Se acerca el Día Internacional de la Mujer y, como forma de rendir homenaje a las incontables mujeres que luchan por sus derechos, quisiéramos compartir partes de una investigación llevada recientemente a cabo por dos mujeres en Brasil, que por un lado aporta una visión de conjunto de la lucha de las mujeres contra las plantaciones en ese país y por el otro provee testimonios de mujeres locales sobre como esas plantaciones han impactado sobre sus vidas y medios de subsistencia.
Artículos del boletín
En el artículo “PUEBLOS OCULTOS EN LA SELVA ¿Derecho a vivir la propia Amazonía?” (*) la escritora argentina Elina Malamud incursiona con gran sensibilidad en las condiciones que han llevado a numerosos pueblos de la selva a un aislamiento escogido voluntariamente. La autora recoge palabras del brasileño Sydney Possuelo, adalid de la lucha por la defensa de los derechos de los grupos indígenas a continuar su estilo de vida: “Si fuéramos más decentes, no habría pueblos aislados pero nuestra conducta los ha llevado a buscar protegerse de nosotros.
A fines del año pasado, el Instituto Flamenco de Biotecnología (VIB), un instituto de investigación en ciencias biológicas, solicitó autorización para establecer en Bélgica un ensayo de campo de álamos genéticamente modificados (GM). Los árboles GM tendrían su contenido de lignina modificado con el fin de facilitar la producción de etanol.
De la Amazonia a Finlandia, Nueva Zelanda y Chile, de Pueblos Indígenas a ONG europeas, de grupos de mujeres a grupos de jóvenes, en apenas una semana casi 140 personas entraron en contacto y participaron de la recolección de firmas para una Carta Abierta que exige la prohibición de la liberación de los árboles modificados genéticamente, o transgénicos.
El 28 de marzo de 2006, en medio de una fuerte presión del gobierno y de la industria maderera, se aprobó en Colombia la ley 1021, conocida como “Ley Forestal” (ver boletín Nº 105 del WRM), que permitía que los grandes inversionistas madereros accedieran fácilmente y con privilegios a los bosques del país, comprometiendo así el futuro de los bosques tanto públicos como de propiedad de las comunidades indígenas y afrocolombianas.
Nacida a la independencia en 1960, la República Democrática del Congo ha vivido desde entonces en medio de contiendas.
En México, la lucha por la defensa de los bosques sigue en marcha. Activistas que buscan proteger sus ecosistemas siguen siendo víctimas de amenazas por taladores ilegales, a menudo protegidos por las propias autoridades.
El Órgano Subsidiario de Asesoramiento Científico, Técnico y Tecnológico (SBSSTA) de la Convención sobre Diversidad Biológica (CDB) celebrará su decimotercera reunión entre el 18 y el 22 de febrero de 2008 en Roma.
En la agenda de la reunión hay dos asuntos de extremada importancia para las inquietudes del WRM: la diversidad biológica forestal y las especies exóticas invasoras. Aunque se tratarán por separado (en la reunión plenaria y en un grupo de trabajo respectivamente), creemos que ambos temas están inextrincablemente relacionados.
En agosto de 2006 la ciudad de Phulbari, situada en el distrito de Dinajpur, fue testigo del asesinato de cinco personas a manos de los Rifles de Bangladesh (BDR) durante una manifestación masiva contra el controvertido proyecto de mina abierta de carbón supervisado por la empresa británica Asia Energy.
Desde el año 2003 la neozelandesa Scion lleva a cabo un ensayo a campo de pinos Radiata y piceas de Noruega y genéticamente modificados (GM) en su centro de investigación de Rotorua. Los árboles de ingeniería genética contienen genes indicadores, genes de resistencia a herbicidas y genes que según Scion “fueron pensados para afectar el desarrollo floral”. De acuerdo con los planes el ensayo debe durar 22 años, aunque ningún árbol será dejado en pie más de diez años.
La principal amenaza para los bosques del mundo no es el hecho de que todos ellos vayan a ser cortados en las próximas décadas. Hay una amenaza aun mayor, que es la sustitución de los últimos trechos de bosques primarios de gran riqueza y hermosura, vibrantes de diversidad biológica, por las filas vacías, feas y pobres en biodiversidad de las plantaciones de árboles de una única especie.
La biotecnología aplicada a la investigación de variedades de árboles transgénicos para darles ciertas características que faciliten su plantación en carácter de monocultivo a gran escala es liderada en América Latina por dos países: Brasil y Chile.
En Brasil, la Comisión Técnica Nacional de Bioseguridad (CTNBio), el órgano responsable por el control de la tecnología del ADN recombinante --que implica la manipulación de genes--, aprobó en junio de 2007 las normas para la liberación planeada en el medio ambiente de experimentos con eucalipto transgénico en el país.