Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Las plantaciones de árboles cuestionadas en la reunión de la Convención sobre Cambio Climático

El 6 de agosto culminó en Bonn una nueva ronda de negociaciones sobre el cambio climático de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC).

El largo proceso de la CMNUCC, crucial para el futuro de la humanidad, se ha transformado en un escenario complejo, lleno de tecnicismos y bastante difícil de seguir por quienes no son “expertos”. El mayor peligro de una estructura tan complicada es que esconde intereses creados, poderosos grupos de presión, actitudes intimidatorias y decisiones unilaterales por parte de los sectores y países más poderosos.

Supuestamente, el proceso avanza hacia un acuerdo que debería alcanzarse hacia fin de año en Cancún, conteniendo los lineamientos que los países del mundo adoptarían para enfrentar el cambio climático. Dos vías importantes de estos procesos de negociación son:

–          El Grupo de Trabajo Especial sobre los Futuros Compromisos de las Partes del Anexo I [terminología para los países ricos del Norte, principales responsables del cambio climático] en el marco del Protocolo de Kyoto (AWG-KP), que se ocupa de los compromisos futuros para los países industrializados, y
–          El Grupo de Trabajo Especial sobre la Cooperación a Largo Plazo en el marco de la Convención (AWG-LCA), para permitir la implementación de la Convención.

Ya sea que podamos o no recordar estos largos nombres, es importante saber que en dichos ámbitos de negociación se están promoviendo cuestiones cruciales, como la expansión de los monocultivos de árboles bajo el disfraz de “bosques” o bajo el llamado “Mecanismo de Desarrollo Limpio”, es decir, proyectos en el Sur con grandes beneficios para los principales contaminadores del Norte. Otro tema controvertido es la inclusión de los bosques en el mercado de carbono bajo el concepto de “reducción de las emisiones derivadas de la deforestación y la degradación forestal” (REDD), lo cual no será en modo alguno una solución para el cambio climático en la medida que permita a los países contaminadores “compensar” sus emisiones de carbono evadiendo la responsabilidad de cortarlas en el lugar donde se producen.

Dichas negociaciones también consideran que, dentro de lo que se conoce como REDD+, las plantaciones de árboles a gran escala podrían perfectamente ser una forma de “incrementar las reservas de carbono forestal” y podrían entonces recibir financiamiento. Y encima de eso, las plantaciones de árboles están siendo tratadas como “bosques”.

Si bien la CMNUCC deja un margen muy restringido para la participación de grupos sociales, en la última ronda de Bonn algunas voces lograron plantear sus cuestionamientos con respecto al cariz y dirección de las negociaciones.

El grupo de Mujeres y Género de la CMNUCC publicó un comunicado de prensa (1) donde planteó la necesidad de un cambio de paradigma el cual “requiere una mejor comprensión de los aspectos de género de estos asuntos. Esto incluye el análisis de las relaciones de poder dentro de las sociedades y las instituciones en todos los niveles: local, regional y mundial. Un ejemplo de esto es la definición de bosques que se encuentra actualmente en discusión en las negociaciones. La continua destrucción de los bosques provoca emisiones de CO2 y los mecanismos para evitar la deforestación están actualmente en debate. La forma en que se definen y tratan los bosques mediante tales mecanismos afectará a las mujeres y a sus comunidades. En una declaración leída durante la sesión de clausura, los grupos de mujeres expresaron su gran preocupación en torno al hecho de que la definición actual de bosques incluya las plantaciones de árboles a gran escala, las cuales generan impactos devastadores sobre los medios de vida de las mujeres y las comunidades en general. Las organizaciones de mujeres y género rechazan los mecanismos de incentivo que reducen los ecosistemas a su mero valor en carbono, ignorando el valor socio-económico, cultural, espiritual y ambiental de los bosques, que son de vital importancia para las mujeres y sus comunidades.”

Asimismo, algunos miembros de Climate Justice Now! y del grupo de mujeres y género presentaron una declaración (2) objetando las ideas que permitirían a los países incrementar sus emisiones en lugar de reducirlas. “Quisiéramos reiterar nuestra gran preocupación respecto a que la definición de bosque utilizada actualmente en el marco de LULUCF ( Uso de la tierra, cambio en el uso de la tierra y silvicultura) incluye lo bueno, lo malo y lo PEOR. O sea, incluye verdaderos bosques biológicamente diversos, que son una fuente esencial de medios de vida para las mujeres y sus familias, pero también incluye monocultivos de árboles, entre ellos plantaciones a gran escala que tienen un impacto devastador sobre los medios de vida de las mujeres y las comunidades en general. Estas plantaciones destruyen los ecosistemas y la agricultura de subsistencia, provocan el despoblamiento rural y el desempleo, agotan los recursos hídricos y los suelos y violan los derechos de los Pueblos Indígenas. Por esta razón insistimos en que la definición de ‘bosques’ sea revisada en conjunto con el Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) para excluir las plantaciones de árboles. Además, debería asegurarse que la degradación forestal sea considerada en todos los mecanismos destinados a la conservación de bosqueS.”

La consigna que insiste en que Las Plantaciones de Árboles no son Bosques se está colando por los pasillos de la CMNUCC.

Raquel Núñez, Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales (WRM), correo electrónico: raquelnu@wrm.org.uy

(1) “Climate negotiations more effective if guided by long-term vision – this must include social and gender justice,”  Comunicado de prensa del grupo Women & Gender Constituency @ UNFCCC, Bonn, 6 de agosto de 2010,http://www.gendercc.net/metanavigation/press.html

(2) Presentada al “Taller previo al período de sesiones sobre contabilidad de la ordenación forestal”, en el marco de las discusiones sobre  Uso de la tierra, cambio en el uso de la tierra y silvicultura (LULUCF), en el marco del Grupo de Trabajo Ad hoc sobre Futuros Compromisos para las Partes del Anexo I bajo el Protocolo de Kyoto (AWG-KP). http://unfccc.int/meetings/ad_hoc_working_groups/kp/items/4907.php