Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

“El mecanismo REDD no es una solución a los problemas climáticos, independientemente del color del dinero y las fuentes de financiación”

BuzattoEntrevista a Cleber Buzatto, CIMI. 

Por Chris Lang, 23 de octubre de 2015.

Entrevista a Cleber Buzatto, Secretario Ejecutivo de CIMI (Consejo Indigenista Misionero). La entrevista fue realizada por correo electrónico en agosto de 2015.

 

REDD-Monitor: ¿Podría describir la organización CIMI y cómo trabaja con los movimientos sociales y los pueblos indígenas de Brasil?

Cleber Buzatto: El Consejo Indigenista Misionero (CIMI) es una organización sin fines de lucro, de carácter religioso, fundada en 1972. Desde entonces ha trabajado al servicio de los pueblos indígenas en Brasil.

Desde sus orígenes, durante la dictadura militar, CIMI se opuso a las políticas integracionistas y públicamente defiende el derecho y las condiciones necesarias para que los pueblos indígenas continúen existiendo de acuerdo a su propia forma de vida. CIMI está vinculado a la Conferencia Nacional de Obispos de Brasil (CNBB), con presencia nacional a través de 11 oficinas regionales, una Secretaría Nacional y 88 equipos de base, donde actúan alrededor de 200 agentes indígenas de Cimi. Esta estructura descentralizada permite a CIMI trabajar con aproximadamente 180 pueblos indígenas. CIMI prioriza la capacidad y el apoyo a la lucha de los pueblos por la protección y materialización de sus derechos, especialmente por la demarcación de sus tierras tradicionales y para que no haya intrusiones de no indígenas en sus tierras, además de garantizar sus derechos a políticas públicas diferenciadas, como las relacionadas con la salud y la educación.

Cada una de las 11 oficinas regionales de CIMI tiene una estructura básica que apoya, orienta y coordina el trabajo de sus equipos en las zonas indígenas. La Secretaría Nacional juega el papel de articular los diferentes actores a escala nacional y pone a disposición de sus agentes, de los pueblos indígenas, sus líderes, comunidades y organizaciones, un grupo de asesores en los ámbitos político, jurídico, teológico y de la comunicación. CIMI articula y procura articular las demandas de los pueblos indígenas con otros actores sociales de Brasil, especialmente los movimientos sociales que luchan por la tierra, así como las organizaciones de defensa de los derechos humanos. La Vía Campesina Brasil es una de las plataformas de movimientos sociales del cual CIMI es miembro y con la cual pretende contribuir.

REDD-Monitor: ¿Cuál es la posición de CIMI acerca de la forma en que REDD se está instrumentando en Brasil, e internacionalmente en la CMNUCC?

Cleber Buzatto: El mecanismo REDD se está instrumentando en Brasil a través de la política de “hechos consumados”. No existe una ley nacional sobre el tema. En relación con las tierras indígenas, eso es aún más grave, ya que la Constitución Federal establece que el usufructo de las tierras indígenas es exclusivo de sus pueblos. En tierras indígenas REDD puede equipararse a un mecanismo de arrendamiento de tierras. Por lo tanto, los pueblos y comunidades indígenas ya no tendrían más el usufructo exclusivo. Esto va en contra de nuestra Constitución. El contrato de arrendamiento fue una de las principales estrategias utilizadas por los colonos para aplicar la práctica de despojo de las tierras indígenas en Brasil. Consideramos ilegítima la forma en que se está instrumentando REDD en Brasil.

En el ámbito internacional, el debate involucra los intereses económicos de las empresas, los Estados nacionales y algunas organizaciones no gubernamentales. Todos están interesados ​​en el potencial financiero resultante de la aplicación de este mecanismo. Cuando uno u otro pueblo indígena de Brasil defiende este mecanismo en un espacio de discusión o en un evento sobre el tema a nivel internacional, en general esta participación, además de no tener la representación de los pueblos indígenas de Brasil, según hemos observado, ha servido como marketing a favor de REDD.

REDD-Monitor: ¿Podría explicar la posición de CIMI sobre REDD como mecanismo de comercio de carbono? Si REDD no fuera financiado por el comercio de carbono ¿cree que podría tener éxito?

Cleber Buzatto: Creemos que el mecanismo REDD no es una solución a los problemas climáticos sin importar el color del dinero y las fuentes de financiación.

REDD-Monitor: En septiembre de 2014, CIMI publicó un número especial de su revista Porantim, bajo el título La naturaleza en venta. El primer artículo de la revista describió a REDD como una estafa, ya que no reduce las emisiones. Se describe al capitalismo verdecomo sinónimo de neocolonialismo, y a REDD como un recordatorio de la estrategia utilizada por los colonos en el siglo XVI para conquistar y destruir a los pueblos indígenas, apropiándose de sus territorios. ¿Podría ampliar por qué CIMI se opone a la financiarización de la naturaleza, la economía verde y los mercados de carbono?

Cleber Buzatto: El sistema capitalista es un camaleón. Cambia de color constantemente para autopreservarse y extender su alcance. Creemos que REDD es otra expresión del movimiento capitalista. Con el “maquillaje verde” será capaz de llegar a los rincones del mundo que aún están libres de capitalismo. Es sabido que los problemas climáticos se exacerban por el modo de producción capitalista, que convierte deseos en “necesidades”, generando el consumismo, que es una fuente de acumulación de ganancias y capital para un número cada vez menor de personas. El consumismo asociado a la cultura de lo descartable refuerza el movimiento de explotación de los recursos naturales, que se han convertido en mercancías para retroalimentar al sistema.

Creemos que la solución real al problema climático es exactamente el modo de vida de los pueblos indígenas, que preservan el medio ambiente como consecuencia de sus relaciones sin intereses comerciales o financieros. Es este modelo de relación de los pueblos indígenas con el ambiente que necesita ser imbuido a la sociedad no indígena, y no al revés. REDD distorsiona la relación no capitalista de los pueblos indígenas con su entorno. Conduce a la reorganización de las comunidades en función del interés del capitalismo. Con REDD, los pueblos ya no se harían cargo del ambiente según la relación que mantengan con él. Lo harían por un contrato externo y por la posibilidad de recibir “ingresos de capital”. Es una manera de hacer penetrar los principios del capitalismo en los pueblos indígenas. Fortalecidos por la inyección de capital, los principios capitalistas podrían sofocar los principios y valores de los pueblos, destruyéndolos como tales. Esto es insustentable.

REDD-Monitor: El número de la revista Porantim, La naturaleza en venta, incluye una entrevista a Henrique Suruí sobre el proyecto REDD PaiterSurui en Brasil. REDD-Monitor publicó una traducción al inglés de la entrevista, que fue seguida de un animado debate acerca de los pros y los contras del proyecto. ¿Podría describir brevemente la opinión que tiene CIMI de la controversia?

Cleber Buzatto: Sabíamos que el ejemplar mencionado de la revista Porantim provocaría una reacción y una acalorada discusión sobre el tema. Eso es exactamente lo que pasó. CIMI fue bastante atacado en este proceso, pero entendemos que cumplimos con nuestra responsabilidad de arrojar luz sobre el caso y sobre el tema en cuestión. Aunque el proyecto REDD Paiter-Suruí es usado como modelo en todo el mundo, está exacerbando una serie de conflictos internos y creando una estratificación social típica del capitalismo dentro del pueblo Suruí. Pensamos que este tema debe ser conocido y discutido en profundidad, especialmente entre los pueblos indígenas. La controversia siempre genera reflexión y, por lo tanto, fue y sigue siendo necesaria.

REDD-Monitor: Los impulsores de REDD a menudo aducen que REDD es una forma de garantizar el respeto de los derechos de los pueblos indígenas, en particular los derechos a la tierra. ¿Cuál es la experiencia de CIMI acerca del impacto de REDD en los derechos de los pueblos indígenas en Brasil? ¿Piensa que las salvaguardas de REDD, como el consentimiento libre, previo e informado, ayudan a hacer frente a los peligros de REDD?

Cleber Buzatto: Todos los casos que conocemos de aplicación o intento de aplicación de los proyectos REDD entre los pueblos indígenas de Brasil han causado y causan gran confusión y profundas distorsiones sociales y culturales. Opinamos que las amenazas a las tierras indígenas en Brasil, que son muy intensas, se derivan de la insaciable codicia de sectores económicos que pretenden generar capital a través de la explotación de estas tierras. Esta movida ocurre en tierras ya demarcadas, ocupadas y preservadas por los pueblos, así como en aquellas tierras que han sido invadidas y explotadas por personas no indígenas. Pensamos que, aunque se diferencia de otros mecanismos convencionales, REDD también es un mecanismo de apropiación y explotación de estas tierras indígenas.

No sabemos si las salvaguardas y el consentimiento libre, previo e informado se llevarán a cabo realmente y ayudarán a las personas a hacer frente a los peligros de REDD. A partir de las experiencias ocurridas en Brasil hasta el momento, es poco probable que esto suceda. El Gobierno de Brasil está a punto de ser denunciado precisamente por no cumplir con el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Al mismo tiempo, CIMI cree en los valores y ayuda a fortalecer el papel de los pueblos indígenas en Brasil. Como resultado, el respeto por las opciones y decisiones políticas de estos pueblos es un principio institucional fundacional de CIMI. Consideramos fundamental que estas decisiones sean verdaderamente conscientes y colectivas. En este sentido, es necesario que los pueblos indígenas entiendan y reflexionen profundamente sobre REDD de manera que la posible decisión de implementar proyectos REDD no sea consecuencia de la imposición de la voluntad y los intereses de grupos minoritarios y organizaciones externas. CIMI tiene la responsabilidad institucional y la voluntad de contribuir a este proceso.

REDD-Monitor: El Congreso de Brasil está considerando la posibilidad de un cambio constitucional (PEC 215) que transferiría el poder para demarcar las tierras de los pueblos indígenas de la FUNAI (la agencia de asuntos indígenas de Brasil) al Congreso. ¿Cuál cree usted que serían las consecuencias de la PEC 215 para los derechos indígenas y para el futuro de REDD en Brasil?

Cleber Buzatto: La llamada “bancada ruralista” – integrada por parlamentarios que defienden los intereses de las grandes empresas nacionales y multinacionales del agronegocio – está tratando de aprobar este cambio en la Constitución del Brasil, con el objetivo principal de impedir el reconocimiento y la demarcación de las tierras indígenas, la creación de nuevas áreas de conservación ambiental y la titulación de tierras quilombolas en Brasil. Muchos pueblos indígenas siguen viviendo fuera de sus tierras tradicionales, en una lucha permanente con el Estado brasileño, solicitando al Estado que cumpla con la Constitución y les garantice el derecho sobre sus tierras. El cambio constitucional de la PEC 215 daría más poder a los sectores que se oponen a la aplicación de este derecho fundamental de los pueblos indígenas de Brasil.

REDD-Monitor: La deforestación en Brasil ha caído desde el año 2004. Esto fue en parte resultado de los precios de las materias primas agrícolas, pero también de una serie de campañas de las ONG, moratorias, políticas del gobierno, la supervisión del gobierno y el cumplimiento de la ley. Esto sucedió antes de que comenzara REDD (http://wp.me/pll98-3Zn). Ahora la tasa de deforestación de Brasil está aumentando. ¿REDD apoya las medidas anteriores para reducir la deforestación, o las socava?

Cleber Buzatto: No tenemos suficiente información como para sustentar una posición sobre este tema.

REDD-Monitor: En junio de 2015, Barack Obama y Dilma Rousseff acordaron una nueva asociación climática entre Estados Unidos y Brasil, en virtud de la cual Brasil se comprometió a restaurar 12 millones de hectáreas de bosques y expandir las energías renovables entre 28% y 33% de su matriz energética. ¿Qué análisis hace CIMI de este acuerdo?

Cleber Buzatto: La práctica política y las inversiones del Gobierno de Brasil van en contra de los discursos y acuerdos supuestamente comprometidos con la defensa del equilibrio ambiental. Recientemente Brasil también formalizó acuerdos con China, que incluyen importantes inversiones en proyectos de infraestructura, especialmente para la generación de energía hidroeléctrica y un mejor transporte de productos agrícolas y minerales en la región amazónica. La perspectiva es que Brasil cuadruplicará la exploración minera, que en los próximos años podría incursionar incluso en tierras indígenas. En la práctica, esto significará una presión intensa y una destrucción ambiental a gran escala e irreversible. El gobierno de Brasil es bueno en hacerse propaganda internacionalmente en materia de protección ambiental, pero la realidad es diferente.

REDD-Monitor: ¿Cuáles considera son las mayores amenazas para los pueblos y los bosques de Brasil? ¿Y cuál piensa usted es la mejor manera de hacer frente a estas amenazas? ¿REDD podría jugar algún papel al respecto? ¿REDD podría ser reformado o es una falsa solución al cambio climático y a la protección de los bosques?

Cleber Buzatto: En la Encíclica “Laudato Si – Sobre el cuidado de la casa común”, el Papa Francisco se dirige a la humanidad y, en referencia a los pueblos indígenas, enseña “Para ellos, la tierra no es un bien económico, sino don de Dios y de los antepasados que descansan en ella, un espacio sagrado con el cual necesitan interactuar para sostener su identidad y sus valores. Cuando permanecen en sus territorios, son precisamente ellos quienes mejor los cuidan. Sin embargo, en diversas partes del mundo, son objeto de presiones para que abandonen sus tierras a fin de dejarlas libres para proyectos extractivos y agropecuarios que no prestan atención a la degradación de la naturaleza y de la cultura”. (LS 146) Estas enseñanzas están muy en sintonía con la realidad que viven los pueblos indígenas en Brasil.

Cuando propone “Líneas de orientación y acción”, el Papa es aún más enfático: “Pues allí se puede generar una mayor responsabilidad, un fuerte sentido comunitario, una especial capacidad de cuidado y una creatividad más generosa, un entrañable amor a la propia tierra, así como se piensa en lo que se deja a los hijos y a los nietos. Estos valores tienen un arraigo muy hondo en las poblaciones aborígenes”. (LS 179)

Como resulta evidente, Francisco propone que toda la humanidad debería vivir más de acuerdo con el modo de vida de los pueblos indígenas. Estamos de acuerdo en que éste es un cambio realmente necesario que debe hacer la humanidad en la búsqueda de una solución al cambio climático (por lo menos en cuanto a las acciones humanas) y para “salvar los bosques”. Pensamos que REDD va totalmente en contra de este cambio. Por lo tanto, no es una solución a estos problemas.