Artículos del boletín

La nueva moda en la conservación de bosques son las Soluciones Basadas en la Naturaleza. Otra falsa solución que distrae de la imperiosa tarea de mantener el petróleo, el gas y el carbón bajo tierra.
Este boletín destaca las amenazas involucradas en la llamada “transición energética” y expone el sucio secreto de expansión exponencial de la minería en el Sur global como consecuencia de la demanda masiva de energía “verde”.
Un oxímoron describe “una frase o declaración que parece decir dos cosas opuestas”. El Banco Mundial tiene mucha experiencia con ellos.
La empresa australiana Base Resources fue autorizada a destruir el Bosque Mikea en tanto establezca un proyecto de compensación por pérdida de biodiversidad, lo que a su vez impone severas restricciones a las comunidades.
El crecimiento de la extracción de minerales y la producción minero-metalúrgica, junto con la consiguiente multiplicación de las represas de residuos, ha ocurrido en la misma proporción que los desbordes y roturas de represas de residuos en varios lugares.
El dinero que el Gobierno de la India recauda de compañías que destruyen los bosques - como las mineras - se está utilizando para hostigar, perseguir y desalojar a las comunidades de las llamadas Áreas Protegidas.
Gobiernos y empresas transnacionales, respaldados por instituciones financieras multilaterales junto con los gobiernos de las islas del Pacífico, compiten para repartirse el océano, justificando su explotación bajo la llamada Economía Azul sostenible y el Crecimiento Azul.
El petróleo explica los cambios climáticos, el intercambio desigual globalizado y los nuevos escenarios de colonización, no obstante, las fronteras petroleras se multiplican y las economías siguen profundamente petrolizadas – incluso bajo su disfraz “verde”.
La Unión Europea persigue el crecimiento a cualquier. Las tecnologías “verdes” necesitan cada vez mayor cantidad y variedad de metales y minerales. Millones en fondos públicos fluyen a través del Banco Europeo de Inversiones a proyectos mineros bajo el velo del “desarrollo”.
La "conmoción" es una reacción común cuando surge una crisis ... o cuando esta sale a la luz. Pero también es una conveniente cortina de humo para los gobiernos, las instituciones financieras y las empresas, detrás de la cual han podido ocultar su responsabilidad en la actual crisis de los bosques.
La compañía OLAM se ha asegurado el acceso a 500.000 hectáreas de tierra en Gabón, un país con 85% de cobertura forestal, para el establecimiento de plantaciones de palma aceitera a gran escala. ¿Cómo puede entonces OLAM afirmar que sigue un compromiso de “cero deforestación”?
El gobierno afirma que la agricultura a pequeña escala es la responsable de la deforestación. Pero esta afirmación ignora las políticas del gobierno en conducir cambios en el uso de la tierra y mercados destructivos así como la exclusión de los pueblos indígenas con la creación de reservas.