Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Directores de Tullett Brown, Foxstone Carr, Carvier Limited: impedidos de desempeñar su cargo por 14 años

tulletbrownPor Chris Lang

25 de junio de 2015

En junio de 2012, REDD-Monitor escribió acerca de una empresa llamada Carvier Limited. La empresa ofrecía tres millones de “Unidades de Crédito de Sostenibilidad” de un área de bosque en Brasil. Carvier Limited fue una estafa.

Carver Limited fue parte de un fraude que involucró especulación de tierras y créditos de carbono, operada por tres hermanos: Barinua Carr Nwikpo, John Ekpobari Nwikpo y Daniel Nwikpo. También participó un cuarto hombre, Bradley Peter Ferry.

Una serie de empresas fraudulentas

Durante varios años las autoridades fueron conscientes de la estafa de Nwikpo/Ferry. En marzo de 2012, las cuatro empresas que formaban parte del fraude (Tamar Ltd, Johnnystone Limited, Brad Baker Limited, y Tullett Brown) fueron clausuradas.

Tullett Brown vendía inversiones en tierras y créditos de carbono. Entre junio de 2009 y julio de 2011, la compañía obtuvo más de 2 millones de libras esterlinas por inversiones en tierras – por las que había pagado 218.000 libras esterlinas-, afectando en la maniobra a 106 inversores.

Después de recibir la visita de investigadores de la Secretaría de Estado en 2011, Tullet Brown pasó a la siguiente estafa, que resultó ser aún más lucrativa. Entre mayo de 2011 y marzo de 2012, Tullett Brown estafó a unos 400 inversionistas con la venta de un total de 500.000 créditos de carbono, con lo que ganó 3,2 millones de libras.

Tullett Brown compró los créditos de carbono de Eco-Synergies Ltd. por 600.000 libras esterlinas. Eco-Synergies había llegado a pagar un mínimo de 37 peniques y un promedio de 65 peniques por cada crédito de carbono, que luego vendió a 6,90 libras esterlinas a sus perjudicados.

Luego de clausurada Tullett Brown, la estafa igualmente continuó, ahora con el nombre de otra empresa. Entre noviembre de 2011 y mayo de 2012, Foxstone Carr vendió 98.500 bonos de carbono por un total de 523.900 libras esterlinas. Los créditos de carbono también fueron suministrados por Eco-Synergies.

Foxstone Carr fue clausurada en noviembre de 2012.

Carvier Limited fue clausurada en mayo de 2013, luego de una investigación realizada por el Servicio de Insolvencia.

En mayo de 2014, Eco-Synergies y otras 12 empresas fueron clausuradas por el Supremo Tribunal, tras una investigación del Servicio de Insolvencia. En un comunicado de prensa, Chris Mayhew, Supervisor de Investigaciones a empresas del Servicio de Insolvencia, declaró:

Eco-Synergies Ltd estaba en el centro de y controlaba la red de empresas de este nefasto programa de venta al público de créditos de carbono para inversión.

Y en julio de 2014 fueron clausuradas otras dos empresas vinculadas a las estafas de Nwikpo/Ferry. Pine Commodities y Pinecom services hicieron una estafa de casi 2 millones de libras esterlinas con la venta de bonos de carbono para inversión, afectando a inversionistas minoristas.

¿Conoce a su cliente?

Los hermanos Nwikpo no sólo estafaron a inversores minoristas. Tullett Brown contrató a una empresa llamada Jeff Gillan Graphic Design para que le hiciera un logo. La compañía comenta su trabajo para Tullett Brown: “Los elementos tipográficos ‘vinculados’ se derivan de la esencia del negocio: vincular a inversores con oportunidades, y a espacios vacíos con las áreas urbanas
existentes”.

(Obviamente, Jeff Gillan Graphic Design sólo estaba haciendo su trabajo cuando diseñó un logotipo para Tullett Brown. Pero ahora que sus directores fueron descalificados podría ser un buen momento para eliminar a esta empresa de su cartera de clientes.)

Tullett Brown también engañó a Huffington Post UK. Una serie de cinco artículos de Simon Greenspan, Gold and Silver Specialist at City commodities broker, Tullett Brown todavía están disponibles (quizás sorprendentemente) en The Huffington Post UK.

“Los expertos de Tullett Brown consideran que las promesas de 2012 tienen gran potencial en los mercados de bonos de carbono”, escribe  Greenspan en uno de sus artículos.

Sólo nos queda suponer que los editores del Huffington Post tuvieron asueto (en el sentido de que no fueron a trabajar) el día en que se pronunció esta sentencia:

Las Reducciones de emisiones voluntarias (VERs, por su sigla en inglés), aunque son idénticas en su naturaleza a los Certificados de reducción de emisiones (CERs, por su sigla en inglés), no están sujetas a las condiciones del Protocolo de Kyoto y es así que permiten que otras industrias que están concebidas para reducir emisiones (pero que no están certificadas por la ONU) produzcan y vendan Créditos de Carbono.

Los despachos de abogados: Carter-Ruck y Lennons

Aparte del logo flexible y moderno (con un toque tradicional) y los anuncios gratuitos del Huffington Post UK, una de las razones por las que Tullett Brown logró mantenerse en el negocio durante tanto tiempo fue que contrató a los bufetes de los abogados Carter-Ruck y Lennons, que amenazaron con demandar a los periodistas que escribieran sobre la compañía.

El periodista independiente Tony Levene cuenta que en julio de 2011 recibió una llamada de venta telefónica. Era David Hogg, de Tullett Brown, ofreciéndole créditos de carbono. Pero cuando Levene escribió sobre Tullet Brown en la página de inversionistas lovemoney.com, recibió una carta de Lennons en la que le decía que,

“En caso de que mañana a las 10 de la mañana no haya eliminado su artículo de la página web, tenemos instrucciones de iniciar procedimientos cautelares en su contra”.

Levene explica que: “El artículo fue retirado – incluso todo rastro de la memoria caché del motor de búsqueda”.

Cuando Levene advirtió sobre Tullett Brown en Twitter, recibió una carta de Carter-Ruck:

“En caso de que continúe publicando material difamatorio, le anticipamos que tenemos instrucciones de iniciar un procedimiento por difamación en su contra, de manera personal”.

Levene escribe que, “No podía permitirme el lujo de correr ese riesgo”. Borró el tweet.

En 2012, después de que Tullett Brown entrara en liquidación, Levene preguntó a Lennons y a Carter-Ruck sobre los controles que hicieron antes de aceptar a Tullett Brown como cliente.

Lennons respondió:

A la luz de la liquidación de Tullett Brown Limited, no estamos en condiciones de recibir instrucciones y por lo tanto no podemos hacer comentarios sobre sus preguntas”.

Carter-Ruck respondió:

“El socio que negociaba con Tullett Brown ya no está más en Carter-Ruck. También, como es de su conocimiento, Tullett Brown está ahora en proceso de liquidación. No tenemos instrucciones para responder a sus preguntas “.

A raíz de un artículo de Andrew Penman sobre Tullett Brown en The Mirror, hubo un breve intercambio entre Levene y Tony Hetherington, del Daily Mail’s:

TXDI dijo:

Así que ¿cuántos más perdieron dinero por culpa de Tony Levene? (8 de julio de 2012, 8:43hs)

Tony Levene dijo:

Está bien, me veo forzado a pensar que TXDI (¿por qué el anonimato?) piensa mal de mí. Después de todo, hasta publicaciones afamadas se acobardaron.

Tuve que lidiar con Carter Ruck y Lennons, una empresa de Chesham.

Como periodista que trabaja por su cuenta, uno lleva todas las de perder.

Si les contestas sus cartas legales, tus costos (y tiempo) crecerán muy rápidamente.

Pero asumiendo que uno gana, probablemente terminará sin nada porque – como es el caso – la empresa está en quiebra. Sólo espero que los abogados estén en la lista de acreedores. (28 de julio de 2012, 15:01hs)

Tony Hetherington dijo:

Basta. Este afamado periódico (The Mail on Sunday) no se achicó. Fuimos apuñalados por la espalda por la misma persona que nos abordó y pidió que escribiésemos sobre Tullet Brown, y que luego fanfarroneó estúpidamente en internet de tal manera que hizo imposible que publicáramos el artículo. Esa persona era … Tony Levene. (17 de agosto de 2012, 23:13hs)

Si no hay juicio, no se devuelve el dinero

Entonces, ¿qué pasó con los hermanos Nwikpo y Bradley Ferry? Se descubrió que sus empresas habían embaucando al público por un total, como mínimo, de 7,7 millones de libras. (No sabemos cuánto estafó Carver y bien podría haber, por lo que sé, otras compañías involucradas.)

Los cuatro fueron descalificados e impedidos de ejercer el directorio de cualquier empresa durante 14 años.

Pero ninguno de ellos ha sido procesado, y se les permitió conservar consigo el dinero de los afectados.