Digna Ochoa, la abogada defensora de los recientemente liberados Rodolfo Montiel y Teodoro Cabrera (ver artículo en esta sección), defensora incansable de los derechos del campesinado, ha sido asesinada. De sus 37 años de edad, ya había pasado más de 10 defendiendo los derechos de las comunidades de un sistema injusto de privatización de los recursos forestales locales a favor de grandes empresas nacionales y extranjeras. Su asesinato es un símbolo, tanto de la dignidad del pueblo mexicano, como de la indignidad de quienes detentan el poder.
Artículos del boletín
Con gran placer recibimos la noticia el jueves 8 de noviembre que unas horas antes habían liberado finalmente a Rodolfo Montiel y Teodoro Cabrera, los campesinos ecologistas injustamente presos en Guerrero desde mayo de 1999. Es una muy buena noticia a pesar de que no se ha hecho justicia con ellos. El Presidente Fox no ha reconocido su inocencia, sino que, presionado por el reclamo unánime de la sociedad mexicana e internacional, los ha indultado por razones humanitarias.
En febrero del año pasado, "Río Foyel S.A.", empresa creada en marzo de 1999 y reciente propietaria de un predio de 7.800 hectáreas ubicado en la zona de El Foyel, en la sureña Provincia de Río Negro, presentó un proyecto que consistía en el desmonte de cuatro mil hectáreas de bosque nativo de ñire y su posterior reforestación con especies exóticas de pino oregón y radiata, y el manejo "sustentable" de más de 1.800 hectáreas de especies nativas (ver Boletín 38 del WRM, Setiembre de 2000).
Lo que sucedió recientemente en el estado brasileño de Espirito Santo constituye una gran motivación para la gente que lucha en todo el mundo para detener la expansión de las plantaciones de monocultivo de árboles. La noticia es que el parlamento estatal finalmente aprobó una ley (después de levantar el veto del Gobernador por 20 votos en 25) que prohíbe las plantaciones de eucalipto en el estado hasta que se efectúe un mapeo agroecológico que determinará donde se puede y donde no se puede plantar eucalipto.
Desde hace tiempo hemos venido abordando la problemática de las plantaciones de palma africana. Pero fue en nuestro boletín especial de junio de 2001 --dedicado enteramente al tema-- como en el libro "El Amargo Fruto de la Palma Aceitera: despojo y deforestación", donde incursionamos más específicamente en las derivaciones que este monocultivo a gran escala tiene en la situación de los trabajadores.
A lo largo y ancho del mundo las plantaciones forestales y la instalación de plantas de producción de celulosa son promovidas por los gobiernos utilizando entre sus argumentos que estas actividades son generadoras de empleo. Sin embargo, la realidad muestra la falsedad de ese argumento.
Camerún, con 475.000 kilómetros cuadrados de superficie y una población de 14,7 millones de habitantes, tiene la madera como segundo rubro de exportación, después del petróleo. Actualmente el país está fuertemente endeudado con acreedores bilaterales (Francia, Alemania y Austria, para comenzar), y también con el Banco Mundial y el FMI. Además, la corrupción a todos los niveles ha contribuido al deterioro de la economía del país.
Existen claramente dos agendas internacionales contradictorias, una positiva y otra negativa. La primera, oficializada en foros internacionales tales como la Cumbre de la Tierra de 1992 y sus convenciones y procesos relacionados, apunta al uso sustentable de los recursos para beneficio de la presente y futuras generaciones. Pero existe otra agenda internacional que apunta a aumentar la producción, el comercio y el consumo de todo tipo de productos, sin tener en cuenta su sustentabilidad, en beneficio de la empresa privada y los gobiernos.
Cada 7 de noviembre se celebra en Harinkhola el Día de Homenaje en memoria de Korunamoyee Sardar. Korunamoyee se convirtió en símbolo de la lucha por el derecho a la tierra y contra la producción industrial de camarón entre los pueblos sin tierra de Bangladesh. Pedí a algunas personas que me contaran que pasó ese día hace diez años.
Ubicada al este de Africa, Madagascar es la isla más grande del océano Indico y su fauna y flora son altamente endémicas. Los bosques de manglares cubren un área de 327.000 hectáreas, y están compuestos de siete especies de árboles acompañados por una fauna extremadamente diversa.
La zona nigeriana de marismas de manglares se extiende a través de los estados de la costa por 504.800 hectáreas en el delta del río Níger y 95.000 hectáreas en el estado de Cross River. Los bosques de manglares de Nigeria están clasificados como los más grandes de Africa y los terceros más grandes del mundo.
Los planes de construir las instalaciones de acuicultura de camarón más grandes del mundo en el delta del Rufiji en Tanzania se enfrentaron con la fuerte oposición de los pobladores locales (ver Boletín 40 del WRM).