Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

India: dinero de la minería, la deforestación y la conservación

El dinero que el Gobierno de la India recauda de compañías que destruyen los bosques – como las mineras – se está utilizando para hostigar, perseguir y desalojar a las comunidades de las llamadas Áreas Protegidas, tales como las Reservas de Tigres, los Parques Nacionales y los Santuarios de vida salvaje.

A pesar de las persistentes y rimbombantes afirmaciones sobre el aumento de la cubierta forestal en la India (ver artículo del Boletín 233 del WRM), el país continúa perdiendo bosques a un ritmo alarmante. Según las estadísticas oficiales compiladas por el Ministerio de Medio Ambiente, Bosques y Cambio Climático, entre 1980 y 2019 se desvió un total de 1 millón 500 mil hectáreas de bosques: más de 500 mil hectáreas para minería, el resto para energía térmica, líneas de transmisión, represas y otros proyectos. (1) Solo en los últimos tres años (2015-18), el Gobierno de la India ha otorgado ‘acceso forestal’ para más de 20.000 hectáreas (2), autorizando la destrucción de bosques. Si bien hay muchos factores desencadenantes de la deforestación en la India, la minería, tanto legal como ilegal, es quizás el más importante.

Junto con la minería legalmente autorizada, la minería ilegal a gran escala, a menudo permitida bajo patrocinio político, constituye otra importante causa de deforestación. Un estudio reciente sobre la deforestación impulsada por la minería que abarca más de 300 distritos señala que los estados que representan alrededor del 35 por ciento de la cubierta forestal de la India -Odisha, Chhattisgarh, Madhya Pradesh, Karnataka y Jharkhand- también producen grandes cantidades de carbón y hierro. (3) Algunos de estos estados han registrado una disminución constante de la cubierta forestal en el pasado reciente, según datos oficiales. Los distritos donde se realiza minería de carbón (Chhattisgarh, Jharkhand y Madhya Pradesh) han sido testigos de una reducción de la cubierta forestal de 519 km2 en comparación con los distritos que no tienen minas de carbón.

El estado indio parece decidido a seguir abriendo los bosques restantes a la minería. En febrero de 2019, el gobierno indio concedió acceso forestal preliminar de etapa 1 para una mina de carbón a cielo abierto al grupo conglomerado multinacional Adani, en uno de los tramos contiguos más grandes del bosque Hasdeo Arand en Chhattisgarh, que abarca 170.000 hectáreas (4). Esto sucedió a pesar de que en 2009, la zona de bosque Hasdeo Arand había sido declarada área prohibida para la minería, luego de la presentación del Informe del Comité gubernamental de Reformas de la Tierra y Relaciones Agrarias Estatales (CLSR, por su sigla en inglés) al Gobierno de India y a la Oficina del Primer Ministro. (5)

La situación del bosque Hasdeo Arand es un caso típico. No solo se ignoran y modifican las leyes existentes sino que con total displicencia se desestiman las urgentes preocupaciones ambientales para beneficiar a una empresa privada propiedad de un amigo cercano del Primer Ministro de la India. El departamento forestal del gobierno del estado de Chhattisgarh se opuso al destino que se le daría a la zona, porque es un importante corredor de vida silvestre. (6) Las comunidades locales, cuyo consentimiento es obligatorio para cualquier caso de desvío de bosques, también se opusieron a la minería. Esto también se ignoró, ya que el Comité Asesor Forestal del Ministerio de Medio Ambiente, Bosques y Cambio Climático de la India concedió el acceso forestal únicamente debido al hecho de que la minería ya estaba en curso en la región. Se están considerando otras tres propuestas que destruirían los bosques en la zona de Hasdeo Arand. Esta lógica delirante de que una mina justifica automáticamente el acceso a más minas plantea la pregunta de si los organismos “expertos” del gobierno tienen en cuenta los impactos ambientales, ecológicos y sociales de los proyectos propuestos al decidir futuras autorizaciones en el bosque.

La respuesta muy probablemente es que no. Pero volvamos a Chhattisgarh. Para otorgar cualquier permiso de desvío del bosque, la histórica Ley de los Derechos sobre los Bosques (FRA por su sigla en inglés) de 2006 requiere el consentimiento de las comunidades para completar el proceso de reconocimiento de los derechos sobre el bosque. Por lo tanto, esos accesos al bosque habitualmente se conceden sobre la base de “consentimientos” obtenidos en gran medida a través de coerción y fraude. (7) Si no se puede manipular el consentimiento, entonces las autoridades administrativas en cuestión recurren a prácticas más elaboradas. Por ejemplo, en la zona de minería de carbón de Sarguja, el gobierno del estado de Chhattisgarh “retiró” los derechos a recursos forestales comunitarios que había concedido anteriormente, alegando que los aldeanos habían causado disturbios en las operaciones mineras de la zona y que la aprobación para la minería precedía a sus derechos. (8)

Si bien el FRA otorga poderes muy amplios a las comunidades del bosque y sus instituciones para recuperar el control efectivo de los bosques, además de reconocer una amplia gama de derechos forestales arbitraria y a menudo ilegalmente extinguidos durante el régimen forestal colonial -y también después-, el estado indio no ha estado dispuesto a implementar la ley. Sin embargo, nuevos movimientos opuestos a las industrias extractivas y al dominio estatal sobre los bosques, retomando legados más antiguos han comenzado a movilizarse cada vez más en torno a la implementación de la Ley FRA.


En las últimas dos décadas estallaron fuertes movimientos tribales y campesinos contra la minería en numerosas zonas de bosque de la India. En Niyamgiri, Odisha, la comunidad del bosque Dongria Kondh se movilizó con éxito contra un proyecto de minería de bauxita propuesto por el infame grupo Vedanta. En Mahan, Madhya Pradesh, las comunidades del bosque lograron detener un gran proyecto de minas de carbón propiedad conjunta de Essar e Hindalco. Comunidades del bosque, entre ellas Madia Gonds, del distrito de Gadchiroli, Maharshtra, se han opuesto durante mucho tiempo a proyectos de una serie de minas de hierro en bosques. En la zona vecina de Korchi, la resistencia de las comunidades logró que se retirara un proyecto de minería de hierro. Y también en los distritos de Sarguja y Raigarh, en Chhattisgarh, las comunidades se han movilizado contra la minería del carbón. (9)

Durante la rebelión Pathalgadi (levantamiento de piedras), que tomó por asalto el corazón tribal de la India en 2017-18, las Gram Sabhas (asambleas de las comunidades) de Jharkhand, Chhattisgarh, Odisha, Madhya Pradesh y Telengana colocaron enormes placas de piedra para marcar sus territorios y proclamar su total autonomía en todos los asuntos de gobernanza, de conformidad con las disposiciones de la Constitución india y legislaciones como la Ley de los Derechos sobre los Bosques. (10) No es casualidad que el movimiento Pathalgadi haya ocurrido donde se encuentran la mayoría de las reservas de carbón de la India.

El dinero de la minería se destina a desalojar a las personas de las llamadas “áreas protegidas”

El gobierno indio considera a ese tipo de desvíos descontrolados de tierras de bosque entre los agentes “organizados” y “gestionados” de la deforestación y, aparentemente, no incluye esas emisiones en su inventario de emisiones de gases de efecto invernadero. No obstante, el gobierno recauda grandes sumas de dinero de las compañías que utilizan tierras boscosas, tales como las compañías mineras, de acuerdo con su controvertido protocolo de Forestación Compensatoria. Se supone que este dinero se utilizaría para establecer plantaciones y “ganar valor” de los servicios ecosistémicos. (11) Pero después de la promulgación de la Ley de Forestación Compensatoria en 2016 (Ley CAF), los fondos acumulados (mejor conocidos como fondos de CAMPA) llegarían ahora a los departamentos forestales estatales con mayor facilidad, y según entienden los grupos de lucha, se utilizarían cada vez más para socavar el control de las comunidades sobre los bosques.

La minería daña y destruye a los bosques y a las comunidades del bosque de numerosas maneras. En India, su destrucción también llega a través del Fondo CAMPA. De hecho, el estado indio utiliza el dinero de este Fondo para hostigar, perseguir y finalmente desalojar a las comunidades de las llamadas Áreas Protegidas, tales como Reservas de Tigres, Parques Nacionales y Santuarios de Vida Silvestre. La minería y la conservación de la vida silvestre son literalmente concomitantes en muchas zonas. Un ejemplo es la Reserva de Tigres de Tadoba-Andheri (TATR) en Maharashtra. Un informe de 2010 de la Autoridad Nacional de Conservación del Tigre (NTCA) y el Instituto de Vida Silvestre de la India muestra a Reserva de Tigres de Tadoba-Andheri y las zonas de bosque adyacentes a Chandrapur como uno de los cinco corredores que apoyan las “meta-poblaciones” de tigres. Éste y otro informe algo posterior de Greenpeace India señalaron que el rápido cambio en el uso de la tierra en forma de minería, carreteras, ferrocarriles, plantas de energía, represas y otras infraestructuras industriales, suponían una amenaza para este corredor. (12) La Reserva de Tigres de Tadoba-Andheri podría funcionar como una fuente de población, a partir de la cual los bosques periféricos también podrían estar poblados de tigres. Sin embargo, desde el año 2000, la minería de carbón destruyó más de 2.500 hectáreas de bosques en el distrito de Chandrapur, sin contar la tierra destinada a la infraestructura relacionada, así como la contaminación a gran escala del aire y el agua.

A las autoridades de la Reserva de Tigres de Tadoba-Andheri no les preocupan los evidentes impactos de la minería en una zona de bosque legalmente designada para “tigres”, pero sí decidieron “reubicar” fuera de la reserva a seis aldeas con una población total de más de 1.000 familias. Ya en 2007, los habitantes y algunas otras familias tribales de un lugar cercano fueron reubicados en la colonia de Bhagwanpur, cerca de Ajaypur, en la zona de bosque de Chichpalli. Y en 2012, otra reubicación tuvo lugar cerca de la aldea de Khadsangi, próximo a Chimur. Sin embargo, debido a que la zona de reubicación no tenía tierras agrícolas, el departamento pidió a los aldeanos que usaran “tierras vacías” en la zona de bosque de Chimur.

La reubicación de las aldeas continúa silenciando conflictos: mientras que el departamento forestal sigue presionando a los aldeanos para que se vayan, otorga permisos a las grandes compañías mineras para que desarrollen sus actividades. Las presiones han adoptado numerosas formas: restricción del acceso tradicional de los aldeanos a los bosques (prohibiendo el pastoreo, la pesca, la recolección de leña), impedimento de que los habituales programas sociales lleguen a las aldesa, amenazas de acciones legales y, finalmente, hostigamiento por parte de funcionarios forestales y la policía. El departamento, ayudado por varias ONG conservacionistas, está tratando de desalojar a las aldeas que aún se niegan a ser reubicadas. Por ejemplo, se han presentado casos penales contra una serie de aldeanos de Kolsa y, para aumentar las molestias, el departamento forestal le niega a las personas el acceso a los bosques y restringe el uso de las carreteras cercanas a las aldeas. La Gram Sabha de Kolsa ha presentado sus reclamos en el marco de la Ley de los Derechos sobre los Bosques (FRA), pero aun así éstos se ignoran.

Reubicar pueblos sin embargo es una propuesta costosa. Significa pagar Rs.10 lakh (alrededor de 14.000 dólares estadounidenses) a cada familia (o tierra para su rehabilitación con casas e infraestructura, de acuerdo con las directrices emitidas por primera vez por la Autoridad Nacional de Conservación del Tigre en 2008). El departamento forestal de Maharashtra y la Autoridad Nacional de Conservación del Tigre, que financia programas de reubicación en reservas de tigres, ahora enfrentan una grave escasez de fondos. Por eso, la Autoridad Nacional de Conservación del Tigre buscó liberar más fondos de CAMPA para facilitar la reubicación y otras “prioridades” de conservación. En 2013, el Ministerio de Bosques y Medio Ambiente aprobó una propuesta de la Autoridad Nacional de Conservación del Tigre para liberar Rs. 1000 Crore (alrededor de 140 millones de dólares estadounidenses) del fondo nacional de CAMPA, a pesar de las protestas de los representantes de la sociedad civil y las objeciones planteadas por el Ministerio de Asuntos Tribales (MoTA, por su sigla en inglés). El proceso de reubicación de las aldeas, de acuerdo con el MoTA, viola las disposiciones de la Ley de los Derechos sobre los Bosques (FRA) de 2006 y la Ley de Protección de la Vida Silvestre (1972-2006), que hacen obligatorio el consentimiento de las Gram Sabhas.

No obstante, los fondos de CAMPA continúan utilizándose con fines de reubicación. En noviembre de 2013, la Autoridad Nacional de Conservación del Tigre liberó Rs. 21,64 Crore (alrededor de 3,5 millones de dólares estadounidenses) del fondo CAMPA para las autoridades de la Reserva de Tigres de Tadoba-Andheri con fines de reubicación. Antes de esto, el gobierno del estado de Maharshtra liberó otros 15,50 Crore (alrededor de 2,2 millones de dólares estadounidenses) de dinero de CAMPA para los mismos fines. Esto fue anunciado por Virendra Tiwari, jefe de conservación de bosques (CCF) y director de campo de la Reserva de Tigres de Tadoba-Andheri. El gobierno del estado de Maharashtra enumeró con orgullo dichos programas de reubicación con dinero de CAMPA como “logros”. Y para asegurarse de que el trabajo de reubicación (es decir, el desalojo de las comunidades de los bosques) no se detenga por falta de fondos, el Plan Anual de Operaciones para el año fiscal 2017-2018 preparado por el Departamento Forestal de Maharashtra tiene 62 Crore (alrededor de 8.8 millones de dólares) bajo un componente llamado “rehabilitación de aldeas en áreas protegidas”, mientras que en el Plan Anual 2018-2019 se mantuvo la provisión de otros 74 Crore (alrededor de 10.5 millones de dólares).

Después de que se notificaron las reglas para el Fondo de Forestación Compensatoria, las cosas se volvieron más fáciles para el Departamento de Bosques y sus aliados. Los estados recibieron dinero a granel de acuerdo con los ingresos de sus ventas forestales. Previsiblemente, los estados mineros de Odisha, Chattisgarh, Madhya Pradesh, Maharashtra y Jharkhand se encontraban entre los mayores beneficiarios. Después de todo, esa es su recompensa por todo el arduo trabajo realizado para abrir bosques a la minería. En agosto de 2019, Prakash Javadekar, el Ministro de Medio Ambiente, Bosques y Cambio Climático, entregó oficialmente el dinero acumulado del Fondo de Forestación Compensatoria a los Departamentos de Bosque estatales. Una suma alucinante de 47.436,18 rupias crore (aproximadamente 67 millones de dólares estadounidenses) se distribuyeron entre los estados con fines de “forestación”, lo que en realidad seguramente significará “reubicación” y plantaciones de monocultivos industriales.

Soumitra Ghosh
All India Forum of Forest Movements (AIFFM), India.

(1) E-Green Watch, FCA Projects, Diverted Land, CA Land Management. A menudo se ha señalado que los llamados proyectos de desarrollo están forzando la desaparición de los bosques de la India. Ver, Government of India (2009): Report of the Committee of Land Reforms and State Agrarian Relations
(2) Según información presentada al Parlamento, Telangana era el primero de la lista con 5.137,38 hectáreas, seguido por Madhya Pradesh con 4.093,38 y Odisha con 3.386,67 hectáreas.
(3) Ranjan. R(2019): Assessing the impact of mining on deforestation in India, Resources Policy 60 (2019) 23–35
(4) Ver: Hindustantimes, Adani closer to mining in green zone in Chhattisgarh, February 2019, y también Down to Earth, Central panel opens up forest for Adani mine despite Chhattisgarh’s reservations, February 2019
(5) Government of India (2009): Report of the Committee of Land Reforms and State Agrarian Relations (CLSR)
(6) See Chaturbedi. S (2019): Allocating forest land in Chhattisgarh for coal mining is cause for alarm; deforestation has risen significantly in recent decades.
Kaushalendra Singh, jefe principal del manejo silvestre y conservación de la biodiversidad, señaló que ya hay dos minas de cobre activas en la zona, además de 75 km de vías férreas para el transporte del carbón, todo lo cual altera los corredores de elefantes. El subsecretario principal (de bosques), del gobierno estatal, también sugirió la necesidad de una inspección más detallada en el sitio antes de adoptar la decisión de desviar la tierra de bosques. Sin embargo, el 15 de enero de 2019, las actas de la reunión del Comité Asesor de Bosques evidenciaron cómo el Comité decidió en contra, señalando que “no se espera que otra inspección en el sitio brinde información adicional”. Ver, Government of India (2019): Minutes Of The Meeting Of Forest Advisory Committee Held On 15th January, 2019 /Agenda No. 2/F.No.8-36/2018-FC
(7) Ver artículo de Greenpeace de 2014.  En marzo de 2015, el Ministerio de Medio Ambiente negó acceso para el proyecto Mahan. Posteriormente, el Ministerio de Carbón anunció que el bloque de carbón de Mahan no sería subastado para la minería.
(8) Sethi 2016; Kohli 2016
(9) Solo en Korchi se propusieron 12 arrendamientos mineros, que afectaron más de 1.032,66 hectáreas. Ver Neema Pathak Broome. N.P, Bajpai. S and Shende. M(2016): Reimagining Wellbeing: Villages in Korchi taluka, India, Resisting Mining and Opening Spaces for Self-Governance. Ver también este artículo y Sethi. N: Five coal blocks in Chhattisgarh might see land conflict, January 15, 2015; y entrevistas con activistas de All India Forum of Forest Movements (AIFFM).
(10) Singh. A (2019): Many Faces of the Pathalgadi Movement in Jharkhand en Economic and Political Weekly: 54(11) 16 Mar, 2019
(11) Ghosh. S (2016): Selling Nature: Narratives of Coercion, Resistance and Ecology, en Kohli. K y Menon. M (eds.): Business Interests and Environmental Crisis, Sage, Delhi
(12) Jhala Y.V, Qureshi., Gopal, R., and Sinha, P.R. (Eds) Status of Tigers, Co-predators and Prey in India, 2010. Autoridad Nacional de Conservación del Tigre (NTCA), Gobierno de India y el Instituto indio de vida salvaje, Dehra Dun; y Greenpeace India, ‘Undermining Tadoba’s Tigers: How Chandrapur’s tiger habitat is being destroyed by coal mining’, un reporte de 2011.