Los integrantes de Project Underground, nos sentimos profundamente afectados y entristecidos por los violentos ataques a la vida humana y a las posibilidades humanas en Nueva York, Virginia y Pennsylvania. Nuestra organización condena y deplora la transformación de decenas de seres humanos en armas para matar miles de personas y aterrorizar a millones.
Artículos del boletín
La construcción del gasoducto Bolivia – Brasil, que realizaron las petroleras Shell y Enron, ha afectado un área de 6 millones de hectáreas de bosque Chiquitano, en el cual habitan 178 comunidades indígenas y campesinas, que por cientos de años han estado en manos de los indígenas chiquitanos y ayoreos.
La creciente concentración de tierras por parte de Aracruz Celulose en Espirito Santo y extremo sur de Bahia y su posterior plantación con monocultivos de eucaliptos está generando una creciente oposición. Una muestra de esto fue el Seminario Internacional organizado en el mes de agosto por la Asamblea Legislativa del Estado de Espirito Santo, sobre el eucalipto y sus impactos (ver boletín 49 del WRM). Sin embargo, los organismos responsables del estado no parecen estar aun dispuestos a encarar los estudios necesarios para reglamentar esta actividad.
El modelo forestal chileno es conocido en Latinoamérica por el uso de alta tecnología en el cultivo del pino y el eucalipto a gran escala, el rápido crecimiento de las exportaciones y los subsidios estatales a las plantaciones. Poco se dice de los impactos sociales y ambientales de estas plantaciones de rápido crecimiento.
Una segunda carta conjunta de organizaciones ambientalistas y de derechos humanos internacionales está circulando, instando al presidente del banco de financiamiento alemán, el Westdeutsche Landesbank (WestLB), al Primer Ministro del Gobierno Federal del Estado de Nordrhein Westfalen, NRW (principal accionista del WestLB), y a los dos ministros responsables por las finanzas y la economía en NRW, a detener el apoyo financiero al Oleoducto de Crudos Pesados (OCP), el megaproyecto petrolero ecuatoriano.
El acuerdo de compromiso alcanzado el pasado mes de julio en Bonn sobre las emisiones de gases de efecto invernadero incluye una definición renegociada y ampliada de sumideros, que permite incluir a las plantaciones de árboles dentro de los sumideros de carbono. Esto ciertamente es una buena noticia para los comerciantes en emisiones de carbono. No así para el clima del planeta Tierra.
Un nuevo informe sobre los impactos sociales del desarrollo sobre las comunidades de las Islas Salomón ha puesto en evidencia que las empresas con base en las aldeas fortalecen la vida familiar y del poblado. El informe "Caught Between Two Worlds" (Atrapados entre dos mundos), concluyó que por el contrario, las empresas a gran escala como las madereras y plantadoras a menudo generan tensiones, más trabajo para las mujeres, y perjuicios para la forma de vida de las aldeas.
Las empresas transnacionales dominan cada vez más todos los sectores económicos en los que es posible obtener ganancias. La mayoría de ellas han incorporado consideraciones sociales y ambientales a su discurso, si bien son pocas las que realmente ponen en práctica sus propias declaraciones al respecto.
Camerún, con una población de unos 15 millones de habitantes y un territorio de 475,440 km2, tiene alrededor de 22 millones de hectáreas de bosques, 64% de las cuales son bosques tropicales ubicados en el sur del país, en tanto que el 36% restante se encuentra en zonas de sabanas en el centro y norte del país. Los bosques de la costa atlántica crecen en áreas con suelos relativamente fértiles y están entre los de mayor biodiversidad de todo el territorio africano.
La República del Congo, a menudo conocida como Congo-Brazzaville, tiene una superficie total de 342.000 km2, 60% de los cuales está cubierto por bosques tropicales (21,5 millones de hectáreas), ubicados principalmente en la escasamente poblada zona norte del país. El bosque y sus recursos son la principal fuente de sustento de la mayoría de la población rural que habita esa zona.
Guinea Ecuatorial es un país rico en bosques, y sus valiosas especies (Okoumé, Ilomba, Andouk) han atraído a la industria maderera, en especial desde comienzos de los años 90. La mayor parte del país, aproximadamente 2,2 millones de hectáreas, está cubierta por bosques, que proporcionan sustento a entre 80 y 90% de la población, que obtiene en ellos leña, alimentos, medicinas, materiales de construcción y otros productos.
Los esfuerzos por conservar a algunas especies o hábitats en riesgo en muchos casos se llevan a cabo a expensas de los pueblos locales en todo el mundo. Aunque el pensamiento conservacionista moderno ha abandonado su sesgo original contrario a los pueblos, todavía debe corregir muchos de sus abusos del pasado y aceptar que la gente forma parte del medio ambiente. Las siguientes citas de las conclusiones de un estudio sobre Tanzania realizado por Neumann (ver detalles al final) pueden resultar útiles en ese debate.