Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Liberia: acción contra la expansión de las plantaciones de palma aceitera de Sime Darby y Golden Veroleum

Tres destacadas organizaciones liberianas de la sociedad civil, Instituto de Desarrollo Sostenible (SDI), Fundación Salven mi Futuro (SAMFU) y Emprendedores Sociales para el Desarrollo Sostenible (SESDev), publicaron el 31 de enero de 2013 una declaración en la que piden la reforma de la política agrícola de Liberia.

Desde 2006, el gobierno de Liberia ha firmado contratos – denominados acuerdos de concesión – con tres grandes inversores extranjeros productores de aceite de palma: Sime Darby (Malasia), Golden Veroleum (Indonesia) y Equatorial Palm Oil (Reino Unido). Dichas concesiones cubren enormes extensiones de tierras liberianas; en total, ocupan cerca de dos millones de acres, o sea casi el 10 por ciento del territorio del país.

Miles de liberianos que habían trabajado y vivido de la tierra, plantando arroz, mandioca y una variedad de productos agrícolas para alimentarse y vender los excedentes, que plantaban heveas y nueces de kola para la venta y recolectaban diversos productos no leñosos en los bosques aledaños, para uso doméstico y para la venta en el mercado, sufrieron la pérdida de dichas actividades que les ofrecían, tanto a los hombres como a las mujeres, la posibilidad de generar ingresos.

La compañía malaya de aceite de palma Sime Darby recibió una concesión en el distrito de Garwula, Condado de Grand Cape Mount. Cuando comenzó a operar en la región, limpió los campos cultivados y los convirtió en plantaciones de palma aceitera. También los bosques, donde la población recolectaba productos no madereros, fueron desmontados y transformados en plantaciones de palma aceitera, e incluso fueron profanados sitios de gran valor cultural para la comunidad.

Las comunidades establecidas dentro de las concesiones no fueron adecuadamente consultadas antes de la firma de los contratos, y no se dijo previamente a los agricultores cuánto iba a pagar la empresa por los cultivos destruidos. Al principio, algunos de ellos rechazaron el pago; la compañía los amenazó entonces con entregar las indemnizaciones al gobierno, por lo cual decidieron aceptarlas, temiendo que, si el gobierno recibía el dinero, ellos no iban a poder recuperarlo. Finalmente, las compensaciones que les pagaron por los campos destruidos resultaron ser insuficientes.

Ya no hay tierras disponibles para los residentes: ahora están confinados en sus aldeas y no tienen donde plantar, lo cual contribuirá a aumentar la pobreza y la criminalidad, así como la migración forzosa; deben comprar sus alimentos, incluso los más básicos, como el arroz y la mandioca, en aldeas lejanas y en Monrovia, la capital. Sin tierras para cultivar, no saben cómo van a lograr sobrevivir en los próximos años. (1)

Los representantes de las comunidades presentaron dos denuncias, contra Sime Darby Plantation Liberia y contra Golden Veroleum Liberia, ante la Mesa Redonda para el Aceite de Palma Sostenible (RSPO). El gobierno liberiano reconoció “errores” y, últimamente, la presidenta Ellen Johnson-Sirleaf convino en Londres que “reexaminaría” los acuerdos con mirada crítica.

La necesidad de un análisis minucioso y transparente de la situación actual llevó a la coalición de ONG liberianas que reclama la reforma de la política agrícola de Liberia a iniciar una campaña para exigir a las compañías de palma aceitera que respeten los derechos humanos, vuelvan a negociar sus contratos y protejan los medios de vida de los campesinos pobres. “La cesión de tierras para el establecimiento de plantaciones a gran escala es presentada como una manera de promover la recuperación económica de Liberia pero, en realidad, esas plantaciones socavan la seguridad alimentaria básica del país y causan pobreza al eliminar medios de subsistencia. Por lo tanto, al autorizarlas el gobierno contradice sus propias políticas sobre la disminución de la pobreza y la prevención del hambre”, afirmó Silas Kpanan’Ayoung Siakor, activista del Instituto de Desarrollo Sostenible. “El hecho de otorgar grandes extensiones de tierras agrícolas fértiles a compañías extranjeras durante varias décadas traerá mayor pobreza, dado que las actividades locales generadoras de ingresos se ven limitadas y la gente pierde la capacidad de ganar dinero”, añadió.

Las organizaciones de la sociedad civil también están preocupadas por la transformación a gran escala de bosques primarios y secundarios en plantaciones, a medida que Sime Darby se expande en el condado de Gbarpolu, y están reclamando que se detenga toda actividad de plantación, deforestación o degradación ambiental en cualquiera de las concesiones.

“Los bosques brindan servicios ambientales y proveen múltiples fuentes de ingresos, que la gente ha perdido ahora. El empleo en las plantaciones es precario, está mal pagado, y no garantiza la subsistencia a largo plazo. En vez de eso, los habitantes quieren que el gobierno liberiano y las compañías aceiteras reconozcan que las tierras comunales pertenecen a la comunidad”, dijo Robert Nyhan, activista de SAMFU.

Sime Darby afirma que respeta las normas internacionales sobre derechos humanos y las directivas voluntarias como el Pacto Mundial de la ONU, del cual es signataria. Sin embargo, el análisis de los contratos entre el gobierno liberiano y las compañías asiáticas demuestra que probablemente están violando varias convenciones sobre derechos humanos ratificadas por Liberia. (2)

La Comisión del Territorio de Liberia recomendó un proyecto de política que incluye el reconocimiento de la propiedad de tierras por parte de las comunidades. Sin embargo, las comunidades ubicadas dentro de las concesiones agrícolas existentes – como las de Sime Darby y Golden Veroleum – no estarían incluidas en dicha reforma. Debido a esta omisión, decenas de miles de liberianos seguirán siendo considerados como intrusos en sus propias tierras.

La declaración publicada por SDI, SAMFU y SESDev exige al gobierno, a Sime Darby y a Golden Veroleum que protejan los derechos de los agricultores haciendo que sus contratos de concesión coincidan con los principios internacionales sobre los derechos humanos y reconozcan los derechos legales de la comunidad sobre sus tierras.

(1) Todo esto fue expuesto en el informe “Uncertain Futures”, de Silas Kpanan’Ayoung Siakor, publicado por el Instituto de Desarrollo Sostenible en agosto de 2012. El informe completo figura en http://www.wrm.org.uy/plantations/21_set/2012/Liberia.html

(2) Informe del Forest Peoples Programme: “A human rights-based analysis of the agricultural concession agreements between Sime Darby and Golden Veroleum and the Government of Liberia”, disponible en: http://www.foei.org/simedarby

Artículo basado en: Comunicado de prensa “Liberian civil society urges oil palm companies to respect human rights, renegotiate their contracts, and protect the livelihoods of the rural poor”, publicado por SDI, SAMFU y SESDev el 31 de enero de 2013; “Land grabs and human rights violations exposed in Liberia ahead of global development summit”, Amigos de la Tierra Internacional, 31 de enero de 2013; “Civil Society Coalition Statement on Oil Palm Concessions in Liberia”, Save My Future Foundation (SAMFU/Amigos de la Tierra