Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Acerca del WRM

¿Qué es el Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales?

El Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales (WRM, por su sigla en inglés) es una iniciativa creada en 1986 por un grupo de activistas de diferentes países, con el objetivo de facilitar, apoyar y reforzar la lucha contra la deforestación y el acaparamiento de tierras en los países con bosques y con comunidades que dependen de los bosques. El WRM también fue creado para denunciar cómo las iniciativas y políticas internacionales que se presentaban como soluciones para detener o revertir la deforestación, no lograron conservar los bosques ni atender las demandas de los pueblos de los bosques. Y podemos decir que continúan sin lograrlo. Otra razón importante para crear el WRM fue denunciar que ese tipo de iniciativas internacionales suelen culpar equivocadamente de la deforestación a las comunidades que dependen de los bosques.

Por el contrario, lo que el WRM ha aprendido de las comunidades que dependen de los bosques en África, Asia y América Latina es que donde estas comunidades viven y toda vez que sus derechos colectivos son respetados, los bosques tienen más oportunidades de ser conservados. Pero no es lo que ocurre en la gran mayoría de los casos. Por lo tanto, la principal actividad del WRM es apoyar a los pueblos indígenas y comunidades tradicionales y campesinas en sus luchas por el reconocimiento y el respeto de su actuación y sus prácticas en la conservación de los bosques, así como para garantizar sus derechos colectivos sobre sus territorios. Para el WRM es importante destacar el papel de las mujeres en este tipo de luchas, no sólo por su relación específica con los bosques y porque en general los impactos de la deforestación las afectan más y de manera diferenciada, sino también por su participación decisiva en la organización de la resistencia colectiva.

El WRM lleva a cabo sus actividades a través de una secretaría internacional cuya oficina tiene su sede en Uruguay, América Latina. El equipo de la secretaría internacional recibe aportes y orientación para sus actividades del Comité Asesor del WRM, de las reuniones de estrategia bianuales del WRM en las que participan varios aliados del WRM de diferentes continentes, y también de la interacción regular entre el equipo y cientos de organizaciones de comunidades, movimientos sociales, organizaciones no gubernamentales y organizaciones de pueblos indígenas en países de África, Asia y América Latina.

Entre las actividades centrales del WRM se encuentran:

– Apoyar las luchas de los pueblos que dependen de los bosques contra la deforestación y para asegurar sus territorios.

– Analizar las causas directas y subyacentes de la deforestació

– Evaluar críticamente las “soluciones” a las crisis de los bosques y del clima presentadas en los procesos oficiales en el ámbito internacional.

– Divulgar los resultados del análisis e investigación a través de su red, para así hacerlos accesibles a una amplia gama de organizaciones y comunidades locales. La página web del WRM y el boletín electrónico del WRM están disponibles en cuatro idiomas (inglés, francés, español y portugués). La información compartida a través de boletín del WRM se complementa con material adicional ofrecido en publicaciones e informes, videos, entre otros. La mayoría de esta información también está disponible en varios idiomas.

El trabajo de análisis, investigación, apoyo y articulación del WRM está guiado por su compromiso con el derecho a la libre determinación de los pueblos y las poblaciones que dependen de los bosques, que incluye el ejercicio de los derechos colectivos sobre su territorio, sus culturas y sus formas de vida.

Definimos a los territorios no solo como espacios físicos o tierras, sino como la totalidad de relaciones, normas consuetudinarias, animales, plantas, seres humanos y espirituales y todos los componentes que permiten el buen vivir y la reproducción de la vida y las culturas. Con su trabajo, el WRM busca contribuir a sus luchas, reflexiones y acciones políticas.

Algunos antecedentes históricos sobre el trabajo y las iniciativas del WRM

Cuando se creó el WRM en 1986, en un principio se centró en denunciar las falencias de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO, por su sigla en inglés) y del “Plan de acción forestal en los trópicos” del Banco Mundial, así como en resistir los excesos del comercio de maderas tropicales y los problemas de la Organización Internacional de las Maderas Tropicales (OIMT).

En 1989, el WRM publicó la Declaración de Penang que expone la visión compartida de los activistas que se reunieron para crear el WRM. Además de identificar las principales causas de la deforestación tropical y señalar las deficiencias de las principales respuestas oficiales a la crisis de la deforestación, la Declaración hace un llamado a las Naciones Unidas y a los gobiernos para que “se empodere a los pueblos que habitan los bosques y dependen de ellos para su supervivencia” asegurando sus tierras y medios de vida, a la vez que se detengan “todas aquellas prácticas y proyectos que podrían promover directa o indirectamente una mayor destrucción de los bosques”.

Para finales de la década de 1990, el WRM era parte de la Secretaría Mundial de la Iniciativa Conjunta de la Sociedad Civil llamada Abordando las causas subyacentes de la deforestación y la degradación de los bosques. La iniciativa se llevó a cabo en estrecha coordinación con la Secretaría del Foro Intergubernamental de las Naciones Unidas sobre los Bosques (IFF, por su sigla en inglés). A pesar del exhaustivo análisis realizado por esta iniciativa, los gobiernos y las instituciones internacionales han mostrado poco interés en hacer un seguimiento de los resultados ni integrar las lecciones de este análisis conjunto de gobiernos y sociedad civil sobre las causas subyacentes de la pérdida de bosques. Continúa faltando una acción gubernamental importante que sea capaz de hacer frente a estas causas. Por lo tanto, poner énfasis en las causas directas y subyacentes de la deforestación sigue siendo una de las tareas más importantes para el WRM.

En 1998, el WRM publicó la Declaración de Montevideo y lanzó una campaña internacional contra los monocultivos de árboles (incluyendo a las plantaciones para pulpa y madera, caucho y aceite de palma, así como las plantaciones para energía y para la absorción de carbono), los cuales se promueven cada vez más, especialmente en el Sur global. Estas plantaciones, definidas erróneamente como “bosques plantados” según la definición de bosques de la FAO, están provocando una serie de impactos sociales y ambientales negativos en las comunidades locales. La campaña tiene como objetivo generar conciencia sobre este tipo de negocio y organizar la oposición al mismo. El WRM reclama también que la FAO revise su definición de bosque y reconozca oficialmente que las plantaciones no son bosques.

Desde 2006, el WRM celebra el 21 de septiembre como el Día Internacional de Lucha contra los Monocultivos de Árboles, fecha establecida en Brasil por la Red Alerta contra el Desierto Verde. El objetivo de que exista un día específico de lucha contra los monocultivos de árboles es el de fortalecer las luchas locales contra los monocultivos de árboles y crear conciencia sobre los impactos negativos de estas plantaciones alrededor del mundo.

Desde hace mucho tiempo, las luchas de las comunidades que dependen de los bosques han sido principalmente luchas contra las amenazas directas a sus territorios y medios de vida, como es el caso de la imposición de parques nacionales, el madereo industrial, la construcción de mega represas y otras obras de infraestructura, la extracción de petróleo, gas y minerales, las plantaciones industriales de árboles, las granjas camaroneras y la expansión de la ganadería y agricultura industriales. Desde finales de la década de 1990, sin embargo, nuevas tendencias han agregado nuevas amenazas de distinta naturaleza. Entre estas nuevas tendencias figuran los proyectos de carbono forestal o REDD+ y, más en general, los planes y proyectos que promuevan el pago y comercio de los servicios ambientales, abriendo la puerta a nuevas formas por las cuales actores externos a las comunidades les arrebaten a éstas el control de sus zonas de bosque. Un aspecto nuevo es que las comunidades pueden perder el control sobre sus territorios, incluso si la propiedad sobre la tierra está reconocida, porque una parte del bosque puede ser objeto de comercio en los mercados financieros, como un crédito de “servicios ambientales”. El WRM ha estado trabajando en estas amenazas promovidas por la llamada Economía Verde, que promete desarrollo económico al mismo tiempo que resolver la crisis del clima y otras grandes crisis ambientales. El WRM procura aprender estas tendencias con el fin de comprender y denunciar los impactos de este tipo de proyectos en las comunidades y los territorios, así como difundir ampliamente dicha información de una manera accesible a nuestra red de organizaciones de comunidades y otros grupos ​​y contactos interesados.

Intercambio Sur-Sur, redes internacionales y la construcción de movimientos

El WRM busca apoyar el intercambio Sur-Sur, el trabajo internacional en redes y la construcción de movimientos, interactuando con organizaciones no gubernamentales, movimientos sociales, comunidades y activistas, tanto en cuestiones específicas relacionadas con los bosques como en demandas más generales. Estas actividades están destinadas a la construcción de una fuerte alianza por la justicia ambiental y social en general.

Un ejemplo del trabajo de articulación internacional fue la reunión co-organizada por el WRM en 2013 sobre la nueva tendencia de la expansión industrial de la palma aceitera en África. La reunión facilitó el intercambio y el trabajo en red entre una serie de organizaciones no gubernamentales africanas y varios otros participantes de comunidades y movimientos sociales, entre ellos activistas indonesios, que durante muchos años han sufrido los impactos de las plantaciones industriales de palma aceitera y han organizado una resistencia. La reunión condujo a un mayor intercambio posterior entre los participantes y a realizar actividades conjuntas en apoyo a comunidades que se oponen a la expansión de las plantaciones industriales de palma aceitera. Además, el WRM también viene participando en iniciativas de la sociedad civil internacional organizadas por redes y movimientos sociales ya existentes. Un ejemplo reciente es la participación activa del WRM en la preparación y realización de la Cumbre de los Pueblos durante la conferencia de Río+20, en 2012. El WRM también es miembro de la Campaña mundial para Desmantelar el Poder Corporativo, lanzada en 2012 durante la conferencia de Río+20.

El equipo de la Secretaría Internacional, responsable de la ejecución de las actividades del WRM, está conformado por Elizabeth Díaz, Teresa Pérez, Flavio Pazos, Isabel Trivelli, Jutta Kill, Joanna Cabello y Winnie Overbeek, este último es también el coordinador internacional del WRM.

 

Contacto:

Secretaría Internacional del WRM

Avenida General María Paz 1615, oficina 3 – 11400

Montevideo – Uruguay

Tel. y Fax: +598 2605 69 43

Correo electrónico: wrm@wrm.org.uy

Facebook: www.facebook.com/WorldRainforestMovement

Twitter: https://twitter.com/WorldRainforest

 

Consejo asesor del WRM

  •  Yvonne Yanez – Acción Ecológica (Ecuador)
  • Larry Lohmann – The Corner House (United Kingdom)
  • Premrudee Daoroung – TERRA (Tailandia)
  • Hendro Sangkoyo – School of Democratic Economics (Indonesia)
  • Godwin Ojo – Environmental Rights Action/Friends of the Earth Nigeria (Nigeria)
  • Tom Goldtooth – Indigenous Environmental Network (USA)
  • Silvia Ribeiro – ETC Group (México)
  • Shalmali Guttal – Focus on the Global South (Tailandia)

Financiadores

Las organizaciones que apoyaron el trabajo y las actividades llevadas a cabo por la Secretaría Internacional del WRM en 2014 fueron SSNC (Suecia), Fundación Siemenpuu (Finlandia), MISEREOR (Alemania), y Stiftung Umverteilen (Alemania).