Rodeadas por un desierto verde de 60.000 hectáreas de plantaciones de palma aceitera, se encuentran 150 hectáreas de tierras agrícolas y boscosas pertenecientes a la comunidad Apouh A Ngog en la primera región de Edéa en Camerún.
La comunidad Apouh A Ngong, es una de las tantas comunidades que están cercadas por las plantaciones y que desde hace años mantienen un conflicto abierto con Socapalm, filial local del grupo francés Bolloré (1).
Artículos del boletín
Como en años anteriores, este 21 de setiembre se conmemora en todo el mundo el Día Internacional contra los Monocultivos de Árboles. Destinado a fortalecer la lucha contra el avance de los “desiertos verdes” de árboles, la jornada apunta a denunciar los impactos de este modelo sobre las vidas de millones de personas afectadas por el mismo.
La historia de los últimos 500 años de este continente es una historia de saqueo de sus recursos y de explotación violenta de sus pueblos por parte de potencias extranjeras (en particular europeas) que se enriquecieron a costa del sufrimiento (y muerte) de millones de africanos y de la destrucción de sus recursos.
Los monocultivos avanzan en el sudeste asiático
La característica principal de los monocultivos es que no solamente desplazan las alternativas sino que las destruyen. No toleran otros sistemas ni son capaces de reproducirse a sí mismos de manera sustentable, escribía Vandana Shiva en su clásico ensayo de 1993 “Monocultivos de la mente”.
Los territorios de lo que hoy constituye América Latina suelen revestir dos características a los ojos de las grandes empresas y conglomerados comerciales: abarcan grandes superficies y son fuente de codiciadas mercancías: madera, palma aceitera, cultivos comerciales, carne, lana, materia prima para agrocombustibles, recursos genéticos, tierra, agua. Son un imán para el gran capital.
El 28 de julio, la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró “el derecho al agua potable y el saneamiento como un derecho humano esencial para el pleno disfrute de la vida y de todos los derechos humanos.” (1)
Esto resulta una sorpresa; no porque se haya adoptado la resolución sino porque significa que hasta ahora, ¡el acceso al agua potable NO había sido reconocido como uno de los derechos más básicos de cada ser humano!
El pasado mes de abril, la República Centroafricana ratificó el Convenio sobre Pueblos Indígenas y Tribales de la OIT (Convenio Nº 169), transformándose así en el primer país africano en hacerlo.
During the climate summit held in Copenhagen (COP 15) in December 2009, thousands of people from around the world gathered there to challenge the farcical political negotiations at the UNFCCC Bella Center. They demanded just solutions to the climate crises. They demanded climate justice.
The Danish government replied with a massive police repression followed by thousands of preventive arrests, month-long surveillance of telephone and raids of private homes and accommodations.
El pasado 3 de agosto el gobierno ecuatoriano y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) firmaron el Fideicomiso Yasuní ITT (por las siglas de los yacimientos de petróleo Ishipingo-Tambococha-Tiputini). La firma de este instrumento financiero constituye el primer paso concreto para ejecutar el proyecto lanzado hace 3 años y que plantea dejar bajo tierra, en el parque Yasuní - uno de los lugares de mayor diversidad biológica del mundo y hogar del pueblo indígena Waorani y de pueblos en aislamiento voluntario - 846 millones de barriles de petróleo.
The Korean company POSCO arrived to India for business and entered into a Memorandum of Understanding with the Government of Orissa on 22 June 2005. Its projects include a steel plant and a port as well as mining prospection in the Eastern State of Orissa (see WRM Bulletins Nº 147 and 155).
Con motivo del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, Survival International ha publicado un nuevo informe acerca del impacto devastador que el espectacular boom que vive la construcción de represas hidroeléctricas tiene sobre estos.
A través de casos reales de Asia, África y América, el informe de Survival, Presos del desarrollo, expone el costo oculto de obtener electricidad “verde” por medio de grandes represas hidroeléctricas.
La production d’huile de palme est séculaire au Bénin et elle s’est toujours faite surtout par des méthodes artisanales. Ce sont précisément les femmes qui fabriquent l’huile de palme pour la consommation locale. Or, au nom de la « modernisation de la production », le rôle des femmes se voit aujourd’hui menacé.