Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales

Indonesia: bosques incendiados y pueblos castigados. La tragedia del pueblo indígena Delang en Kalimantan Central

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La prohibición al cultivo en barbecho de los indígenas Delang supone una amenaza a su soberanía alimentaria y entramado cultural. Esta se da a pesar del evidente rol de las empresas palmícolas en los incendios forestales en Indonesia. Pero los Delang han decidido resistir.

Al viajar de Palangkaraya a Nangabulik, la capital de la Regencia de Lamandau, en Kalimantan Central, se ve un paisaje monótono: plantaciones de palma aceitera. Si se continúa el viaje hasta la frontera de Kalimantan Occidental, se encontrará una zona montañosa con bosques bastante densos. Allí viven los pueblos indígenas Delang. Delang es también el nombre del distrito en la Regencia de Lamandau, Kalimantan Central, una zona de amortiguamiento para la Regencia, con bosques protegidos y la colina de Sebayan (Bukit Sebayan). Se considera un lugar sagrado, donde solían vivir los antepasados ​​de Kaharingan, la antigua religión y los pueblos del lugar.

La comunidad indígena Delang es conocida desde hace tiempo por su oposición a diversas inversiones destructivas en sus bosques y medio ambiente, como las plantaciones de palma aceitera, la minería y las concesiones forestales. No obstante, la mayoría de las aldeas de la Regencia Lamandau y Kalimantan Central en general, ya perdieron sus bosques.

Desde antes de que existiera la República de Indonesia y hasta el día de hoy, el pueblo Delang ha contribuido a la protección de los bosques. A pesar de eso, lamentablemente, en lugar de recompensarlo ​​por su valiosa contribución, lo están castigando. El gobierno prohibió su práctica tradicional de cultivo de fuego y barbecho (también llamado “roza y quema” o agricultura itinerante) después de que grandes incendios forestales asolaran varias provincias de Indonesia en 2015.

Se impuso una prohibición general a la agricultura itinerante sin brindar ninguna alternativa. La prohibición también contradice el hecho de que la práctica milenaria de la agricultura itinerante está protegida por la Ley de protección y gestión del medio ambiente. El artículo 62 de dicha ley permite a las comunidades indígenas realizar cultivos de fuego y barbecho en una superficie máxima de 2 hectáreas por familia para plantar variedades de cultivos locales y previo cavado de una zanja para impedir la propagación del fuego.

Prohibir la agricultura itinerante sin proporcionar alternativa alguna es una tragedia para la comunidad de los Delang, que se han convertido en víctimas tanto de los incendios forestales como de las quemas y deforestación que llevan a cabo las empresas. Sin embargo, en lugar de recibir apoyo para recuperarse o compensación por los daños causados ​​por otros, los han castigado. El gobierno, haciendo uso de la policía y el ejército, hostiga y amenaza a los aldeanos con varios años de prisión y aterroriza a las comunidades lanzándoles agua desde helicópteros. El agua utilizada la obtienen de los estanques con peces utilizados tradicionalmente por las comunidades. El resultado es que sus estanques se vaciaron y el agua fue arrojada de vuelta desde el aire.

Incendio de bosques y tierras en Kalimantan Central

Los incendios de bosques y tierras han aumentado en Indonesia en la última década. En 1997 y 1998 se detectaron incendios forestales y terrestres en Sumatera, Kalimantan y Papua, donde se quemaron más de 2 millones de hectáreas de turberas. Estos incendios se convirtieron en uno de los principales contribuyentes de las emisiones de gases de efecto invernadero de Indonesia. (1) En 2015, los incendios de bosques y tierras abarcaron una superficie total de 1,7 millones de hectáreas (2), de las cuales 770.000 hectáreas estaban ubicadas en Kalimantan Central y el 35,9% de éstas eran turberas. (3)

Los incendios de bosques y tierras en Kalimantan Central comenzaron a registrarse en 1992, los que coincide con el establecimiento de plantaciones de palma aceitera en Kotawaringin Barat y la Regencia de Kotawaringin Timur. (4) Los incendios de bosques y tierras en Kalimantan Central tiene tres factores cruciales interconectados, a saber: 1) deforestación y tierras degradadas como consecuencia de la explotación maderera, 2) expansión descontrolada de plantaciones de palma aceitera y 3) el aumento del control empresarial sobre cada vez más tierra.

El 80% de los bosques de Kalimantan Central se ha convertido en plantaciones de palma aceitera o ha sido destruido por la minería, la cifra más alta de deforestación en Indonesia. (5)

La oficina forestal de Kalimantan Central afirma que en 2010 había más de 7 millones de hectáreas de tierras degradadas, principalmente como consecuencia de la tala. La oficina de Gestión de Cuencas Hidrográficas de Kahayan hizo hincapié en que se han destruido 7,27 millones de hectáreas de los bosques restantes de Kalimantan Central, con una tasa de deforestación de 150.000 hectáreas por año. (7) Los bosques talados y las tierras degradadas cubiertas de matorrales son propensos a los incendios. (8) Los incendios grandes son menos comunes en bosques tropicales intactos, los cuales solamente después de una temporada seca prolongada se volverían más vulnerables. El gobierno de Kalimantan Central adoptó una política que estipulaba que las plantaciones de palma aceitera solo debían expandirse en “tierras degradadas”; pero en realidad, los bosques intactos también se han convertido en plantaciones de palma aceitera. (9) El cambio en los bosques y eventos climáticos como “El Niño” han agravado los incendios forestales en los últimos 20 años. (10)

Las empresas palmícolas comenzaron a establecer sus plantaciones de palma en Kalimantan Central en 1992. La reglamentación regional básicamente facilita la inversión en palma aceitera en la región. (11) Como resultado, se dio una expansión masiva y sin control que convirtieron bosques y tierras agrícolas, incluidas las turberas, en plantaciones de palma aceitera. La superficie total de conversión permitida cubre casi la misma área o incluso una superficie mayor que la de la propia regencia. Esto revela una entrega de permisos sin control. En 2012, como mínimo 5 regencias otorgaron permisos de conversión de tierras a empresas que cubrían superficies iguales o mayores a la de la propia regencia administrativa.

La Regencia Lamandau, donde vive el pueblo Delang, es uno de estos casos. Con una superficie total de 641.400 hectáreas, la autoridad de la Regencia Lamandau otorgó permisos a las empresas que llegaron a abarcar una superficie total de 530.526 hectáreas. La Regencia Barito Utara emitió permisos que cubren un área total de 1.452.468 hectáreas, mientras que el tamaño real de la regencia es de solo 830.000 hectáreas. La Regencia Kapuas emitió permisos por 1.761.579 hectáreas en una dimensión total de 1.499.900 hectáreas. La Regencia Gunung Mas emitió permisos por 996.251 hectáreas en una dimensión de 1.080.400 hectáreas. La Regencia Barito Timur emitió permisos para 359.043 hectáreas en una dimensión de 383.400 hectáreas. (12)

La ONG indonesia WALHI Kalimantan Central señaló que las empresas controlan 12,7 millones de hectáreas de un total de 15,3 millones de hectáreas de tierra – más del 80 por ciento de la provincia. Estas adquirieron el control a través de concesiones para explotación maderera, plantaciones de palma aceitera y minería. (13) Numerosos incendios de bosques y tierras comenzaron dentro de estas zonas de concesiones. En 2015, WALHI registró 17.676 focos en Kalimantan Central, la mayoría ubicados en zonas de concesiones empresariales.

Un estudio realizado por Pasaribu, S.M y Friyatno Supena en 2008 explicó que la causa de los incendios en Kalimantan estaba asociada con el desmonte de tierras para el establecimiento de plantaciones. Según el estudio, los sistemas tradicionales de cultivo itinerante también contribuyeron a los incendios de tierras, aunque solamente un 20 por ciento. (14)

Las comunidades indígenas como escudo

A pesar que la mayoría de los incendios de bosques y tierras se han ubicado dentro de las concesiones a las grandes empresas, hay poca persecución legal. WALHI Kalimantan Central señaló que sólo 30 empresas fueron investigadas y 10 de estos casos ya están cerrados sin que se haya responsabilizado a las empresas. Ninguno de esos casos tuvo un seguimiento. (15) A escala nacional, el gobierno central hizo una lista de 413 empresas supuestamente involucradas en una superficie total de 1,7 millones de hectáreas, y solo 14 fueron sancionadas. Además, explicó WALHI, la aplicación de la ley aún no ha tocado a los grandes actores que están involucrados en gran medida en los incendios de los bosques. Entre ellos se incluyen el Grupo Wilmar, Best Agro International, Sinar Mas, Musimas, Minamas y el Grupo Julong. Controlan el uso de la tierra no solo a través de sus propias concesiones sino también a través de la compra de aceite de palma crudo de pequeñas y medianas empresas, y se benefician de los incendios que afectan las tierras de estas pequeñas empresas. Las sanciones y la persecución legal son aleatorias y selectivas. (16) En Kalimantan Central, Sinar Mas y Wilmar están dentro de las grandes compañías involucradas en los incendios forestales. (17)

El desmonte mediante maquinaria cuesta el doble que hacerlo con incendios. (18) Las empresas palmícolas emplean a personas locales para rozar la tierra mediante la quema. (19)

Una investigación realizada por Bambang Hero, profesor del Departamento Forestal del Instituto de Agricultura de Bogor, reveló que en 2015 numerosas empresas emplearon a personas locales para rozar la tierra utilizando fuego. Las empresas los utilizan como un “escudo humano” para evitar consecuencias legales del uso del fuego para el desmonte de tierras y bosques. Cuando el equipo encargado de verificar la incidencia de incendios visitó el sitio, las empresas adujeron que las tierras rozadas pertenecían a la comunidad local. Seis meses después, la misma tierra había cambiado de manos, pasando a ser de la empresa, y la gente local a la que se había culpado de rozar la tierra no se veía por ningún lado. (20)

Hay un intento sistemático de encubrir los crímenes de las empresas como crímenes individuales, poniendo la culpa en las comunidades indígenas o locales. La reglamentación que protege las prácticas agrícolas indígenas locales es utilizada para moldear la opinión pública, de manera que las comunidades consuetudinarias locales sean culpadas por la quema de bosques, incluso cuando los incendios son el resultado del desmonte dentro de las zonas de concesión.

En lugar de hacer cumplir la ley, el gobierno prefiere castigar a las comunidades indígenas, incluido el pueblo Delang, por presuntos crímenes que no han cometido. La reglamentación Nº15 / 2015 del Gobierno revocó la reglamentación de Kalimantan Central que protege las prácticas agrícolas tradicionales de las comunidades Dayak. Se colocaron carteles de “Prohibido quemar” en cada esquina. Se envió al ejército y a la policía a las aldeas para controlar y hostigar a las personas. Se sembró el terror entre los grupos indígenas que continuaron practicando la agricultura de roza y quema y les arrojaron bombas de agua desde los helicópteros para apagar los incendios utilizados en sus sistemas agrícolas tradicionales.

Castigan a las víctimas

La comunidad indígena Delang es la víctima. Ha estado expuesta al peligroso humo de los incendios de bosques y tierras originados en las zonas de concesión controladas por las empresas. También se ha llevado la peor parte de la expansión de la industria de la palma aceitera, que les provocó una fuerte presión económica sobre ellos y sus economías tradicionales.

En los últimos 10 años, además de perder tierras por las plantaciones de palma aceitera, los Delang han estado sometidos a la presión económica de las políticas gubernamentales que no apoyan a la población local. Entre ellas se incluyen (1) la caída del precio del caucho, (2) la apropiación de espacios comunitarios mediante la designación de aldeas en zonas forestales, (3) la deforestación y el cambio climático, (4) la expansión de monocultivos de palma aceitera, y (5) la degradación ambiental como consecuencia de la tala ilegal por parte de las empresas.

El caucho es el principal cultivo a partir del cual la comunidad indígena Delang genera ingresos, además del arroz y frutas. Desde que el gobierno prohibió la exportación de caucho crudo, el precio ha disminuido de 20.000 rupias en 2009 a 5.000 – 6.000 rupias en la actualidad.

La entrega excesiva de permisos para actividades empresariales provocó altas tasas de deforestación. La pérdida de bosques también ha cambiado el microclima, lo que a su vez afecta los ciclos agrícolas. Esto complica la agricultura tradicional. Las estaciones de lluvia prolongadas y las estaciones secas extremas provocan una caída en la productividad y cosechas fallidas. A diferencia de antes, las cosechas de arroz ya no son suficientes para vivir de ellas durante un año. Un aumento en los brotes de insectos agrava aún más la situación.

Antes de que la palma aceitera llegara a la zona, el arroz crecía bien y tenía un buen rendimiento. Ahora, las ratas y los insectos atacan las huertas familiares y se han convertido en serios problemas. Los árboles frutales son reemplazados por la palma aceitera y las abejas se han ido, lo que ha provocado una caída en la producción de frutas y miel. Además de esto, la tala ilegal es desenfrenada en la zona adyacente a la tierra de los Delang, especialmente después de que dos empresas madereras comenzaron a operar allí.

La situación económica del pueblo Delang es terrible. Muchos han vendido sus tierras para aliviar sus problemas económicos. El gobierno agrava su situación con la prohibición de la agricultura itinerante. Las comunidades tienen miedo de la policía y los militares a cargo de hacer cumplir la prohibición, y sin embargo, para poder sobrevivir, tienen que cultivar en cualquier lugar donde las concesiones comerciales hayan dejado un poco de espacio y una oportunidad. Debido a eso, a menudo la cosecha es pobre. Algunos se atreven a continuar con la agricultura itinerante. Otros, como consecuencia de estas presiones económicas, tienen que buscar trabajo fuera de sus aldeas.

El pueblo Delang ha sido tratado injustamente. Ellos no son culpables de los incendios de bosques y tierras. Los Delang tan sólo queman y limpian sus propios campos, que no son tierras en concesión. Un campo es una pequeña parcela de tierra, menos de una hectárea, mientras que la tierra en concesión puede tener un tamaño de cientos y hasta miles de hectáreas. La agricultura es para la subsistencia, no para el lucro. Nunca ha habido grandes incendios forestales en Delang por sus prácticas agrícolas tradicionales. El pueblo Delang (y los Dayak en general) aplican un sistema de “vallado” cuando practican la agricultura itinerante, guiados por estrictas reglas indígenas y fuertes multas para quienes las violan. Cada hogar solo puede administrar una hectárea de tierra y la quema se gestiona colectivamente. Es una práctica totalmente diferente a la forma en que las empresas usan el fuego, cuando queman miles de hectáreas de tierra y bosques sin capacidad de controlarlo.

La prohibición de la agricultura tradicional no solo niega el derecho de los pueblos a la soberanía alimentaria y a un medio de vida, sino que también afecta el tejido social y cultural de las comunidades indígenas que está conectado con estas actividades agrícolas. Las comunidades están frustradas por la presión económica que enfrentan y por las políticas gubernamentales que las presionan aún más y ponen en peligro sus medios de subsistencia. Finalmente, los Delang han decidido resistir. Continuarán con la agricultura itinerante y están dispuestos a que los encarcelen a todos juntos.

Sri Palupi | Institute for Ecosoc Rights, Indonesia

Disponible en Bahasa

(1) Adinugroho WC., I NN Suryadiputra, BH Saharjo, dan L Siboro. 2005. Panduan Pengendalian Kebakaran Hutan dan Lahan Gambut. Proyek Climate Change, Forests and Peatlands in Indonesia. (Guía en Gestión de incendios de bosques y turberas). Wetlands International – Indonesia Programme dan Wildlife Habitat Canada. Bogor. Indonesia dalam Kebakaran Hutan Dan Lahan: Sebuah Tinjauan Analisis Kelembagaan (en ‘Forest and Land Fires: Institutional Analysis Review’)

(2) Karnawati. 2015. Pelajaran dari Kebakaran Hutan dan Lahan. (Lecciones de los incendios de bosques y tierras) http://nasional.kompas.com/read/2015/10/30/18000081/Pelajaran.dari.Kebakaran.Hutan.dan.Lahan

(3) http://hutaninstitute.or.id/surat-terbuka-ngo-indonesia-kepada-pemerintah-republik-indonesia/

(4) http://interseksi.org/archive/publications/essays/articles/pengaruh_sawit.html dalam Dilema Kebijakan Yang Pro Rakyat, Kritis, Vol. XXIV, No.2, 2015

(5) http://www.antaranews.com/berita/466282/80-persen-hutan-kalimantan-tengah-beralih-fungsi

(6) Statistik Bidang Planologi Kehutanan tahun 2011, Badan Planologi Kementrian Kehutanan, dalam Laporan Pemantauan Kejahatan Sektor Kehutanan di Wilayah Moratorium Kalimantan Tengah, WALHI Kalimantan Tengah (Estadística del Sector de Planeamiento 2011, Agencia de Planeamiento del Ministerio Forestal, en Planology Agency of Forestry Minister, in Report on monitoring of forestry sector crimes on moratorium area in Central Kalimantan, WALHI Central Kalimantan)

(7) Kalimantan Pos, 27 de abril de 2010

(8) https://www.wri.org/sites/default/files/pdf/indoforest_chap4_id.pdf

(9) Lihat hasil riset the Institute for Ecosoc Rights di Kalimantan Tengah: “Palm Oil Industry and Human Rights, 2014” (Ver investigación del Institute for Ecosoc Rights in Central Kalimantan: “Palm Oil Industry and Human Rights, 2014”.)

(10) https://www.wri.org/sites/default/files/pdf/indoforest_chap4_id.pdf

(11) Sejarah Perkebunan Kelapa Sawit di Kalimantan Tengah, Dinas Perkebunan Provinsi Kalimantan Tengah, 2009 (La historia de las plantaciones de palma aceitera en Kalimantan Central, oficina de plantaciones de la provincia de Kalimatan Central, 2009)

(12) Palangka Post, 1 de junio de 2011 dalam The Institute for Ecosoc Rights, Palm Oil Industry and Human Rights, Jakarta 2014, página 16 (Palangka Post, 1 June 2011 in The Institute for Ecosoc Rights, Palm Oil Industry and Human Rights)

(13) Presentación de WALHI a investigadores del Institute for Ecosoc Rights, Palangkaraya, Central Kalimantan, Marzo de 2013

(14) Dilema Kebijakan Yang Pro Rakyat, Kritis, Vol. XXIV, No.2, 2015

(15) http://www.mongabay.co.id/2015/10/06/berikut-korporasi-korporasi-di-balik-kebakaran-hutan-dan-lahan-itu/

(16) www.gresnews.com/berita/hukum/101960-tebang-pilih-hadapi-korporasi-pembakar-lahan/

(17) http://www.mongabay.co.id/2015/10/06/berikut-korporasi-korporasi-di-balik-kebakaran-hutan-dan-lahan-itu/

(18) https://www.wri.org/sites/default/files/pdf/indoforest_chap4_id.pdf

(19) https://www.academia.edu/21086380/Kebakaran_Hutan_Dan_Lahan_Sebuah_Tinjauan_Analisis_Kelembagaan

(20) https://nasional.kompas.com/read/2016/08/30/18105451/perusahaan.pembakar.hutan.disebut.kerap.jadikan.masyarakat.sebagai.tameng

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