Movimento Mundial pelas Florestas Tropicais

Bangladesh: la destrucción de los manglares por las granjas camaroneras genera inseguridad ambiental y alimentaria

La cría industrial de camarones ha sido una de las principales causas de la destrucción de los pantanos de mangles de Bangladesh – alrededor de un 45% – y ha provocado la pérdida de la diversidad biológica así como de los medios de vida de millones de personas que dependen del manglar.

En los años 90, el Banco Mundial promovió y financió la cría del camarón como parte del impulso a las políticas orientadas a la exportación. Un artículo de A. K. M. Enayet Kabir (1) analiza que “Con el propósito de ganar divisas, muchas personas ahora están asociadas a la cría del camarón, la cual desde los años 80 ha cubierto una vasta zona de los distritos costeros de Bangladesh.”

Y se pregunta: “¿Hemos evaluado hacia dónde van las valiosas divisas y quiénes son los beneficiarios? Las divisas generadas a expensas de la salud de la gente y de efectos adversos sobre nuestros Sunderbans no benefician al pueblo.”

En un país que tiene la tasa de desnutrición más alta de la región Asia-Pacífico, que afecta al 70-80% de los niños, y que registra un índice de mortalidad infantil muy alto, la pesca de subsistencia podría ser un recurso para paliar este problema. Sin embargo, el cultivo del camarón ha contaminado el ambiente dentro y en los alrededores de los Sunderbans, socavando la base misma de la cría del camarón al distorsionar el ciclo natural de los nutrientes.

La destrucción de los manglares también ha implicado la pérdida de protección contra los ciclones. Un estudio realizado por J. Martinez-Alier (2) comenta que “Es común en los hogares del Norte ver lo que pasa la televisión sobre las inundaciones y la pérdida de vidas en Bangladesh, pero en general no se las vincula con los manglares destruidos, las granjas camaroneras abandonadas y la débil defensa costera contra los ciclones. La deforestación ha dejado a esta zona muy vulnerable a la entrada del mar cuando azotan los ciclones. Por consiguiente, a la falta de seguridad alimentaria como consecuencia de que los manglares quedan cercados para producir productos de lujo para exportación, como los camarones, se agrega la inseguridad ambiental.”

Una investigación realizada por la Universidad de Delhi de la India y la Universidad de Duke de Estados Unidos estudió las muertes relacionadas con las tormentas del enorme ciclón que en 1999 borró pueblos enteros de la costa Este de la India. Dicho estudio (3) descubrió que las aldeas protegidas por los manglares sufrieron un número de muertes significativamente menor que las aldeas menos protegidas.

Los resultados de la investigación se hicieron públicos en abril de este año, justo un mes antes de que el ciclón Aila matara a unas 90 personas en los distritos del sudoeste de Bangladesh e inundara alrededor del 40 por ciento de las granjas camaroneras de la región de Khulna, el 26 de mayo. (4)

Trágicamente, se sustituyeron los manglares por la producción de camarones, en busca de un ingreso monetario, pero ahora la gente quedó en bancarrota y sin protección ni comida.

(1) “Ecological impact has to be assessed”, A. K. M Enayet Kabir, http://www.ecologyasia.com/news-archives/2002/may-02
/independent-bangladesh_280502.htm
(2) “The environmentalism of the poor”, J. Martinez-Alier, Reino Unido, http://www.wrm.org.uy/actors/WSSD/alier.pdf
(3) “Mangrove Forests Save Lives In Storms, Study Of 1999 Super Cyclone Finds”, ScienceDaily, 21 de abril de 2009, http://www.sciencedaily.com/releases
/2009/04/090414172924.htm
(4) “Blow to shrimp cultivation”, The New Nation, http://nation.ittefaq.com
/issues/2009/06/22/news0737.ht