Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Liberia: Nuestro futuro es ahora – comunidades se reúnen para discutir sobre la expansión de la palma aceitera y sobre la reparación y prevención de violaciones de los derechos humanos

Bajo el eslogan “Nuestro futuro es ahora”, más de 150 personas – hombres, mujeres, jóvenes y ancianos – de comunidades ubicadas dentro de las concesiones de palma aceitera de Liberia se reunieron entre el 27 y el 29 de noviembre en la ciudad de Bopolu, condado de Gbarpolu, para discutir sobre la expansión de dichas plantaciones para exportación y los impactos de dicha expansión sobre sus formas de vida y sustento. En Liberia funcionan dos grandes empresas palmícolas. Una es Sime Darby, una empresa malaya que tiene una concesión de 311.187 ha por 63 años, obtenida por medio de un contrato con el gobierno liberiano firmado en 2009, que le permite plantar con palma aceitera 220.000 ha. La otra es Golden Veroleum, controlada por la compañía de Singapur Golden Agri; su contrato le otorga una concesión de 350.000 ha durante 65 años.

La reunión fue organizada por las ONG liberianas Sustainable Development Institute (SDI), Save my Future Foundation (SAMFU) y Social Entrepreneurs for Sustainable Development (SESDev), y estuvo coordinada por miembros de la Red de Educación para el Desarrollo de Liberia.

El evento dio ocasión de realizar un importante intercambio de información durante 3 días entre comunidades del condado de Cape Mount, ya afectadas por las plantaciones de palma aceitera de Sime Darby, y comunidades de otros tres condados de la zona de la concesión que aún no se han visto afectadas. La participación de activistas internacionales de países que poseen gran experiencia en materia de impactos de las plantaciones industriales de palma aceitera, como Indonesia y Nigeria, también permitió a las comunidades acceder a toda la información importante sobre dichas plantaciones y sus impactos, enterarse de lo que había sucedido en otros lugares a la vida de la gente y, sobre todo, saber cómo otras comunidades se organizan y luchan para detener el avance de las plantaciones industriales de árboles y, al mismo tiempo, garantizar sus derechos al territorio y a la subsistencia.

Un reclamo generalizado que se pudo oír durante la reunión fue que la gente no había sido informada ni se le había preguntado si quería que las plantaciones de palma aceitera cubrieran enormes extensiones de sus territorios. En cambio, recibieron muchas promesas de la compañía, pero poco o nada sucedió en la práctica. Varios testimonios de los habitantes del condado de Cape Mount afectados por Sime Darby se refirieron a violaciones de los derechos humanos, como la pérdida de tierras agrícolas cruciales para garantizar la alimentación y la soberanía alimentaria de sus familias. Otros se quejaron de la contaminación del agua y de la consiguiente dificultad para obtener agua potable. También se mencionó la pérdida de áreas boscosas de las que la gente depende para su subsistencia. Además, los bosques tienen un papel importante en el mantenimiento de las tradiciones religiosas, las cuales peligran cuando las plantaciones de palma aceitera destruyen sitios sagrados ubicados en esas zonas. Si bien se creó algunos empleos, esto sucedió sólo en algunas comunidades y hubo numerosas denuncias sobre el tipo de trabajo no especializado y a menudo temporario, sobre los bajos salarios y sobre la ausencia de contratos que garanticen el respeto de los derechos fundamentales de los trabajadores. (Una publicación reciente del SDI, producida en colaboración con el WRM (http://www.wrm.org.uy/publications/Liberia.html), contiene más información sobre los impactos de las plantaciones de Sime Darby.)

Se llegó a la conclusión de que la expansión de las plantaciones a gran escala de palma aceitera en Liberia está beneficiando sobre todo a las compañías, y no a las comunidades ni al Estado liberiano que, por intermedio de su gobierno, firma los contratos de concesión. También se mencionó que dichos contratos cubren un período demasiado largo, de más de seis décadas, durante el cual las compañías pueden usar las tierras de la población en forma casi gratuita. Las compañías también gozan de exenciones fiscales y, al finalizar el período, las tierras serán transferidas al Estado liberiano en lugar de ser restituidas a las comunidades.

La actual discusión en Liberia de una nueva ley territorial fue percibida como un proceso crucial que debe ser acelerado y que, en el futuro, podría contribuir a evitar las violaciones de los derechos humanos que conlleva la expansión de la palma aceitera, al garantizar efectivamente los derechos de las comunidades sobre sus territorios, sus tierras agrícolas y los bosques de los que dependen. Además, los representantes de organizaciones de agricultores enfatizaron la necesidad de que los gobiernos apoyen la agricultura de los pueblos y se esfuercen por lograr la soberanía alimentaria de sus naciones. En base a las experiencias en los países del Sur, resulta más que evidente que la agricultura a pequeña escala puede garantizar la subsistencia de los pueblos mucho más eficazmente que el desarrollo de grandes plantaciones de palma aceitera. Hoy en día, los ministros de agricultura de los países del Sur que se ocupan de las concesiones de palma aceitera y del respaldo a la agricultura comunitaria suelen privilegiar los grandes proyectos agroindustriales, en detrimento de la agricultura a pequeña escala que practica la gran mayoría de las personas y que tiene el potencial de beneficiar mucho más a pueblos y países en materia de soberanía alimentaria. Las grandes concesiones agroindustriales suelen llevar a la importación de alimentos y al alza de los precios de éstos, lo cual representa una violación más del derecho básico de las personas a la alimentación.

El encuentro terminó con la formulación y aprobación de una declaración que firmaron los representantes de las comunidades. En dicho documento, se pide justicia a las comunidades liberianas y se afirma, entre otras cosas: “Somos los legítimos propietarios de la tierra en la que nuestras comunidades construyeron nuestras granjas, criaron a nuestros hijos y practicaron nuestras tradiciones”. La declaración completa (en inglés) figura en: http://www.wrm.org.uy/publications/Declaration%20on%20Oil%20

Palm_Bopolu_11_29_2012.pdf También fue publicado un comunicado de prensa que figura en: http://www.wrm.org.uy/publications/OilPalmLandDeals.LiberiaPresser.12312.pdf

 

Winnie Overbeek, WRM, correo electrónico: winnie@wrm.org.uy

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