Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Não a PEC 215! El cambio propuesto a la constitución de Brasil dejaría a los pueblos indígenas “en manos de las empresas multinacionales”

Nao_PECPor Chris Lang

15 de julio de 2015

El Congreso brasileño está considerando actualmente un cambio a su constitución, que resultaría un duro golpe al reconocimiento de los derechos indígenas en el país.

La Propuesta de Enmienda Constitucional 215 (PEC 215) transferiría el poder para demarcar las tierras de los pueblos indígenas, las unidades de conservación y los territorios Quilombola, de la FUNAI – el departamento de asuntos indígenas de Brasil – al Congreso.

En esta página (http://www.peticaopublica.com.br/psign.aspx?pi=p2012n22454) encontrarán una petición (en portugués) en contra de la propuesta, y Survival International ha instrumentado una acción de envío de correos electrónicos al presidente del Senado Federal, el senador Renan Calheiros, y al Presidente de la Cámara de Diputados, el diputado Eduardo Cunha, instándolos a rechazar la propuesta PEC 215.

La propuesta PEC 215 fue presentada en 2012 como la enmienda 215 a la Constitución de 1988 de Brasil. La Constitución fue aprobada después de 20 años de dictadura militar en Brasil, y fue conocida como la “constitución social”.

En diciembre de 2014, los pueblos indígenas ganaron una victoria importante, cuando, después de meses de protestas, se logró archivar la PEC 2015. Pero siempre persistía el peligro de que la propuesta se reavivara.

La ministra de agricultura de Brasil dice que los pueblos indígenas son obstáculos

El Congreso brasileño tiene un gran bloque de políticos anti-indígenas, los ruralistas, estrechamente vinculados al sector del agronegocio. En diciembre de 2014, la presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, nombró a Kátia Abreu como  ministra de agricultura. Abreu ostenta el título de “reina de la motosierra” y es una figura destacada del bloque ruralista, que hizo campaña para debilitar el Código Forestal de Brasil.

En una reciente entrevista del periódico The Guardian, Abreu explica sus opiniones anti-ambientalistas:

La crítica de los ambientalistas radicales es la mejor aprobación. Me da satisfacción porque demuestra que estoy en el camino correcto y que estoy cumpliendo bien mi papel.

Abreu ataca a cualquier grupo que trate de frenar la expansión del sector agrícola brasileño. Afirma que los ambientalistas, los grupos indígenas y los campesinos sin tierra trabajan a favor de intereses foráneos. Por supuesto que no aporta ninguna evidencia de esto, pero dice que tiene “una muy fuerte impresión de que es así”.

Durante muchos años el ambientalismo estuvo en su apogeo y a los del sector agroindustrial se nos trató como delincuentes. [Pero ahora] nuestro sector agroindustrial puede influir a la hora de elegir quién es rey y quién es reina en Brasil. En el pasado sólo ejercíamos influencia económica. Ahora también tenemos poder político.

Para Abreu, las cuestiones ambientales y los pueblos indígenas son “obstáculos”:

Hay muchas cosas que frenan el progreso – el tema ambiental, el tema indígena y más. Pero incluso con estos problemas igualmente seguimos produciendo altos niveles de productividad. Imagine cuánto más altos podrían ser sin esos obstáculos.

No sorprende que la tasa de deforestación de Brasil vaya en aumento.

“Éste es el mundo capitalista

El antropólogo Antonio Carlos De Souza Lima es presidente de la Asociación Brasileña de Antropología. En una entrevista concedida el año pasado a Real News, Lima expresó,

Debemos tener en cuenta que vivimos en un país de derechos, que la Constitución brasileña estableció un conjunto de derechos que consideraron las diferencias étnicas de este país. Esos derechos no pueden verse menoscabados por el argumento de un modelo de desarrollo visiblemente comprometido con el lucro a costa del bienestar de la mayoría, no sólo indígena, sino del bienestar de todos nosotros.

“Éste es el mundo capitalista, el triunfo de los intereses de un pequeño grupo.

Resistencia

La resistencia a la PEC 215 continúa. En abril de 2015, más de 1.500 indígenas viajaron a Brasilia y acamparon a las puertas del Congreso durante cuatro días y tres noches, en un campamento de protesta en contra de la PEC 215, organizado por la Articulación de los Pueblos Indígenas de Brasil (APIB).

Francisco da Silva, un líder indígena Kapinawá del estado de Pernambuco, declaró a Truth Out que,

Durante su campaña presidencial, ella [Dilma Rousseff] se comprometió a demarcar el territorio indígena en Brasil. Hoy vemos que los pueblos indígenas se encaminan a la desaparición total. Si ella no cumple su palabra y no cumple con la Constitución, lo único que nos queda por hacer es demarcar nosotros mismos nuestros territorios y defender nuestras tierras ancestrales, porque si no hacemos nada, esta ley nos dejará en manos de las multinacionales.

En mayo de 2015, 48 senadores firmaron una declaración en contra de la PEC 215, calificando de “inaplicable” a la enmienda propuesta. La declaración agrega que la propuesta “trae a la esfera del Congreso un error político y jurídico” y representa un “ataque a los derechos de los Pueblos Indígenas”.

El hecho de que más de la mitad del total de senadores firmara la declaración sugiere que si la propuesta para enmendar la Constitución llegara al Senado, existiría una buena probabilidad de que fuera rechazada.

En junio de 2015, Pueblos Indígenas, parlamentarios, organizaciones y movimientos sociales entregaron un manifiesto al Congreso (puede leerse en https://intercontinentalcry.org/public-manifesto-against-pec-215-signed-by-70-entities-and-delivered-to-brazilian-congress/), oponiéndose a la PEC 215. El manifiesto afirma que,

la PEC 215 y sus medidas pretenden paralizar la demarcación de las tierras indígenas, la titulación de los Territorios Quilombola y la creación de Unidades de Conservación, y quieren permitir la aprobación de proyectos a gran escala dentro de esas áreas protegidas, tales como represas hidroeléctricas, minería, agronegocios, la construcción de carreteras, vías fluviales para el transporte industrial, puertos y ferrocarriles.