Artículos del boletín

Hasta 2011, 18 compañías poseían licencias en zonas de bosque por un total de 663.809 ha distribuidas en ocho Regencias de la provincia de Jambi, Sumatra, de las cuales casi el 50% está controlado por una sola gran corporación, PT. WiraKaryaSakti (PT. WKS), filial del Grupo Sinar Mas. La concesión de PT. WKS está repartida en cinco Regencias: Tebo, Batanghari, Muaro Jambi, TanjungJabung Barat y TanjungJabung Timur.
El pasado 21 de setiembre, y conmemorando el Día Internacional contra los Monocultivos de Árboles, las organizaciones ambientalistas portuguesas Liga para a Protecção da Natureza (Liga para la Protección de laNatureza) y Quercus lanzaron una petición contra la reciente propuesta de un nuevo régimen de arborizaciones y rearborizaciones, presentada por el gobierno.
Una vez más llegamos al mes de setiembre, durante el cual hacemos, desde hace varios años, un homenaje a las mujeres y a los hombres que luchan en todo el mundo y de diversas formas contra los monocultivos de árboles en defensa de sus territorios y sus bosques, para generar vida, en contraste con la voracidad de grandes empresas e inversionistas que buscan esas mismas tierras para generar lucros.
Escándalos en torno a alimentos para bebés en África, destrucción de bosques tropicales para fabricar golosinas: hay compañías como Nestlé que atraen el escándalo como la luz atrae las moscas.
Los problemas que derivan de los impactos ambientales y sociales causados por las plantaciones industriales de árboles para madera y celulosa han sido bien documentados durante los últimos 20 años.
Sappi Limited, productor sudafricano de celulosa y papel, planea construir una central a base de biomasa en Ngodwana Mill, Mpumalanga. Tendría una capacidad de producción de 50 megavatios, con lo cual alimentaría la red eléctrica pública. Esta inversión lleva el nombre engañoso de “Proyecto de energía eléctrica verde” (GEPP en inglés) pero, en realidad, la electricidad que producirá es tan verde como el interior de las calderas de Sappi.
Liberia, pequeño país del oeste de África con una población de unos 3,5 millones de personas, tiene una economía mayormente agraria y depende en gran medida de la tierra y sus recursos. La mayor parte de sus habitantes vive en zonas rurales y practica la agricultura de subsistencia así como el comercio de productos del bosque para generar ingresos. Los servicios de atención médica son mediocres y, en algunos lugares, inexistentes; la mayoría de los niños no tiene acceso al agua potable ni a una educación decente.
Debido al aumento de la demanda mundial de caucho natural de los últimos años, las plantaciones a gran escala de heveas se están expandiendo en Laos, causando conflictos con las comunidades locales en un país en el que, a principios de los años 1990, era algo aceptado por todos y reconocido por eruditos y estudiosos del tema que cerca del 80% de la población dependía directamente del bosque – y del río – para su bienestar físico, espiritual y cultural.
En Indonesia, las concesiones para plantaciones de árboles son un modelo de explotación forestal de grandes empresas. El Ministerio de Silvicultura ya ha otorgado más de 9 millones de hectáreas en forma de concesiones para plantaciones de árboles, si bien no todas se han realizado. Hasta 2011, menos de la mitad del área total autorizada para ese fin estaba manejada por las corporaciones autorizadas. De hecho, las concesiones han modificado las funciones naturales de la diversidad forestal y causado una serie de problemas en efecto dominó.
La superficie plantada con palma aceitera en Brasil siempre fue relativamente pequeña, en comparación con otros países productores en América Latina. Sin embargo, hay avisos de las trasnacionales brasileñas de mayor porte, como Vale y Petrobrás, que revelan una expansión acelerada en la región amazónica, principalmente en el estado de Pará, de esta plantación destinada a la producción de biodiesel.
En julio de este año se dieron a conocer los resultados de una investigación realizada a nivel comunal en 2010 por la Asociación de Ingenieros Forestales por el Bosque Nativo. El Monitoreo Forestal Independiente derivó en un informe de los impactos ambientales y sociales de las plantaciones forestales de la empresa Forestal Anchile Ltda. y denuncias respectivas ante la Corporación Nacional Forestal (CONAF) de Chile, dependiente del Ministerio de Agricultura.
La Quebrada de los Cuervos -ubicada en las serranías del departamento de Treinta y Tres- fue la primera zona en ingresar al Sistema Nacional de Áreas Protegidas en Uruguay (año 2008) por su riqueza paisajística, representatividad de ecosistemas autóctonos y diversidad de especies. Conformada por pastizales, bosque de quebrada, bosque de galería y arroyos, actúa como corredor biológico para distintas especies de flora y fauna.