Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

La empresa Chikweti em Mozambique: ¿el FSC seguirá certificando lo incertificable?

La página web del FSC ((Forest Stewardship Council – Consejo de Manejo Forestal) anunció que la empresa Chikweti Forests of Niassa, de la provincia de Niassa al norte de Mozambique, está buscando el ‘sello verde’ del FSC para una plantación de 33.916 ha de monocultivo de árboles. Según lo informado, una preevaluación de la certificación se habría realizado en noviembre de 2010 y la evaluación principal estaría prevista para febrero/marzo de 2011. La empresa certificadora del FSC es Soil Association Woodmark, una empresa con sede en el Reino Unido.

Desde 2005, empresas que promueven los monocultivos de pinos e eucaliptos en gran escala comenzaron a instalarse en Niassa, siendo Chikweti una de las principales. El interés de estas empresas se debe al hecho de que Niassa es la provincia más grande de Mozambique, dispone de tierras llanas y fértiles y tiene una población relativamente pequeña de 1 millón de personas.

Pero aunque la población de Niassa sea relativamente pequeña, nada menos que el 70-80% vive en el campo. Desde 2007, cuando las empresas empezaron a plantar árboles, la principal organización campesina de Mozambique, la Unión Nacional de Campesinos (UNAC) ha advertido y cuestionado el hecho de que las empresas están plantando eucalipto en tierras que pertenecen a comunidades campesinas, reduciendo el acceso de las familias campesinas a tierras para plantar. Según la UNAC, esto pone en riesgo la seguridad y soberanía alimentaria de las familias y de la región.

Cabe recordar que la Ley de las Tierras de Mozambique de 1997 garantiza el acceso de las familias campesinas a sus tierras. Si una empresa, aún con una concesión del gobierno nacional, quiere usar tierras que pertenecen a una comunidad, es necesario que se realice un proceso de consulta a esa comunidad. Pero un informe de 2008, elaborado a pedido de la Embajada de Suecia, señala que este proceso no fue realizado de forma efectiva y que las comunidades no fueron oídas. Además, ellas reclaman por las malas condiciones de trabajo ofrecidas por las empresas de pinos y eucaliptos.

En noviembre de 2009, dos activistas de la Red Alerta contra el Desierto Verde de Brasil recorrieron comunidades en Niassa para oír a los líderes comunitarios- llamados régulos– sobre sus experiencias con la plantación de pino y eucalipto en la región. Al mismo tiempo, contaron sobre su experiencia de más de 40 años de comunidades en Brasil impactadas por el plantío de monocultivo de árboles. Los activistas brasileños pudieron confirmar los reclamos de la UNAC, lo que resultó en una publicación: “O avanço das monoculturas em Moçambique. Impactos sobre comunidades camponesas na província de Niassa. Um relatório de viagem”. La publicación incluso advirtió que las empresas que estaban causando problemas en la vida de los campesinos querían certificarse por el FSC.

Quizás sea por eso que Chikweti Forests de Niassa pidió a un grupo de sus técnicos que respondiera y cuestionara (ver http://wrm.org.uy/countries/Mozambique/carta_Chikweti.pdf) la publicación del WRM, principalmente en cuanto a las quejas de los campesinos que fueron despedidos, que no tenían derecho a transporte, que había un tratamiento diferenciado entre los empleados ‘blancos’ y ‘negros’ y que los monocultivos de árboles estaban apoderándose de las tierras de campesinos, además de otras. La empresa respondió a estas cuestiones. Destacamos aquí solo su afirmación de que usa machambas ‘abandonadas’ para el plantío de árboles.

El WRM, a su vez, respondió a la carta de Chikweti (ver respuesta del WRM en http://wrm.org.uy/countries/Mozambique/Resposta_WRM_para_Chikweti.pdf), enfatizando que ‘nuestra publicación es el resultado de charlas reales y francas con campesinos y campesinas, que manifestaron sus quejas y preocupaciones’, y que ‘la gravedad de las mismas llevó al WRM (…) a divulgar las mismas’. Con relación a las tierras, el WRM reafirmó que según los campesinos oídos, las machambas que la empresa planta con monocultivo de árboles ‘no están ‘abandonadas’ pero están en una fase de reposo’.

En octubre de 2010, dos representantes campesinos de la UNAC estuvieron en Brasil para dar continuidad al intercambio iniciado por los activistas brasileños. Allí, pudieron ver con sus propios ojos los nefastos impactos del monocultivo y eucalipto sobre las comunidades campesinas en los estados e Espíritu Santo y de Minas Gerais. Pudieron constatar cómo las fuentes de agua se secaron, cómo las familias campesinas fueron expulsadas poco a poco, y cómo la falta de tierras para quienes resistieron afectó su seguridad y soberanía alimentaria, principalmente de las mujeres. Como en Mozambique, también en Brasil las empresas prometieron mucho empleo pero una vez instaladas pocos trabajadores de las comunidades consiguieron empleo y en malas condiciones. Por otro lado, las experiencias de agricultura campesina que se visitaron mostraron cómo esa forma de trabajar con la tierra genera mucho más empleo e ingresos, preserva el medio ambiente y mantiene a las familias en el campo.

Parece que las empresas en Niassa están siguiendo el mismo camino de lo ocurrido en Brasil, principalmente en relación a la situación de las familias campesinas. Y más allá de eso quieren legitimar su actuación con el sello verde del FSC, como es el caso de Chikweti.

En ese sentido, citamos nuevamente la respuesta del WRM a la empresa Chikweti: ‘Advertimos también que observamos, a nivel mundial, que la certificación por los principios y criterios del Consejo de Manejo Forestal (FSC) justamente ha dejado de consultar y oír a las comunidades impactadas por los monocultivos de árboles, habiendo beneficiado a las empresas plantadoras de eucalipto y pino. Son exactamente estas empresas las que contratan las consultorías que realizarán la certificación. En nuestra opinión, por este y otros motivos, el FSC ha permitido, de forma irresponsable, la certificación de cientos de millones de hectáreas de monocultivos de eucalipto y pino en manos de empresas en todo el mundo, declarando, de forma errónea, que esas plantaciones son “socialmente justas, ambientalmente adecuadas y económicamente viables”.’

A continuación, un alerta a las autoridades mozambiqueñas, al FSC y principalmente a los inversores europeos en plantación de monocultivos de árboles en Niassa (1): un monocultivo de árboles, ya sea de eucalipto, de pino o de otra especie, no trae beneficios a las comunidades; por el contrario, causa impactos negativos como está ocurriendo en Niassa. Y no podemos aceptar que el FSC certifique una vez más lo incertificable.

Por Winnie Overbeek, Red Alerta/Espírito Santo, woverbeek@terra.com.br

(1) el gobierno de Suecia, la empresa noruega Green Resources y el Fondo Forestal Global de Solidaridad (Global Solidarity Forest Fund), mantenido por iglesias de Suecia y Noruega y el fondo de pensión holandesa ABP