Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

La Bolsa Verde de Río de Janeiro (BVRio): los bosques de Brasil en venta

Bolsa_VerdePor Chris Lang

7 de mayo de 2015

Fundada en octubre de 2011, la Bolsa Verde de Río de Janeiro (Bolsa Verde do Rio de Janeiro, BVRio) es un mercado para comercializar “activos ambientales”, incluidos créditos de carbono, créditos forestales, créditos de efluentes industriales, créditos de eliminación de neumáticos y créditos de reciclaje.

BVRio fue creada por Pedro Moura Costa, co-fundador de EcoSecurities,compañía de comercio de carbono con sede en el Reino Unido. Moura Costa hizo sus millones cuando vendió algunas de sus acciones de la compañía. Moura Costa dejó EcoSecurities en 2009.

El hermano de Moura Costa, Mauricio, es Director de Operaciones de BVRio y Presidente de BVTrade, la plataforma comercial.

BVRio es una empresa sin fines de lucro, pero la plataforma comercial es una firma comercial. Así es como BVRio lo explica en su Informe de Actividades 2011-2013:

“Se decidió que las actividades comerciales [de BVRio] deben ser realizadas por BVTrade como un vehículo aparte, estructuradas de forma que se pueda aprovechar el capital del sector privado para ampliar los conceptos desarrollados inicialmente por BVRio.”

BVRio recibió apoyo financiero de la Agencia Suiza de Desarrollo y Cooperación (a través de Forest Trends), el fondo británico Prosperity Fund, la alianza Climate and Land Use Alliance, la fundación Climate Works Foundation, la fundación Gordon and Betty Moore Foundation, la fundación Oak Foundation, la fundación Environmental Defense Fund, y E2 Brasil Sócio Ambiental (compañía de Moura Costa).

Facilitar el cumplimiento con leyes forestales amortiguadas

La misión de BVRio es “Promover el uso de mecanismos de mercado para facilitar el cumplimiento de las leyes sociales y ambientales”. Y BVRio funciona codo a codo con la polémica revisión 2012 del Código Forestal de Brasil. El primer mercado de BVTrade fue con las Cuotas de Reserva Ambiental (Cotas de Reserva Ambiental, CRAs), que fueron creadas por el Código Forestal de 2012.

Según el Código Forestal de Brasil, los hacendados no pueden cortar todo el bosque que hay en sus tierras. Deben preservar una superficie como Reserva Legal del Bosque, que varía del 20% al 80% de la superficie total de la propiedad. (La Reserva Legal del Bosque es el 80% de la propiedad en la región amazónica, y el 20% en la Mata Atlántica, el Cerrado, la Pampa, la Caatinga y el Pantanal.)

En su Informe Operacional 2011-2013, BVRio cita un estudio realizado por el Instituto Brasileño de Geografía, que encontró que cerca de cuatro millones de propiedades rurales en Brasil (de un total de más de cinco millones de propiedades rurales) no tienen una reserva forestal lo suficientemente grande. La versión anterior del Código Forestal estipulaba que los propietarios de propiedades que tuvieran menos bosque del requerido, tenían la opción de plantar árboles o regenerar el bosque, asumiendo el costo de su propio bolsillo.

La impunidad de quienes destruyen los bosques en el marco del Código Forestal 2012

El Código Forestal 2012 otorga amnistía a propiedades “pequeñas”, que van en tamaño de 20 hectáreas en el sur de Brasil a 440 hectáreas en la Amazonia. Según un estudio de 2014 de la revista Science, el 90% de las propiedades rurales brasileñas califican para la amnistía. El estudio reveló que hasta 2008 se había cortado ilegalmente una superficie de cerca de 50 millones de hectáreas de bosque. Sin embargo, conforme a la amnistía del Código Forestal 2012, la superficie a ser restaurada se redujo en un 58%, quedando en cerca de 21 millones de hectáreas.

Peor aún, el Código Forestal 2012 permite la destrucción legal de 88 millones de hectáreas de bosque en propiedades privadas, incluidas 40 millones de hectáreas del Cerrado. “Permitir que esto suceda sería un desastre ambiental”, dice Marcia Macedo, de Woods Hole Research Center, una de las organizaciones co-autoras del estudio.

Además de la amnistía, el Código Forestal 2012 crea dos mecanismos de compensación: las Cuotas de Reserva Ambiental y la Consolidación de Compensaciones de Áreas de Conservación. El estudio de Science calculó que si estos mecanismos de compensación se aplicaran en su totalidad, legalmente se necesitaría restaurar sólo 550.000 hectáreas de tierras de cultivo. Pero Woods Hole Research Center describe los mecanismos de compensación como una de las dos “medidas clave de conservación” del Código Forestal. (El otro es un sistema en línea de registro de la propiedad.)

Analizaremos estos dos mecanismos de compensación uno por vez.

Las Cuotas de Reserva Ambiental (CRAs)

Una CRA representa una hectárea de reserva legal de bosque (o de bosque en regeneración) por encima del requisito mínimo legal. BVRio explica:

Las CRA pueden utilizarse para compensar la falta de reserva legal en otra propiedad rural siempre que ésta se encuentre en el mismo bioma y en el mismo Estado en el que se crean las CRAs.

Tres meses después de que BVRio lanzara su plataforma de comercio, más de 800 participantes estaban ofreciendo CRAs en la plataforma. Ahora BVTrade tiene 2.500 participantes que ofrecen CRAs, con una superficie total de 2,3 millones de hectáreas de propiedades rurales.

BVRio explica en su página web que ese volumen no es suficiente para posibilitar un mercado de pronta entrega (spot) de CRAs. Por ello BVRio creó un contrato para permitir que las CRA fueran objeto de compra y venta antes de ser creadas: los Contratos para el desarrollo de Cuotas de Reserva Ambiental para Entrega Futura (CRAFs).

Por estos contratos, los vendedores (es decir, los hacendados que tienen más superficie forestal de la legalmente exigida por el Código Forestal 2012) tienen la obligación de crear CRAs y entregarlas a los compradores (es decir, los hacendados que tienen menos superficie forestal de la legalmente exigida por el Código Forestal 2012). El comprador paga las CRA cuando las recibe, y el precio se acuerda cuando se firma el contrato.

Compensación en unidades de conservación

El otro tipo de compensación que los hacendados rurales pueden comercializar en BVRio es la Compensación en Unidades de Conservación. Bajo este tipo de compensación, los propietarios rurales cuya situación supone una violación del Código Forestal pagan a los propietarios que tienen tierras dentro de Áreas de Conservación para que éstos donen la tierra a una agencia ambiental gubernamental.

BVTrade permitirá que los propietarios de tierras localizadas en una Unidad de Conservación puedan ofrecer su tierra como compensación a los propietarios rurales con déficit de reserva legal, o sea, los que tienen menos superficie de bosque en su tierra de la legalmente exigida. Así que en virtud de este mecanismo, un área de bosque ya protegida cambiará el tipo de propiedad: de propiedad privada a propiedad del gobierno. Y como resultado, se destruirá un área equivalente de bosque, en algún otro lugar.

La creación de lagunas en leyes forestales atenuadas

El problema obvio con estas dos compensaciones forestales es que crean una laguna en un Código Forestal ya de por sí atenuado. El hecho de que el Código Forestal 2012 haya creado una amnistía para pasados desmontes ilegales da pie a la probabilidad de que poderoso sector rural de Brasil siga deforestando a la espera de otra exención jurídica.

Los mecanismos de compensación no hacen nada para proteger la ya fuertemente deforestada Mata Atlántica, ni el Cerrado.

Mientras tanto, en virtud del Código Forestal, los mecanismos de compensación permiten a los terratenientes destruir los bosques que deberían proteger, siempre y cuando “compensen” la destrucción mediante la compra de Cuotas de Reserva Ambiental o Compensaciones en Unidades de Conservación.