En Malasia, las trabajadoras de las plantaciones fueron dejadas de lado por los planes del gobierno para erradicar la pobreza y mejorar la situación de la mujer. Los avances realizados hasta la fecha en el empoderamiento de la mujer han sido desiguales. Las trabajadoras de las plantaciones siguen rezagadas, ya que no pueden liberarse del círculo vicioso de la pobreza en el que se encuentran.
Artículos del boletín
El mundo está tomando conciencia de la problemática de los Pueblos Indígenas Aislados de la Amazonía. Parece increíble, pero algunos animales son mejor protegidos que los grupos humanos que buscan preservar su aislamiento. Esto es, sin dudas, un derecho humano fundamental que los pueblos aislados tienen facultad de ejercer y de defender y nosotros de respetar.
El Ministerio Público Federal, a través de la Procuraduría de la República en Ilhéus-Bahia, según Recomendación nº 01 de fecha 18 de noviembre de 2005, exige el retiro de plantaciones de eucalipto en un radio de 10 (diez) kilómetros, en las zonas de amortiguación de las Unidades de Conservación de los Parques Nacionales “Do Descobrimento”, “Monte Pascoal” y “Pau Brasil”, según determina la legislación brasileña.
Luego de que la Ley Forestal fuera aprobada en el Congreso, fue enviada a sanción presidencial el 13 de diciembre de 2005. La Ley fue objetada en 12 de sus artículos por parte del Presidente Álvaro Uribe y lo que se esperaba después de ello era el retorno del texto con las objeciones para su discusión en el Congreso, como lo indica el trámite formal.
Un nuevo certificado otorgado por el Consejo de Manejo Forestal (FSC) a una gran operación de madereo hace que silvicultores, ambientalistas y activistas por los derechos humanos vuelvan a fruncir el ceño. En Guayana, la empresa suiza de certficación SGS Qualifor acaba de otorgar un certificado del FSC a la gigante malayo-coreana del madereo Barama Company Limited (BCL), que opera en una concesión de 1,69 millones de hectáreas en el noroeste de Guayana.
La pérdida de biodiversidad es rápida y continua. Durante los últimos 50 años los humanos hemos cambiado los ecosistemas con mayor rapidez y más extensivamente que en cualquier otro período comparable de la historia humana. Los bosques tropicales, muchos humedales y otros hábitats naturales se están encogiendo. Las especies se están extinguiendo a un ritmo que excede mil veces los promedios naturales característicos del pasado de nuestro planeta.
La situación es muy parecida en muchos países del Sur: las comunidades y las organizaciones sociales que las apoyan están intentando proteger los bosques de las alianzas entre gobiernos y empresas. Se siguen promoviendo, en beneficio casi exclusivo de las grandes transnacionales, causas bien conocidas de pérdida de la biodiversidad como el madereo industrial, la exploración y explotación de combustibles fósiles, la minería, las represas hidroeléctricas, los monocultivos industriales, la construcción de carreteras y el cultivo del camarón.
En contraste con el tratamiento “de minería” que las empresas dan a los bosques, que invariablemente implica la destrucción de éstos, se destacan los diversos usos transmitidos de generación en generación en las comunidades indígenas y locales, que han acumulado un conocimiento (más allá de la ciencia) vasto y profundo del bosque que les ha permitido beneficiarse del mismo en forma sustentable.
El madereo industrial es una de las principales causas directas de la pérdida de biodiversidad de los bosques. Varios gobiernos y organizaciones se han centrado en el madereo industrial pero no tanto en el madereo legal destructivo (véase el boletín Nº 98 del WRM). A este respecto, el reciente informe “Legal Forest Destruction. The Wide Gap Between Legality and Sustainability” (“La destrucción legal de los bosques.
La Reserva Ecológica Manglares-Cayapas-Mataje, en la provincia de Esmeraldas, tiene una superficie de 51.300 hectáreas, y dentro de ella se encuentra el manglar llamado Majagual, con 2.8367 hectáreas. El manglar es hábitat de especies de crustáceos como la concha, el ostión, el cangrejo azul y el camarón, y de especies arbóreas como el mangle rojo o verdadero, el negro, el blanco y el jelí.
Con un costo de 1.600 millones de dólares, el megaproyecto Camisea para la extracción de gas natural en la zona ubicada en las márgenes del río Camisea, una de las más ricas en biodiversidad en el mundo, cuenta con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) como principal financiador público. Pero nada bueno ha traído a las comunidades locales.
A principios de este año ocurrió algo extraño: Papúa Occidental ocupó los titulares de la prensa. La noticia fue el descubrimiento de una nueva especie de pájaro que se alimenta de miel, un ave del paraíso “perdida”, un canguro que habita en los árboles --prácticamente en extinción--, 20 especies nuevas de ranas, cuatro especies nuevas de mariposas y cinco especies nuevas de palmeras. Las especies fueron encontradas durante una expedición a las Montañas Foja, organizada por Conservation International y el Instituto Indonesio de Ciencias.