Artículos del boletín

En política forestal nacional, el término bosques generalmente se refiere a tierra y árboles, que pueden incluir bosques primarios de árboles nativos, bosques de crecimiento secundario y plantaciones de árboles comerciales cultivados por compañías estatales o privadas. El término bosque también se puede referir a árboles plantados para reforestación o conservación del suelo, después de la tala de los bosques primarios o secundarios. Los bosques son considerados como contenedores de recursos físicos que constituyen productos para la venta.
El mono de nariz chata de Tonkin (Rhinopitecus avunculus) es endémico del norte de Vietnam y es una de las especies de mamíferos más amenazada del mundo. Antes de que en 1992 se detectara un grupo en el distrito de Na Hang, se consideraban extinguidos. Hoy se sabe que 260 miembros de esa especie viven en el norte de Vietnam. La mitad de la población vive en la Reserva Natural de Na Hang, creada en 1994 específicamente para proteger al mono de nariz chata.
Hace pocas semanas visitamos la costa atlántica de Costa Rica --desde Limón a Manzanillo-- y quedamos realmente impresionados. No nos estamos refiriendo a las bellezas escénicas de la zona ni a la amabilidad de los habitantes locales, que por supuesto supimos apreciar. Nos referimos a la amenaza de la apertura de esta bellísima zona a la explotación petrolera por parte de empresas norteamericanas, con el visto bueno del gobierno y de los organismos financieros multilaterales.
La comunidad de Champerico (ubicada en Retalhuleu, en la costa del Océano Pacífico de Guatemala) ha estado luchando en defensa de su sustento desde 1995, cuando la empresa camaronera Camarones S.A. (Camarsa) y su subsidiaria Pesca S.A. levantaron una cerca para evitar el ingreso a los humedales.
En diciembre del año 1999, se sancionó en Argentina la Ley Provincial N. 3.631, merced a la cual se creó el área Integral de Conservación y Desarrollo Sustentable, denominada "Corredor Verde de la Provincia de Misiones".
Desde 1999 el WRM ha venido informando profusamente (Boletines 20, 21, 24, 28 y 50 del WRM) sobre la situación de peligro que corre el último remanente significativo en el mundo de bosque tropical seco primario, el bosque Chiquitano, ubicado en el territorio de Bolivia. Este valioso ecosistema se veráalterado por el gasoducto que planean construir las empresas transnacionales Enron y Shell entre las ciudades de San Miguel y Cuiabá (Bolivia y Brasil, respectivamente) y que atravesará la región, con los consabidos impactos ambientales de este tipo de proyectos de "desarrollo".
Un estudio científico independiente realizado por un equipo de investigación de EE.UU. y científicos brasileños dirigido por William Laurance del Smithsonian Tropical Research Institute, ha proporcionado evidencia irrefutable de que la tasa de destrucción de bosques en la Amazonia brasileña se ha acelerado en forma aguda desde 1995, volviendo a ubicarse en los niveles catastróficos de las décadas de los 70 y 80.
El modelo forestal chileno, basado en la promoción de monocultivos forestales a gran escala de pinos y eucaliptos con destino a la exportación, ha sido implementado a expensas del ambiente y de las poblaciones locales. Pese a ello, tanto el Estado como las empresas forestales continúan escondiendo esa realidad e insisten en que están "plantando bosques" que contribuyen al desarrollo del país.
Los residentes del municipio de Waratah-Wynyard, una comunidad y medio ambiente de Tasmania devastados por las plantaciones de árboles, han presentado una declaración conjunta a las autoridades nacionales, los medios, y organismos y personas interesados el 13 de enero de 2002.
El noventa y siete por ciento del territorio de Papua Nueva Guinea (PNG) continúa siendo tierra tradicional de propiedad de los pueblos que la habitan, que voluntariamente entregan el 3% al gobierno para la construcción de escuelas y otros edificios públicos. Esta tierra exuberante, donde viven más de 700 pueblos cultural y físicamente diferentes, cada uno con su propio idioma y cultura tradicional, solía tener propietarios de tierras tradicionales que efectuaban un manejo sustentable del bosque con poca interferencia externa.
Durante años los activistas de los bosques han centrado su atención (y con razón) en el papel que juega el Banco Mundial en la destrucción de los bosques. Esos esfuerzos han servido en cierta medida para que se introdujeran una serie de cambios positivos en las políticas del Banco, que al menos han significado una mejora en su préstamos.
Los bosques densos y húmedos de la República Centroafricana cubren aproximadamente cuatro millones de hectáreas. Si bien el país ha mantenido acuerdos de préstamo con el FMI que se remontan a la década de los 80, la presión aumentó cuando la República Centroafricana firmó un préstamo a tres años por US$ 66 millones con el FMI en 1998. El FMI ha promovido que el país aumente la explotación de sus recursos forestales y minerales.