El 2 de mayo, unos 200 pueblos indígenas, comunidades ribereñas y pescadores se reunieron en un momento histórico de unidad y lucha por la Amazonía y sus habitantes, en el sitio de construcción Pimental de la represa de Belo Monte, y aún siguen ocupando la zona. Exigen que el Gobierno Federal de Brasil defina claramente la reglamentación referente a la consulta previa e informada de los pueblos indígenas, y suspenda todos los estudios y actividades referentes a la construcción de represas sobre los ríos de la región donde habitan.
Artículos del boletín
Los Huaorani, el último grupo conocido de pueblos indígenas que viven en aislamiento voluntario en Ecuador, en la región amazónica conocida como el Parque Nacional y Reserva de Biosfera Yasuní, están en peligro debido a la invasión de proyectos petroleros, colonos y madereros ilegales.
Entre los brutales ataques que ha recibido la lucha contra la adquisición forzada de tierras para una planta siderúrgica de POSCO en Odisha, India, el caso de represión más reciente fue el arresto ilegal del líder del PPSS (POSCO Pratirodh Samgram Samiti), Abhay Sahoo, en el aeropuerto de Bhubaneshwar, efectuado por la policía de Odisha el 11 de mayo.
Las comunidades y organizaciones miembro de Redmanglar Internacional expresan su solidaridad con las y los habitantes de la comunidad de Cumbe, Ceará, al mismo tiempo que expresan su total rechazo a las acciones de criminalización que vive la comunidad por los intereses particulares del empresario Rubens Gomes dos Santos, quien ha tratado por todos los medios de reactivar de manera ilegal una finca camaronera abandonada.
En Estados Unidos, el Departamento de Agricultura (USDA), que supervisa la aprobación y la comercialización de los organismos genéticamente modificados, o transgénicos, en el país, acaba de iniciar un proceso de legalización del primer árbol forestal transgénico, un eucalipto híbrido que tolera las heladas. Sin embargo, esto no sólo tendrá impacto en los bosques y comunidades de EE.UU. sino del mundo entero.
Para diversos pueblos indígenas, la palabra se considera sagrada, algo que debe usarse con cuidado. Pero en el mundo digitalizado, acelerado y globalizado, la palabra tiene poco de sagrado; se usa cualquier tipo de palabra, generalmente sin que se perciba el significado de lo que se pronunció o digitó. Quizás, en muchas ocasiones sin querer, terminamos por reforzar ideas y valores implicados en las palabras que usamos.
Según varios diccionarios, por acaparamiento se entiende la acumulación de un bien en mayor cantidad de lo necesario para cubrir las necesidades ordinarias, en perjuicio de los demás y con ánimo lucrativo o por el afán de poseer.
Uganda, como cualquier otro país africano, está en plena campaña de promoción de las plantaciones, con el pretexto de crear ingresos y otros beneficios para los ugandeses, pero destruyendo numerosos recursos naturales como bosques, humedales y laderas de montañas. En los últimos diez años, miles de hectáreas de bosque fueron destruidas y reemplazadas por monocultivos.
La red indígena ALDAW (Ancestral Land/Domain Watch) de Filipinas está sumamente preocupada por los descubrimientos de un estudio que realizó recientemente en Palawan Sur. La investigación muestra que el desarrollo de la palma aceitera está empobreciendo a las comunidades indígenas locales y destruyendo un medio ambiente biológicamente diverso. El estudio de caso de ALDAW,“The Palawan Oil Palm Geotagged Report 2013.
El FSC
La certificación de plantaciones industriales de árboles por parte del Consejo de Manejo Forestal (FSC por su sigla en inglés) ha sido un instrumento de legitimación del modelo de monocultivos en gran escala. Su programa de acreditación, que cuenta con el reconocimiento internacional, asegura a los consumidores que las empresas que cuentan con su sello hacen “un manejo forestal socialmente beneficioso, ambientalmente apropiado y económicamente viable”.
Si bien se suele asociar el acaparamiento a la apropiación de tierras para realizar grandes plantaciones industriales de productos de exportación, o para proyectos de conservación tipo REDD, los Ogoni del Delta del Níger lo han sufrido en forma diferente, con la desaparición de sus territorios, tierras tradicionales, manglares fértiles y sistemas fluviales debido a las actividades de las compañías petroleras que asolan la región desde hace décadas.
Grupos e individuos del estado de Acre y de otros estados de Brasil enviaron este mes una carta-denuncia abierta al gobernador de California y también a un Grupo de Trabajo sobre REDD+ de California. La carta cuestiona la legitimidad de una consulta que se hizo a través de tres talleres en California y otra realizada por internet, en inglés, sobre la forma y las condiciones en que deberían incluirse los créditos REDD+ - principalmente de Acre - en el mercado de carbono que se está creando en California.