Artículos del boletín

En noviembre de 2005 cientos de quilombolas marcharon por las calles de São Mateus, en el norte del Estado de Espírito Santo, para protestar contra Aracruz Celulose, la mayor productora de pulpa de eucalipto blanqueada del mundo. Algunas de las pancartas decían "Aracruz Celulose: Estás en contra de la vida, devuélvenos nuestras tierras para producir alimentos", "Trabajadores mutilados por Aracruz Celulose exigen sus derechos", "Presidente Lula: ¡el futuro de los pueblos indígenas es más importante que exportar celulosa!".
Luego de que los tractores de la empresa forestal y celulósica Aracruz Celulose, con el respaldo de la Policía Federal, desalojaron violentamente las aldeas Tupinikim y Guaraní el pasado mes de enero (véase el boletín Nº 102 del WRM), las autoridades brasileñas recibieron cientos y cientos de mensajes de solidaridad con la lucha de los indígenas para recuperar sus tierras legítimas.
Integrante, junto con el Fondo Monetario Internacional, de la “familia” Bretton Woods, desde su creación en 1944 el Banco Mundial ha sido y continúa siendo un actor principal en la confección y aplicación de las políticas macroeconómicas de los países del Sur, financiando a empresas públicas y privadas en emprendimientos que califica de “desarrollo” (desde construcción de carreteras hasta instalación de fábricas de celulosa).
Hasta hace poco tiempo, los países nórdicos eran relativamente poco conocidos en el Sur. Finlandia, Noruega y Suecia eran a lo sumo conocidos por cuestiones positivas como su legislación social progresista, su solidaridad frente a las dictaduras del Sur, compositores como Sibelius, el Premio Nobel y aspectos más populares como famosos jugadores de tenis, corredores de autos, las olimpíadas de Helsinki o el mundial de fútbol en Suecia.
En los bosques del norte de la República del Congo, los Mbendjele son un pueblo escondido. Esta tribu pigmea ha coexistido con su medio ambiente por miles de años, viviendo enteramente de los recursos del bosque. Su impacto sobre el bosque es tan mínimo que en las imágenes satelitales es imposible detectar cualquier evidencia de las actividades de este pueblo cazador-recolector.
Tal vez ningún proyecto de ley en Colombia, sobre un asunto ambiental, ha logrado despertar tantas opiniones diversas y tal revuelo como lo fue la discusión en el Congreso Colombiano de La Ley General Forestal, que fue aprobada por esta institución en el mes de diciembre. Fue tal la fuerza de los argumentos y tal la respuesta del ambientalismo colombiano, del movimiento social e incluso de parte de los medios de comunicación, que por primera vez el presidente Álvaro Uribe Vélez devuelve una ley al Congreso de la República.
Durante los últimos dos años hice un descubrimiento desagradable. Como la mayoría de los ambientalistas, estuve tan ciego respecto a los problemas que afectan nuestra provisión de energía como mis oponentes respecto al cambio climático. Ahora entiendo que creí en la magia.
Durante las últimas dos décadas, Camerún ha vivido una importante reorganización de su sector forestal. Con el patrocinio del Banco Mundial, se implementó un proceso de reforma política del cual resultó la Ley Forestal de 1994 que modifica los impuestos y reglamentaciones forestales relacionados con el otorgamiento de concesiones, incluso la exigencia de planes de gestión y nuevas disposiciones sobre el manejo comunitario de bosques.
El gobierno de Ghana y Syno Hydro, una empresa constructora china, han firmado un memorándum de entendimiento y un contrato de 500 millones de dólares para llevar a cabo la construcción de la represa de Bui. Dos millones de dólares están destinados a la evaluación del impacto ambiental (EIA), el cual deberá preparar el terreno para el despegue del proyecto que ha estado en estudio por décadas.
En noviembre de 2005, el International Labor Rights Fund (ILRF), amparado en la ley de reclamaciones denominada Alien Tort Claims Act, presentó ante la Corte del Distrito de California de los Estados Unidos un pleito contra la empresa Bridgestone, alegando “trabajo forzado, el equivalente moderno de la esclavitud”, en la plantación de caucho de Firestone en Rabel, Liberia, de la cual es socio Bridgestone.
Los manglares, el equivalente costero de los bosques tropicales en tierra, también llamados “bosques de agua salada”, han provisto de sustento a numerosos lugareños (ver boletín ? 51 del WRM). Los Sundarbans, el manglar costero más grande del mundo, se extiende sobre casi más de 15.000 km2 a través de la India y Bangladesh, y constituye una barrera natural contra los tsunamis y los frecuentes ciclones que soplan desde la Bahía de Bengala.
El año recién había comenzado cuando una tragedia sucedió en el distrito Jajpur de Orissa, en Kalinga Nagar. Hace ya varios meses que las tribus y otros aldeanos del lugar participan de una amarga lucha para evitar ser desplazados a causa del proyecto siderúrgico de Tata Industries, una empresa con un largo historial de desplazamientos de pueblos y expoliación de sus recursos naturales. En mayo del año pasado, las poblaciones locales evitaron el inicio de obras en Kalinga Nagar.