Las 85.000 hectáreas del territorio de la isla Woodlark, en la provincia de Milne Bay en Papúa Nueva Guinea, están casi completamente cubiertas por un denso bosque de tierras bajas --bosque seco en la parte oriental y selva tropical densa en la parte occidental-- que es hogar de varias especies endémicas. En la isla Woodlark hay especies únicas de ébano, entre ellas las variedades de ébano negro azabache, gris y pardo; este tipo de bosque es único en el mundo.
Artículos del boletín
Peter George es agricultor. O, para ser más precisos, era agricultor. A mediados de la década de 1970 compró el establecimiento Elangeni Farm en los frescos campos altos (“alto veld”) de Swazilandia. Cultivó verduras y algunos árboles: eucaliptos y acacias. Iba al mercado local dos veces por día para vender sus coles. Tenía unas cuantas ovejas, pollos, dos vacas y un perro pastor medio ciego. Después de unos años empezó con un pequeño criadero de peces que abastecía a restaurantes y hoteles locales. Se construyó su propia casa, se casó y formó una familia.
Los políticos europeos junto a otras instancias quieren justificar la acelerada introducción de los agrocombustibles en los países de la Unión Europea estableciendo criterios de supuesta sostenibilidad. Sin embargo, antes de realizar evaluaciones completas, de consultar a las poblaciones afectadas y de establecer estos criterios, los objetivos o porcentajes obligatorios de agrocombustibles con los que deben ser mezclados los combustibles fósiles ya están fijados de antemano.
Por primera vez en la historia de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, una coalición mundial de mujeres redactó documentos de posición con la perspectiva de género y de las mujeres sobre los asuntos más acuciantes negociados en la conferencia celebrada en Bali, Indonesia, entre el 3 y el 14 de diciembre.
Durante muchos años la industria de la pulpa y el papel ha intentado pintarse de verde. Ningún desafío es demasiado grande, parece, para una de las industrias más contaminantes del planeta. Aunque la producción de papel es una importante consumidora de energía y una de las causas principales de las emisiones de gases de efecto invernadero, el último reto para esta industria es volverse “carbono-neutra”.
En la percepción pública general los árboles se asocian automáticamente a beneficios ambientales y existe una demanda de consumo de proyectos “simpáticos” de compensación relacionados con los árboles en oposición al tipo de reducciones de emisiones industriales que han dominado el mercado del Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL). Se calcula que cerca del 40% de los créditos de carbono generados en el mercado voluntario viene de proyectos relacionados con árboles.
En 1992 los gobiernos reconocieron que el cambio climático era una realidad y que había que hacer algo si se quería evitar una gran catástrofe. Como resultado, firmaron y ratificaron la Convención Marco de la ONU sobre el Cambio Climático. Han pasado quince años y la Conferencia de las Partes de la Convención se reunirá por 13ª vez en Bali, Indonesia, entre el 3 y el 14 de diciembre de 2007.
La actual expansión de monocultivos de árboles no es algo que haya ocurrido casualmente, porque se le ocurrió a algunos gobiernos. Por el contrario, es el resultado del accionar de un conjunto de actores que se plantearon promover tales plantaciones.
Si se analiza la evolución de la legislación sobre plantaciones de Indonesia es posible identificar cinco fases en las políticas gubernamentales para el desarrollo de la palma aceitera en ese país. Las llamaremos fase PIR-Trans (hasta octubre de 1993), fase de desregulación (1993-1996), fase de privatización (1996-1998), fase de cooperativas (1998-2002) y la actual fase de descentralización (2002-2006).
En los últimos dos años Laos ha experimentado un aumento drástico de la inversión extranjera directa en plantaciones forestales comerciales. El Comité de Planificación e Inversión de Laos informa que en 2005 se aprobaron 21 proyectos por un valor de 17,3 millones de dólares, que en 2006 se elevaron a 39 proyectos aprobados por un valor de 458,5 millones de dólares, y a febrero de 2007 ya se habían aprobado 9 proyectos y había 16 pendientes, por un valor total de 342 millones de dólares.
Una de las principales características de las políticas económicas de Camerún a partir de su independencia ha sido la promoción institucional de las grandes plantaciones industriales. Entre 1971 y 1981 el Estado les adjudicó no menos del 60% de los fondos públicos reservados para el desarrollo agrícola. La característica más importante de estas plantaciones en gran escala era y sigue siendo que están dominadas por apenas unas pocas firmas agroindustriales muy protegidas, oligopólicas y dependientes de tecnologías que exigen grandes inversiones de capital.
Que la selva desaparezca, pareciera ser la premisa promulgada en los diferentes instrumentos de política creados en Colombia para el sector forestal. No obstante, la mayoría de ellos plantean eufemísticamente objetivos de conservación y protección.