Cuando los conquistadores europeos llegaron a América hicieron una clara distinción entre los blancos, los negros y los indígenas. Mientras que los primeros fueron considerados seres humanos, los esclavos africanos fueron declarados animales. Si bien los indígenas fueron declarados humanos, fueron considerados como niños cuyas vidas debían ser gobernadas por los adultos, vale decir por aquellos de descendencia europea.
Artículos del boletín
Desde 1998 ONGs ambientalistas y sociales bolivianas e internacionales, así como representantes del sector académico, se han venido oponiendo al proyecto de construcción del gasoducto San Miguel-Cuiabá por parte de Enron-Shell. El mismo atravesará los territorios de Bolivia y Brasil, provocando un impacto ambiental negativo sobre el bosque tropical seco de Chiquitano en Bolivia. El mismo es el último remanente significativo en el mundo de bosque tropical seco primario.
Los bosques de Colombia están sufriendo un severo proceso de destrucción. La guerra civil que está devastando el país puede ser considerada una de las principales causas de ese fenómeno. Debido al prevaleciente estado de violencia en Colombia, comunidades rurales enteras se han visto obligadas a dejar sus hogares y tierras. Además de sus efectos desde el punto de vista social y cultural, los desplazamientos forzosos también generan condiciones para ulteriores impactos negativos sobre los bosques.
El pueblo indígena Pemón se opone al proyecto de construcción de un tendido de alto voltaje de 470 millas de largo a través del Parque Nacional Conaima en la región de la Gran Sabana, al sudeste de Venezuela. A comienzos de octubre llevaron a cabo una acción directa que consistió en derribar una torre eléctrica y en bloquear una carretera clave para la conexión de ese país con el Brasil.
Un nutrido grupo de ONGs australianas están haciendo circular a nivel mundial una carta cuyo texto en castellano es el siguiente:
"Los abajo firmantes, representantes de ONGs conservacionistas australianas, nos dirigimos a Uds. para hacerles conocer nuestra oposición al enfoque adoptado por el Ministro Federal de Bosques y Conservación -Sr. Wilson Tuckey- con vistas a la regulación de los sistemas independientes de certificación de bosques a nivel internacional.
Durante el "Mercado Mundial del Camarón 1999" que tuvo lugar recientemente en Madrid, miembros de Greenpeace-España y de varias ONGs latinoamericanas expresaron su protesta contra la expansión de esta depredadora actividad desplegando tres pancartas en las que se leía: "No a las granjas camaroneras - Paren la industria del camarón", "Industria camaronera - Destrucción de los manglares", "Encuentro de la industria camaronera - Muerte de los manglares". "La mitad del área de los manglares ya ha desaparecido.
Recientemente la ONG holandesa BothENDS ha publicado "Forests for the Future: Local Strategies for Forest Protection, Economic Welfare and Social Justice" (Bosques del Futuro: estrategias locales para la protección de los bosques, el bienestar económico y la justicia social) editado por Paul Wolvekamp, Ann Danaiya Usher, Vijay Paranjpye y Madhu Ramnath.
En octubre pasado Ricardo Carrere visitó los estados de Espírito Santo y Bahía, invitado por CIMI (Conselho Indigenista Missionario). Durante su viaje participó en un seminario que tuvo lugar en Vitoria acerca de los impactos de las plantaciones de eucalipto y el FSC. Luego asistió a un encuentro en Monte Pascoal con los líderes del pueblo indígena Pataxó (ver artículo en este número), a quienes ofreció el apoyo incondicional del WRM en su lucha.
Todo el mundo está de acuerdo en que la humanidad se ve hoy en día enfrentada a varias amenazas, entre ellas el efecto invernadero. También existe acuerdo respecto de las principales causas que lo provocan, vale decir, el uso de combustibles fósiles y la deforestación. Los acuerdos internacionales adoptados para enfrentar estas dos causas han sido hasta ahora por lo menos inadecuados. El consumo de combustibles fósiles sigue creciendo al tiempo que la tasa de deforestación no ha disminuido.
Han pasado cuatro años desde el juicio que condenó a muerte a Ken Saro Wiwa junto a otros ocho activjÿtas por los derechos humanos a manos de la dictadura militar nigeriana el 10 de noviembre de 1995. El episodio generó la condena y la indignación a nivel mundial. Sin embargo -y a pesar de los cambios a nivel político acaecidos en ese país- la destrucción del ambiente y las violaciones a los derechos humanos asociados a la prospección y extracción de petróleo en la región del Delta del Niger continúan.
La industria turística ha hecho y sigue haciendo mucho más por el Manejo Ambiental Responsable que la industria "forestal". Tal vez por una sola razón: aquella está basada en la biodiversidad.
Los árboles exóticos destruyen la vegetación nativa que reemplazan. Una vez que la base de la cadena alimenticia ha desaparecido, la fauna y flora locales no pueden adaptarse a vivir en medio de una plantación. Cuando se calcula el beneficio económico de la plantación de árboles, ¿se tiene en cuenta el costo ocasionado por la destrucción del entorno natural?
Los 33,5 millones de hectáreas de selva de Tanzania están cada vez más amenazados, mayormente debido al madereo ilegal, que está destruyendo alrededor de 500.000 hectáreas de bosques primario al año.