Las mujeres constituyen más de la mitad de la mano de obra de las plantaciones malayas (aproximadamente 30.000 operarias). Históricamente han sido contratadas como trabajadoras temporarias para realizar las tareas menos calificadas y peor remuneradas.
Artículos del boletín
En noviembre de 2001, un tribunal beliceño falló a favor de la construcción de una represa hidroeléctrica en el tramo superior del río Macal por parte de la empresa Belize Electricity Limited (BEL), de propiedad mayoritaria de Fortis, Inc. de St. John's, Newfoundland, Canadá (ver Boletines del WRM N° 44 y 54). El gobierno beliceño ha privatizado su industria de electricidad, conservando apenas una participación minoritaria de BEL. Fortis Inc.
El municipio de Chichicastenango se encuentra en el departamento de Quiché, uno de los más poblados del país y que posee mayor número de idiomas mayas como el Uspanteco, Ixil, Sacapulteco, Quekchí y Quiché. Para llegar a este municipio se tiene que conducir por una carretera que atraviesa altas pendientes, con curvas cerradas y profundas barrancas, algunas de éstas cubiertas aún por bosques mixtos, compuestos principalmente de pinos y encinos. La ubicación de este municipio es en el altiplano occidental del país, por lo que su clima es templado y frío.
La ingeniería genética avanza a toda carrera en su afán de suministrar árboles genéticamente diseñados para las plantaciones comerciales, incorporando características como la resistencia a los herbicidas, producción de insecticidas, crecimiento rápido y bajo contenido de lignina en los árboles para adaptarlos a los requerimientos del comercio.
El plan forestal promovido por el Gobierno --basado en la plantación de grandes monocultivos forestales de eucaliptos y pinos-- prometía grandes beneficios para el país. Entre ellos, la generación de empleo. No sólo no cumplió con este objetivo, sino que además se ha constatado que el escaso empleo generado es mayormente temporario y con condiciones laborales que en general dejan mucho que desear. Los hechos ocurridos a principios de este mes, son una clara muestra de lo que hace mucho tiempo organizaciones ambientalistas vienen denunciando.
Las cifras oficiales de la Autoridad Forestal de Papúa Nueva Guinea (PNG) muestran que entre 1993 y 2001 el país exportó un total de 20 millones de metros cúbicos de troncos. Si esos troncos se colocaran uno junto a otro alcanzarían una extensión de más de 1.000 kilómetros. Si se colocaran a lo largo su longitud superaría los 7.000 kilómetros.
En el boletín del WRM del mes pasado citábamos la carta abierta que el activista Karl Ammann dirigiera al Presidente del Banco Mundial Sr. Wolfensohn (erróneamente atribuida a Jane Dewar). En esa carta Ammann denuncia que la ayuda del Banco Mundial a la reactivación masiva del sector forestal significaría nuevas concesiones madereras en bosques tropicales primarios con el consiguiente impacto negativo para el ambiente y las personas (el artículo corregido está disponible en http://www.wrm.org.uy/boletin/67/Africa.html#Congo).
La planeada represa Nam Theun 2 (NT2) en la meseta de Nakai en la región central de la República Democrática Popular de Laos, tendría 48 m de altura y 320 m de largo, con una potencia de unos 1.000 megavatios. Se crearía un embalse de 450 km2 con un volumen de 3 mil millones de metros cúbicos. El agua del embalse circularía a través de túneles de 40 km de extensión hasta una central eléctrica ubicada en la base de la meseta de Nakai a orillas del río Xe Ban Fai.
En el correr de este año, el Directorio del Banco Asiático de Desarrollo (ADB por sus siglas en inglés) decidirá si financia un proyecto titulado "Plantación de árboles para mejorar la subsistencia" en Laos, que está siendo preparado por un consorcio de consultores. Sin embargo, los preparativos están llevándose a cabo sin el aporte de una discusión pública y abierta. Según Akmal Siddiq, Economista Jefe de Proyectos del ADB, "Los borradores producidos hasta ahora no están listos para su distribución al público y van a estar disponibles solo luego de la aprobación del Directorio".
El año pasado asistí a una conferencia en Ciudad del Cabo sobre el tema que da título a este artículo, en la que el acento aparentemente estaba puesto en la participación del sector privado en la propiedad y gestión de plantaciones. Como indígena de un país con grandes áreas de plantaciones de monocultivos de especies exóticas, nunca había pensado demasiado sobre la propiedad de estas áreas. En mi país las plantaciones han sido históricamente de propiedad estatal, aunque últimamente se han vendido algunas.
Varios grupos de Papúa Nueva Guinea (PNG), del Pacífico, australianos e internacionales han hecho pública una carta abierta dirigida al Primer Ministro de Papúa Nueva Guinea Michael Somare, en la que expresan su "profunda preocupación y creciente frustración por la actual gestión de gobierno en el sector de los bosques de Papúa Nueva Guinea y su impacto debilitador sobre la economía y la seguridad de la nación", presentando pruebas que fundamentan su preocupación y exhortando al gobierno a que actúe.
A pesar de lo que el título pueda sugerir, este editorial no se centra en la guerra declarada por el gobierno de Estados Unidos contra el pueblo de Irak; se enfoca sobre la interminable guerra declarada por los intereses petroleros contra el planeta y sus pueblos.