de financiación para promover la “movilización de tierras”. La movilización de tierras implica la creación de un registro de propiedad de tierras y de límites de las tierras tradicionales controlado en forma central. De esta forma el gobierno nacional obtendrá el poder de decidir sobre la propiedad y distribución de la tierra, erosionando aún más el sistema tradicional en vigor hasta ahora. Ese cambio puede facilitar la transferencia del sistema de tenencia tradicional de la tierra a modalidades como la propiedad individual, el arriendo, o la propiedad estatal, y de esta forma permitir un más fácil acceso del sector privado a los ricos y abundantes recursos naturales de PNG.

La introducción de la palma aceitera en PNG también ha provocado numerosos y costosos problemas sociales, antes desconocidos para la población rural de PNG. El cambio que conlleva este tipo de proyectos impuestos en forma externa con frecuencia es perjudicial y debilita los sistemas y estructuras tradicionales existentes que han asegurado el sustento de las comunidades locales desde tiempos inmemoriales.

Entre los problemas se incluyen el cambio de los procesos tradicionales de uso y asignación de la tierra (que provoca descontento y enojo dentro de la comunidad y entre las comunidades), la contaminación de vías fluviales por aumento del contenido de limo, el deslizamiento de sedimentos y la eutroficación que se producen durante el establecimiento y las operaciones de las plantaciones de palma aceitera, la baja rentabilidad para los propietarios y pequeños agricultores que se encuentran atrapados en una situación de total dependencia de la compañía de palma aceitera y de las fluctuaciones de precios de los productos, y la destrucción de ecosistemas ricos en biodiversidad debido a la expansión invasiva de las plantaciones, por ejemplo el hábitat de la mariposa Ala de Pájaro Reina Alexandra (Ornithoptera alexandrae), la mariposa más grande del mundo, o las Cavernas de Pomio, uno de los sistemas de cavernas más espectaculares del planeta.

Los pequeños propietarios de tierras están preocupados por este proceso y han señalado: “Nosotros, los propietarios de tierras, estamos desarrollando y seguiremos desarrollando NUESTRA TIERRA según nuestras propias condiciones. Por lo tanto queremos advertir seriamente a todos quienes pretendan utilizar NUESTRA TIERRA para la palma aceitera ¡que NO ENTREN! Todo intento de introducir la palma aceitera en nuestras tierras será enérgicamente resistido”. (Extraído de un anuncio publicado en un periódico por un grupo de propietarios de PNG en febrero de 2003).

Artículo basado en información obtenida de: “ADB and Smallholders Agriculture Projects in Papua New Guinea”, junio de 2003, Documento informativo preparado por Lee Tan, Australian Conservation Foundation/Friends of the Earth Australia, correo electrónico: l.tan@acfonline.org.au , enviado por Chris Lang.