República Democrática del Congo: vendiendo la biodiversidad con asistencia del Banco Mundial.

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Hace algunos años el fotógrafo y activista por la protección de animales silvestres, Karl Ammann, presentó al Presidente del Banco Mundial Wolfensohn evidencia que vinculaba el madereo industrial con la comercialización de carne de animales silvestres en casi toda África Central.

Wolfesohn contestó que "la prevención del tipo de abusos que usted describe es una responsabilidad que corresponde claramente a la industria así como a las autoridades gubernamentales competentes".

En diciembre de 2002, Karl Ammann contestó con una carta abierta. En ella denunciaba que en la República Democrática del Congo (RDC) el Banco Mundial parece estar en la primera línea de asistencia con la propuesta de una fuerte reactivación del sector forestal.

Según Ammann, las proyecciones presentadas por un experto del Banco Mundial en un Ayuda Memoria "son espantosas, por decir lo mínimo, considerando que estamos hablando de la mitad restante de la cuenca del Congo que todavía no ha sido afectada por la explotación maderera industrial:

- La apertura, bajo la forma de nuevas concesiones de madereo, de 60 millones de hectáreas de bosques tropicales primarios.
- Una extracción /explotación proyectada de 6 a 10 millones de metros cúbicos, lo que en esencia duplicaría la producción de la región centroafricana.
- Un ingreso por "impuesto a las concesiones" estimado en 60 a 360 millones de dólares.
- Un volumen anual de producción de la industria de 1 a 2 mil millones de dólares, la mayor parte de los cuales permanecerá, por supuesto, como utilidades en algunas cuentas extraterritoriales.
- La creación de unos 60.000 empleos

¿Qué tan realistas son estas proyecciones a la luz de los resultados alcanzados (en parte bajo la supervisión del Banco Mundial) en cualquiera de los países vecinos? Los funcionarios del Banco están en mejores condiciones de responder a ésta y otras preguntas acerca de los costos y beneficios reales de la tala de bosques tropicales primarios. En base a las cifras que poseo, son sólo ilusiones. Pero ese tipo de ilusiones presentadas en forma oficial por expertos del Banco Mundial hacen de cualquier esfuerzo por la conservación (en especial la creación de nuevas áreas protegidas) una tarea mucho más difícil".

Ammann considera que "en cuanto a la tala sustentable de 60 millones de hectáreas de bosque tropical primario, que se habilitará en un período de 5 a 10 años, existen declaraciones de expertos del Banco Mundial que afirman: 'No vamos a tratar de definir el MSB (manejo sustentable de bosques), porque nadie puede ponerse de acuerdo sobre ello'. Probablemente esto es más cierto en África central que en ningún otro lugar. Tengo también copia de actas de reuniones en las que funcionarios del Banco Mundial declaran: 'En África central los gobiernos disfuncionales deben ser considerados como un hecho'".

La carta continúa diciendo que es muy probable que después de que se extraiga la mayor parte de la madera más valiosa, los 35 millones de personas que según las estimaciones dependen actualmente de esos bosques serán más pobres todavía. En la mayoría de las zonas no habrá más proteínas provenientes de la fauna, si se cumplen las proyecciones y propuestas actuales

El Ayuda Memoria del Sr. Debroux, el negociador y asesor jefe del Banco, de fecha marzo de 2002, deja en claro que el Banco ha estado activamente involucrado en la elaboración de las nuevas leyes sobre bosques que firmó el presidente Kabila en agosto de 2002.

Ammann señala que las palabras "fauna" o "vida animal" no aparecen ni una sola vez en el Ayuda Memoria, ni tampoco se hace referencia alguna al hecho de que la industria maderera debe aceptar la responsabilidad del manejo activo de la fauna dentro de sus concesiones. Por el contrario, el documento parece sugerir que esa responsabilidad será transferida a los departamentos gubernamentales pertinentes, con la idea de obtener ingresos por impuestos a la caza deportiva (para captura y exportación) y productos derivados como marfil, cuernos de rinoceronte, pieles, dientes, colas, cráneos, etc. "Un enfoque que no ha funcionado en ninguna otra parte", subraya Ammann.

Los autoridades, siguiendo el consejo del Banco Mundial, han decidido en forma consciente que la fauna del Congo podría ser un costo a pagar en el proceso de extraer los máximos ingresos posibles del sector de bosques, al menos en las áreas fuera de las zonas protegidas. Los sucesos posteriores muestran que ni los funcionarios locales ni los expertos del Banco Mundial tienen en cuenta el concepto básico de intentar conservar la biodiversidad.

"Estamos retrocediendo claramente, en un país donde había cierta esperanza de que fuera posible un nuevo enfoque sobre el madereo industrial", es la decepcionada conclusión de Karl Ammann.

Artículo basado en información obtenida de: "An Open Letter to the World Bank President" por Karl Ammann, correo electrónico: kamman@form-net.com ; distribuido por Jane Dewar, Gorilla Haven; enviado por Philip Owen, correo electrónico: owen@soft.co.za