Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Indonesia: agricultores luchan contra plantaciones de palma aceitera y acacia, en defensa de su tierra y por la soberanía alimentaria

Hasta 2011, 18 compañías poseían licencias en zonas de bosque por un total de 663.809 ha distribuidas en ocho Regencias de la provincia de Jambi, Sumatra, de las cuales casi el 50% está controlado por una sola gran corporación, PT. WiraKaryaSakti (PT. WKS), filial del Grupo Sinar Mas. La concesión de PT. WKS está repartida en cinco Regencias: Tebo, Batanghari, Muaro Jambi, TanjungJabung Barat y TanjungJabung Timur.

En el Distrito de Geragai, que pertenece a la Regencia de Tanjung Jabung Oriental, PT. WKS recibió 2.467 ha en concesión en 2004, luego de que el Ministerio de Silvicultura clasificara la zona como tierra de cultivo. Esta categoría, usualmente llamada Zona para Otros Usos, se refiere a una zona no forestal convertida en zona forestal de producción.

La concesión limita con el Bosque Protegido de Manglares situado al norte de la aldea de Pandang Sejahtera. PT. WKS no estableció ninguna plantación de árboles allí, debido a la dificultad de acceso, de modo que, en 2007, los habitantes de varias aldeas tomaron el control de esa tierra ociosa y comenzaron a trabajarla. Realizaron cultivos variados, como bananas, mandioca, calabaza y hortalizas, y construyeron una carretera y canales de drenado para facilitar el acceso a la zona.

En 2010, PT.WKS declaró que la tierra cultivada por la comunidad pertenecía a su concesión y comenzó a plantar acacias, sin respetar la presencia de la población, que ha estado utilizando y trabajando esa tierra desde mucho antes de que la compañía llegara. Para controlar la tierra, la compañía cerró la ruta de acceso y los canales construidos por los habitantes, destruyó sus cultivos y expulsó a las familias que se encargaban de las tareas agrícolas de la comunidad.

Hasta ahora, de las 2.467 ha de la concesión, PT.WKS ha plantado 1.000 ha con acacias. El resto sigue en manos de las comunidades, que han hecho varios esfuerzos para evitar que la compañía se apodere de ellas, por ejemplo protestando contra Sinar Mas, enviando una carta a PT. WKS, organizando manifestaciones, realizando barricadas, expulsando a los empleados de PT.WKS y desmantelando sus campamentos; también han mantenido un proceso de diálogo con la compañía, facilitado por el gobierno de la Regencia de TanjungJabung Oriental.

La lucha en la Regencia de Batanghari

Otro caso de resistencia en la provincia de Jambi es el que tiene lugar en la Regencia de Batanghari. Atravesada por el río Batanghari y dotada de clima subtropical, la región posee una gran riqueza natural y la tierra es muy apta para la agricultura de subsistencia, como el cultivo de arroz.

A fines de 2011, el Regente de Batanghari dio a conocer su “Programa de Autosuficiencia Alimentaria”, que incluía la apertura de una zona para arrozales, el aporte gratuito de fertilizantes y semillas, y la donación de equipamiento y maquinaria agrícola para cada grupo de agricultores.

Sin embargo, a mediados de 2012 el Regente otorgó a PT Inti Citra Agung (PT ICA) el permiso para establecer una plantación de palma aceitera en una concesión de 7.800 hectáreas. La zona abarca 9 aldeas del distrito de Mersam: Sungai Puar, Sengkati Kecil, Sengkati Gedang, Teluk Melintang, Kembang Tanjung, Mersam, Rambutan Masam, Sungai Lais y Benteng Rendah.

Mersam es un distrito arrocero, y la mayoría de los habitantes de esas nueve aldeas son agricultores de subsistencia. Los arroceros de la aldea de Mersam piensan que, si se autoriza a PT ICA establecer una plantación de palma aceitera en su aldea, el impacto sobre la producción de alimentos y el agua será catastrófico.

La zona de bosque también provee ratán a la comunidad, que lo procesa para fabricar diversos tipos de herramientas para sus tareas cotidianas. “Si el gobierno quiere que el plan de autosuficiencia alimentaria funcione, debe revocar el permiso de PT ICA”, dijeron los aldeanos de Mersam que se oponen al proyecto de palma aceitera de PT ICA. Temen que si se concreta la plantación en su aldea puedan perderse aproximadamente 1.000 hectáreas de arrozales.

La comunidad de Mersam también está al tanto de los conflictos causados por la compañía en otras aldeas: “Basta con mirar lo que pasó en la aldea de Paseban. Desde que se estableció la plantación de palma aceitera, la tierra está seca, de modo que los campesinos deben comprar arroz para comer. Las plantaciones industriales de palma aceitera, de hecho, provocan conflictos”, afirmó el Sr. Suhaimi, líder del grupo de agricultores de Sungai Lais, Mersam. “Por lo tanto, nos conviene defender nuestra tierra… ¡No hay que dejar que la compañía se quede con ella!”, concluyó.

El rechazo de la comunidad agrícola de Mersam cuenta con el apoyo del representante parlamentario de la Regencia de Bathangari, así como de varias organizaciones no gubernamentales, como Yayasan SETARA Jambi, Yayasan CAPPA-Ecological Justice, Perkumpulan Hijaudan Aliansi Gerakan Reforma Agraria (AGRA).

“Al otorgar el permiso a PT ICA, el Regente de Batanghari está conspirando contra los cultivadores de alimentos. ¿Por qué no escucha lo que dice la sociedad? El arroz es el alimento local, que crece y se desarrolla en armonía con la vida de los campesinos. Los agricultores locales no comen aceite de palma. El regente debe tomar la decisión de revocar la licencia de PT ICA, pues ésta va a dañar los campos agrícolas”, dijo Nurbaya Zulhakim, un activista de Yayasan SETARA que ha ayudado activamente a los agricultores de Mersam.

Junto con varias organizaciones no gubernamentales, la asociación de agricultores de Mersam seguirá luchando para defender su tierra, haciendo respetar su soberanía alimentaria y rechazando las plantaciones de palma aceitera en su aldea. La celebración del Día Mundial de la Alimentación debería ser la ocasión de respaldar a los agricultores locales, a la comunidad aldeana y a las poblaciones que luchan con firmeza por sus derechos territoriales y su soberanía, y contra la imposición del monocultivo industrial mundial.

Por: Rivani Noor, CAPPA, correo electrónico: rivani@cappa.or.id

Comentar

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *