Mucho se habla de las crisis del planeta: climática, energética, alimentaria, de pérdida de biodiversidad, financiera y más. Sin duda que se trata de situaciones dramáticas cuyas mayores repercusiones recaen sobre las espaldas de los sectores más vulnerables y desposeídos.
Artículos del boletín
¿Hasta dónde llegaría usted para proteger su bosque?
Los aldeanos de la comunidad de Pollo, en el departamento indonesio de Timor Central Sur, han dado un ejemplo extraordinario, sobreviviendo durante años a la indiferencia burocrática, soportando la violencia de matones y embarcándose en una odisea a través del archipiélago de su país, en busca de apoyo para la defensa de los árboles y tierras locales.
El interés por los recursos naturales, en especial, en la tierra, por parte de inversionistas extranjeros, viene registrando un considerable crecimiento en África y Mozambique no es ninguna excepción. La región norte de Mozambique es la zona en la que los proyectos de inversión extranjera ocupan más tierras en todo el país, mayormente para el monocultivo de eucalipto, pino, jatrofa y caña de azúcar.
A lo largo de la historia, las zonas rurales han sido ocupadas de dos formas diferentes en Brasil. Una de ellas es la forma empresarial, capitalista y colonialista, que no es una forma nueva, pero que ha adquirido un nuevo impulso y nuevos métodos recientemente. La otra forma de ocupación del espacio agrario, anterior al modelo de producción capitalista, ha sido la agricultura campesina, que se basa en el modo de vida de los pueblos originarios y las poblaciones tradicionales.
La lucha de las mujeres a lo largo y ancho del mundo es cotidiana. Sin embargo, el Día Internacional de la Mujer se constituyó, desde el siglo XX, como una instancia singular de esa lucha. Mujeres de todos los continentes, urbanas, campesinas, indígenas, negras, lesbianas, entre tantas otras, marcan esa fecha en las calles, erigiendo sus banderas, que son innumerables, contra las llamadas desigualdades de género, que tienen lugar en el ámbito local y global.
Campesinos y campesinas del Valle del Aguán, Honduras, sufren una violenta represión tras haber emprendido acciones organizadas para retomar sus tierras, que les habían sido entregadas como parte de una reforma agraria truncada, que data de inicios de la década del setenta.
El negocio se viste de verde
La humanidad transita viejos caminos con ropajes nuevos. El actual modelo civilizatorio, que se presenta como hegemónico pero en realidad corresponde a una minoría del planeta, lo está arrastrando hacia sus límites, enfrentándolo a múltiples crisis.
En el año en el que tendrá lugar la conferencia Rio+20 sobre medio ambiente (1), el WRM quiere brindar información sobre los temas que prometen ocupar un lugar privilegiado en la agenda de dicho evento mundial. Entre ellos están los servicios ambientales y los fenómenos relacionados, como el pago en servicios ambientales y su comercio.
El ‘servicio ambiental’, también conocido como ‘servicio ecosistémico’, incluye en su nombre el sustantivo ‘servicio’, un término bastante utilizado en la economía capitalista de mercado, en la que actúan empresas y profesionales que prestan los más variados servicios y cobran por ellos. Por lo tanto, el ‘servicio ambiental’ sugiere que tiene, por un lado, algo o alguien que lo presta o lo brinda y, por el otro, alguien que lo recibe y lo utiliza. Esta lógica parece aplicarse también al caso del ‘servicio ambiental’ y a su ‘comercio’.
Para comprender el surgimiento y la elaboración de la idea de los servicios ambientales es importante comentar, por lo menos, dos fuertes crisis de la década de 1970 que involucraron a los países industrializados del Norte, principalmente a EEUU y a Europa: una fue la crisis ambiental y la otra, una crisis en la economía capitalista.
¿Cómo establecer el precio de los servicios ambientales? ¿Cómo definir, por ejemplo, cuánto vale el ‘almacenamiento’ y la ‘producción’ del agua o el ‘trabajo’ de polinización realizada por insectos? Este ha sido un gran obstáculo para quienes han buscado promover los servicios ambientales y su comercio.
Dos iniciativas fueron muy importantes para que los defensores de los servicios ambientales pudieran encontrar formas para asignarles un precio (13):
Las empresas que promocionan las plantaciones de monocultivos de árboles para celulosa, carbón, madera y otros fines han buscado mostrar, en la ola de crecimiento del PSA, que sus plantaciones también prestan servicios ambientales.
Quien ande por un monocultivo de eucalipto se preguntará ¿cuál sería ese ‘servicio’ en un área con un único tipo de plantación, sin otras plantas, sin animales, y que es blanco de un manejo agrícola convencional con aplicación de agrotóxicos y fertilizantes químicos?