Desde hace mucho tiempo, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) actúa a favor de la industria forestal. Una de las estrategias de la FAO para apoyar la expansión de los monocultivos es fingir que las plantaciones industriales de árboles son bosques.
Artigos de boletim
Hasta el año pasado, el Consejo de Manejo Forestal (FSC) había certificado 8,6 millones de hectáreas de plantaciones industriales de árboles a pesar de la amplia evidencia respecto a la insustentabilidad social y ambiental de los monocultivos de árboles a gran escala.
El WRM acaba de producir cuatro nuevos documentos (solo en inglés) que intentan servir de herramientas para la acción.
El consumo mundial de papel se disparó en los últimos 50 años. Tan solo alrededor de un tercio de la producción de papel se utiliza para escribir e imprimir, en su gran mayoría para propaganda. Y casi la mitad del total del papel producido se utiliza para embalaje.
En su novela “El hombre invisible” el escritor H.G. Wells cuenta la historia de un científico que logra volverse invisible y de los problemas que ello le acarrea.
Vastas áreas de tierras donde predominan ecosistemas ricos y diversos están siendo reemplazadas por plantaciones de árboles a gran escala en el Sur. Estas plantaciones – ya sea de eucaliptos, pinos, caucho, palma aceitera u otros – están generando graves impactos sobre las comunidades locales, que ven cómo sus ecosistemas y sus medios de vida se destruyen para dar paso a plantaciones industriales de árboles.
La producción de palma aceitera está aumentando en Papúa Nueva Guinea, un país donde el 97% de la tierra es de propiedad comunal y donde la mayor parte de la población de 5 millones de personas aún vive en la zona rural y depende de la agricultura de subsistencia para su sustento. El aceite de palma producido es, en su mayoría, exportado a la Unión Europea, siendo el Reino Unido, los Países Bajos e Italia los principales mercados.
“No quiero dinero. Quiero recuperar mi tierra…si hoy me dieran un millón de nairas [la moneda local], de todas formas me quedaría sin nada, pero si tengo mi tierra siempre puedo cultivarla para cuidar a mi familia y posiblemente dejarla en herencia a mis hijos.” (Mujer de Iguoriakhi)
A construção de usinas hidrelétricas no Brasil é marcada pelo desrespeito ao meio ambiente e à sociedade, sobretudo o desrespeito às populações atingidas, que vêem seus modos de vida se alterar drasticamente e, em nome do “desenvolvimento da sociedade capitalista”, se anular. No nosso país já foram construídas mais de 2.000 barragens que expulsaram mais de 1 milhão de pessoas de suas terras.
Una de las consecuencias del cambio climático es el aumento y el agravamiento de fenómenos naturales como las sequías, las inundaciones y las tormentas. Para empeorar las cosas, las consecuencias del actual cambio climático provocado por el ser humano se vuelven aún más graves debido a una serie de actividades destructivas, entre las cuales hay dos en las que nos enfocaremos: la deforestación y el monocultivo de árboles.
El Chocó biogeográfico es una región neotropical (es decir, que incluye los mayores bosques tropicales) cuya alta pluviosidad, condición tropical y aislamiento han contribuido a que sea la más diversa del planeta. En Colombia abarca la Región Costa Pacífica y, entre otros, el departamento del Chocó, ubicado entre las Selvas del Darién y las cuencas de los ríos Atrato y San Juan.
La montaña Niyamgiri, en Orissa, un lugar de una belleza natural extraordinaria que se eleva hasta más de mil metros de altitud, cuenta con algunos de los bosques húmedos más densos y prístinos de la región, y es el origen del río Vamshadhara y de los principales afluentes del río Nagaveli. Es también el lugar más sagrado de los Dongria – literalmente “gente de la montaña” – un subgrupo cada vez menos numeroso de los pueblos Kondh que han habitado los bosques de la India oriental durante varios miles de años.